venerdì 1 febbraio 2013

Presentan ante el Tribunal Popular a 54 detenidos por la autodefensa


En asamblea, Ayutla y Tecoanapa ratifican su resistencia en lucha contra la delincuencia

Presentan ante el Tribunal Popular a 54 detenidos por la autodefensa

A pesar del anuncio, los apresados no fueron juzgados; el día 22 iniciarán los juicios populares
Los aprehendidos, quienes apenas terminaron la secundaria, fueron acusados de narcotráfico
MARGENA DE LA O
El Mezón, 31 de enero. El Tribunal Popular sesionó por primera vez en una asamblea de los pueblos de Ayutla y Tecoanapa, donde el movimiento de autodefensa de ambos municipios presentó a los 54 detenidos del 5 de enero que inició el movimiento, a la fecha, y ratificó su permanencia y resistencia en lucha contra la delincuencia.
En la asamblea, el movimiento de autodefensa presentó los lineamientos que seguirán para juzgar a los detenidos por la policía ciudadana de ambos municipios.
El esquema de la asamblea de hoy se había planeado distinto a lo que fue, según informó con anterioridad el Comandante Guerrero, líder del movimiento de autodefensa. En entrevista, el martes pasado comentó que presentarían 15 por ciento de los detenidos, a quienes juzgarían con el rigor de los usos y costumbres de los pueblos, pero ninguno fue juzgado. La dirigencia de la Upoeg, organización líder del movimiento de autodefensa de Ayutla y Tecoanapa, se reunió anoche, es decir, apenas a unas horas de la asamblea que fue cubierta incluso por prensa internacional, con el secretario de Gobierno, Humberto Salgado Gómez.
Por mayoría de votos, los consejeros de la asamblea (asistieron 69, aunque en la cancha donde se realizó había más de mil personas) acordaron una nueva asamblea para el próximo 22 de febrero, aparentemente para iniciar los juicios.
La presentación de los detenidos fue la parte central de la sesión de Tribunal Popular, casi todos estaban ligados a delitos de la delincuencia organizada. En ese momento, la gente del pueblo abarrotó la cancha que quedaba al centro del pueblo, y las azoteas de las casas que la rodeaban. El calor, de por sí intenso, subió en el lugar.
De grupos de cinco fueron presentados por el pleno de la asamblea, y llamados al centro de la cancha; en el primer grupo estaba Julivel Cipriano de 36 años, acusado de estar al servicio de la delincuencia organizada, en el cobro de cuota de piso, y Rubén Navarrete Sánchez de 42 años acusado de vender droga y violar a cuatro mujeres. En otro de los grupos, presentaron a David Guerrero Castro de 29 años –aunque parecía tener más de 40–, acusado de delitos de lesiones y homicidio (descuartizaba cuerpos, según la presentación que le dieron de descuartizador).
En el resto de los grupos de detenidos destacaron miembros de la familia de El Cholo, el hombre que el movimiento de autodefensa lo ubica como el jefe de la plaza de Ayutla y Tecoanapa, Ulises Enríquez Álvarez y Efraín Enríquez Álvarez (hermanos), Juan Enríquez Cantú (padre), Raquel Alvarez (madre), y Wendy Pérez Ávila (pareja sentimental) acusados desde cómplices, halcones informantes hasta secuestro. A la pareja sentimental de El Cholo la ubicaron como responsable de planear secuestros junto con Cecilia Martínez Andraca, otra detenida y presentada.
La coincidencia más marcada entre la mayoría de los detenidos era el grado de escolaridad, que no pasaba de secundaria. Sólo uno que otro tenía preparatoria. El Comandante Guerrero soltó en plena asamblea que la delincuencia ya no se combate con armas, sino con educación, y es ahí donde deberían apostarle. En Guerrero, según el Inegi, 374 mil personas no saben leer ni escribir.
Una de las consejeras sólo leyó en la asamblea el esquema de los juicios de Tribunal Popular, que aparentemente iniciarán hasta la próxima asamblea: “los detenidos serán reducados de manera itinerante en las comunidades que conforman nuestro movimiento por la seguridad y la justicia. Los comandantes estarán reunidos en el seno de las comunidades por razones de seguridad y los lugares donde se lleve a cabo la reducación tampoco se darán a conocer. Esta asamblea estará en receso pendiente a los procesos que viven en las comunidades”.
Agregó que los detenidos podrán defenderse, apoyados en testimonio y pruebas que aporten sus familiares en el juicio público que se les siga. “Con lo anterior se da inicio para la transformación del sistema de justicia de nuestros pueblos, basados en nuestros usos y costumbres, con ello retomaremos la forma de hacer justicia de nuestros pueblos indígenas”.
El Mezón, comunidad mixteca de Ayutla, sede de la asamblea de hoy que dio formalidad a la policía ciudadana del movimiento de autodefensa que arrancó el 5 de enero, originalmente estaba sumada al proyecto de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC-Policía Comunitaria). La CRAC, en su asamblea del 22 de diciembre pasado, denunció que la Upoeg arrancó cuatro comunidades mixtecas (Zapote, El Mezón, Ahuacachahue, y Coxtatlán Candelaria) de las 27 que se sumaron a su sistema de justicia, y desconocieron a Ernesto Gallardo Grande, quien se autonombró comandante estatal de la Coordinadora sin que nadie lo nombrara.
Gallardo Grande estuvo hoy en la asamblea de El Mezón como una autoridad comunitaria de este nuevo movimiento de autodefensa, incluso en el reglamento que entregaron a los reporteros para la cobertura, al cual debía ceñirse, está firmado por él con la representación de comandante regional.
En la comunidad se observaron tanto a policías ciudadanos cubiertos de la cara y vestidos de civiles, como a quienes llevaban el rostro descubierto con playeras verde olivo en las que se leía Policía Comunitaria. Por el suso de esas playeras las CRAC se deslindo de ese movimiento de autodefensa desde el mismo día que surgió.
De camino a Ayutla, es visible que los lugares de la gente del pueblo en los puesto de revisión y control los tomaron los militares y policías estatales y federales. Por ejemplo, en el ahora retén militar Las Mesas (San Marcos), está muy alejada la dinámica minuciosa que llevaban los pueblos de pedir identificación a todos los que viajaban en cada vehículo, y la revisión de éste, ahora, si a caso, es una pregunta.
–¿De dónde vienen? –preguntó un militar.
–De Chilpancingo. Somos reporteros, vamos al juicio de El Mezón, contestó un reportero.
–Bueno, váyanse, no se le vaya hacer tarde.


Nessun commento: