mercoledì 20 settembre 2017

Reporterito...entre la maldad y la bondad



A Reporterito lo encontramos esta tarde con Brenda, íbamos como siempre, a la carrera, (como hacemos los reporteros de a pie) cuando nos dirigíamos a una de las tantas notas del día. Lo encontramos en la gasolinera, escuchamos su maúllido y pensamos que estaba arriba de un árbol, pero no, estaba detrás dde un banquillo de plástico.

El despachador dijo que el gato lo llevaron en un carro, y simplemente lo tiraron así, a su suerte, como si fuera una basura más en esta ciudad que pareciera no tiene servicio de recolección de basura ni ciudadanos educados que mantengan limpias sus calles.

Así, ahí estaba el pobre Reporterito abandonado, maullando desesperado porque llevaba días sin comer. Y decidimos subirlo al carro de Brenda, bueno, me permitió subir a este pequeño minino que si acaso, tendrá un mes y días.

Y al menos, durante unas horas, Reporterito, que se llama así porque nos acompañó desde Playa Linda hasta Petatlán a reportear junto con los compañeros Eliut y Nestor, supo portarse a la altura, dejando poco a poco el miedo a los humanos.

Vio el estero y manglares de Playa Linda, el mar, las lanchas, las personas mirando a los cocodrilos atados porque la boca del estero se abrió como en años no había pasado, dijo el director de Ecología Municipal, Gustavo Gurrión Maldonado. En sus primeros días y ya le ha tocado ver 3 cocodrilos, de los 7 que salieron,  para ser trasladados a otra parte del estero donde no sean atacados por los demás, pues uno de los meseros de la playa nos  dijo que él los alimentaba, y no saben valerse por si mismos.

Luego le tocó ir a esa mega tiendota que, como le explicaba a Reporterito, le da en la torre a los pequeños comercios, aunque claro, los comerciantes de Zihua no les cae el 20 de bajar sus precios. De ahí subimos con el felino al automóvil de Nestor, que iba acompañado de Eliut.

Claro, con su respectiva caja llena de wiskas que le compramos en un oxxo de Ixtapa. Y ahí iba el gato con los reporteros, maullando y comiendo rumbo a Petatlán, para conocer su Zócalo y el palacio municipal.

No he dejado de pensar en esa dualidad bondad y maldad que hay en el ser humano. Porque es maldad abandonar un animal a su suerte, sin que tenga el tiempo de ser destetado, el pobre de Reporterito aún busca las tetas de su madre. Lo peor es que esa gente despiadada, le trozaron una parte de su colita al pequeño felino, así, sin miramientos, como los asesinos y torturadores que matan con toda la frialdad que exista.

Porque debes no tener corazón ni sentimientos para maltratar a un animal, ser capaz de mostrarle el lado maldito de la humanidad, y que, desde pequeño, sufrirá también todas las carencias alimenticias y afectivas, así, como esos niños abandonados por este fallido Estado o por sus padres que abusan de ellos y mejor deciden huír a otro lado, al frío de la calle, al odio de la gente, al terror de la noche y el ruido de los automóviles.

Pero también, me hace casi llorar la bondad de nuestra gente, nuestro pueblo guerrerense humillado y sufrido por décadas. Ver cómo en Petatlán, que fue un municipio muy afectado por las lluvias del huracán Max, y que muchos quedaron con sus casas casi a la mitad por la fuerte lluvia, ir a entregar lo que tienen.

Solidaridad y amor, como lo tenemos muchos de los mexicanos en éste momento de crisis profunda a causa del temblor que sacudió a la Ciudad de México, Puebla, Morelos, Estado de México, Guerrero y otras entidades.

Las víctimas fallecidas ascienden en la Ciudad de México, Morelos, Puebla y Guerrero, principalmente. A 32 años de los temblores del 85, la Tierra se mueve para recordarnos lo pequeños que somos, frágiles, como un pequeño gato abandonado y con la cola cortada.

Sin embargo, existe la esperanza, el amor de este pueblo mexicano con cifras incontables de asesinados, torturados y desaparecidos, con nuestros 43 normalistas de Ayotzinapa que en unos días cumplirán 3 años de desaparecidos, y que este gobierno no ha sido capaz ni ha querido encontrarlos.

Pero nuestro pueblo ayuda, en todo el país hay centros de acopio, hay chavos y adultos esperando con mesas los víveres que lleven para enviarlos a los más afectados.

Hay hombres y mujeres con pico y pala organizados para apoyar a quitar cemento y varilla, todo el escombro para sacar vivos a quienes aún están bajo los edificios de la Ciudad de México, gente llevando agua, equipos médicos, alimentos para los voluntarios.

Gente que no duerme, padres que están en la incertidumbre esperando saquen a sus hijos que están bajo la estructura del colegio Enrique Rebsamen, ayudando, más organizados que nunca, como hace 32 años. Con la ventaja, sobre todo, de que la inmediatez de las redes ayuda a localizar y presionar a la federación a que trabajen.

Esa dualida llamada bien y mal, bondad y perversidad.

Reporterito está ahora dormido entre las cobijas de la cama, aún desconcertado y temeroso, pues sus primeros días ya la realidad lo trató con crueldad. Espero que sane pronto y sea un gato feliz, y si quiere o se deja, seguir reporteando con el equipo de reporteros que somos en Zihua, a pesar de todo.

Por cierto, a Reporterito le ha gustado viajar a alta velocidad, y aprendió a comer así, a la carrera, como siempre hacemos los reporteros de a pie en este país.

Hercilia Castro

20 de septiembre de 2017, a 32 años del fatídico sismo de 1985...y la desgracia sigue

Licencia de Creative Commons
Reporterito...entre la bondad y la maldad by Hercilia Castro Balderas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

Nessun commento: