lunedì 15 settembre 2014

Víctor Ayala Tapia, desaparecido en un Grito

Víctor Ayala Tapia, desaparecido en un Grito

Hercilia Castro

Gatos Pardos



Guerrero, 15 de septiembre. Faltaban unas horas para el Grito de Independencia, cuando un comando armado llegó a bordo de una camioneta blanca y cerca de ella una patrulla de la policía municipal cuando entraron a la fuerza por Víctor Ayala Tapia, en ese entonces, presidente del Frente Libre Hermenegildo Galeana (FLHG) de Papanoa, municipio de Tecpan. Era el 2010.

 Según un reporte del Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad (CCTI) circulado el día 15 de septiembre, alrededor de las 10:00 de la mañana, seis hombres armados con  armas R15 y AK47 que se transportaban en una camioneta blanca Ford lobo 4x4 doble cabina, llegaron a su casa. Cinco hombres bajaron y uno se quedó al volante. Le pidieron (a Víctor Ayala) que se identificara, lo subieron a la fuerza y se lo llevaron con rumbo a San Luis San Pedro. Se lo llevaron delante de su esposa Yaneth y sus pequeños hijos.

Aún era el gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo cuando el activista desapareció. Y es que Víctor, meses antes, denunció la irrupción de la marina y el ejército de manera violenta en la comunidad de La Ola, dónde golpearon a ciudadanos y catearon casas sin órdenes de aprehensión, esto en 2009.

También, en ese entonces, el ex alcalde Nadín Torralba Mejía consideraba a Ayala Tapia un incómodo ciudadano, puesto que  el FLHG (ex organización campesina) luchaba para que los hombres del campo pudieran tener apoyos productivos, lo que muchas veces eran sólo promesas en tiempos electorales.

Papanoa era en 2010 una zona caliente, debido a la violencia tanto de fuerzas federales como de grupos delictivos y autoridades negligentes y convenencieras.

Susana Tapia Bahena y Agustín Ayala Tapia padres de Víctor en su momento señalaron que “aquí no hay más, que es el gobierno el que está en esto, así que yo exijo que me lo regresen con vida”.

“Se dedicaba a gestionar proyectos, pedía se arreglaran las carreteras, para todos sus compañeros –y campesinos-  a eso se dedicaba y pues no sé si sea delito eso”, dijo Susana en 2010.

Bajo la denuncia penal GALE/04/328/2010-IX por desaparición de persona, quedo asentado en el Ministerio Público de Tecpan de Galeana el hecho violento que sufrió el activista.

“Te va a llevar la chingada” era la frase de las constantes amenazas que había recibido, o palabras obscenas como “te va a llevar la chingada” o “te van a chingar en cualquier ratito” eran las amenazas  dos meses de que desapareciera Víctor, reveló su esposa Yaneth Sánchez Regalado.

Javier Monroy Hernández coordinador del Taller de Desarrollo Comunitario (Tadeco) en su momento criticó que la desaparición de Ayala Tapia era parte de la criminalización a las organizaciones y activistas, y la demora de la búsqueda del activista que fue sacado a la fuerza de su hogar se debió a la burocracia pues fueron días feriados.

Los días y meses, que siguieron fue una pesadilla para los hijos de Ayala Tapia, pues sus familiares sufrían amenazas, y la hija menor de Víctor entró en una fuerte depresión según contó  Yaneth Sánchez.

 “No hemos tenido ningún resultado por parte de las autoridades desde hace tres años, desde que se lo llevaron; son tres años que hemos vivido en la desesperación y la incertidumbre de qué pasa con él. Puras mentiras, puras promesas, pero sin tener respuesta”, dijo.

Yaneth subraya que la desaparición de Ayala Tapia ha sido un golpe muy duro para sus hijos: “mi niña no se puede acostumbrar a estar sin su papá, llora, a veces no come, se me empieza a poner triste”.

A cinco años de su desaparición, nadie sabe nada, ni las autoridades recuerdan al activista, ni los medios mencionan su nombre. Es, solo un número más en la estadística de desaparecidos, en la que, vergonzosamente resalta México.

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