giovedì 30 maggio 2013

Bordan mujeres mensajes para los desaparecidos en la guerra sucia

“¿Por qué me quitaron a mi padre?”, “Te estoy esperando”, “Jamás te olvidaremos”, “¿dónde están?”, entre los principales reclamos

Bordan mujeres mensajes para los desaparecidos en la guerra sucia

RODOLFO VALADEZ LUVIANO (Corresponsal)
Atoyac, 28 de mayo. Mientras los peritos de la Procuraduría General de la República (PGR) excavan una fosa en el ex cuartel militar de Atoyac para hallar los restos del desaparecido Rosendo Radilla Pacheco, un grupo de mujeres, todas mayores de 75 años, reunidas a un costado de la perforación, bordan y pintan en servilletas blancas mensajes en los que expresan lo mucho que extrañan a sus seres queridos, desaparecidos a manos del Ejército durante la llamada guerra sucia a principios de los años 70, con la esperanza de que lleguen a verlos “donde quiera que se encuentren”.
Los mensajes manifiestan el deseo de que ese ser querido regrese a su lado –a pesar de que han pasado más de 40 años de su desaparición–, como el de Ramona Ortiz Cabañas que dice: “Cutberto, te estamos esperando”, que ella borda a mano esperando que su hermano, detenido por los soldados en 1974 en la comunidad de San Juan de las Flores, en la sierra de este municipio, lo vea algún día y sepa que lo extraña su familia.
O la servilleta blanca de Josefina Mesino Benítez, también de la misma localidad, quien perdió a su hermano Pedro en 1974 arrestado por los militares cuando tenía 32 años. Su mensaje dice: “Te estoy esperando Pedro”.
Con letras bordadas con hilo amarillo, el texto de Anabel Abarca Eloísa es más contundente: “¿Por qué me quitaron a mi padre?, me quitaron la oportunidad de conocerlo”, expresa sin que hasta ahora nadie le informe del paradero de Emeterio Abarca García, su padre, arrestado en 1974 en Atoyac, sin que su familia supiera jamás el delito que cometió.
En esa misma mesa se encuentra otra mujer, cuyo bordado en el pedazo de tela dice: “Te recordamos Esteban y jamás te olvidaremos”, pero el llanto le impide decir su nombre ni la fecha en que vio por última vez a su hermano; sólo recibe el consuelo de Tita Radilla Martínez, hija de Rosendo Radilla. Ella también borda un pedazo de tela que dice: “ellos tienen rostro, nombre y apellido, una familia que los ama y los espera, ¿dónde están?, familia Afadem”.
Todas forman parte de la Asociación de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos (Afadem) y se han dado a la tarea de bordar sus servilletas para exponerlas el próximo sábado cuando finalicen las excavaciones en el ex cuartel.
Ramona Ortiz explica que hacen eso con la esperanza de que sus seres queridos lo lean “donde quiera que se encuentren” y sepan lo mucho que los extrañan, pero además, agrega, “para ver si al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, se le mueve el corazón y nos ayuda a investigar el paradero de todos ellos; que nos digan dónde están, a dónde se los llevaron, dónde los enterraron”, reclama con fuerza.
Tita Radilla asegura que es decepcionante para los familiares mirar que en cada excavación que se ha hecho, de 2008 a la fecha, en el otrora cuartel militar 49, sólo piedras y tierra salen de las fosas. “Es angustiante y triste a la vez, que los peritos cada vez que nos llaman, nos digan que encontraron piedras o algún objeto enterrado, sin que llegue esa noticia que esperamos y por la que estamos aquí y en esta lucha de más de 40 años”, acotó mientras se quita los anteojos para secar sus lágrimas.

Nessun commento: