venerdì 28 settembre 2012

México: "Callar al silencio es tarea de todos"

RADIO NEDERLAND WERELDOMROEP / Web
08/09/12
México: "Callar al silencio es tarea de todos"
Por Juan Carlos Roque
 Radio Nederland, 08/09/12.- En un país centralista como México, los periodistas de provincia padecen la invisibilidad, trabajan en condiciones de indefensión y desprotección que impiden el acceso a la información y, por tanto, la libertad de expresión.
Caricatura: Boligán
Basándose en los testimonios de tres reporteros, el realizador mexicano Lucano Romero Cárcamo elaboró la serie radiofónica ‘Que calle el silencio’, a los que suma las amenazas vividas por él. Su inquietud por investigar el tema nace de esas situaciones de intimidación por parte de gente que no desea que se difunda cierta información que puede resultarles contraproducente. Pero estos reportajes se hacen eco también de otras situaciones que influyen en la cobertura periodística y que generan, por ende, situaciones que el autor llama “cáncer social o la metástasis del cáncer social que representa la autocensura”.
¿Lo digo o no lo digo?
Las actuales condiciones de violencia han permitido el auge de la autocensura en la prensa mexicana, y esto “de alguna manera sí afecta la libertad de expresión porque cuando tú estás redactando sí le piensas, lo digo o no lo digo”, asegura la periodista Coral Méndez Mendo, uno de los entrevistados.
Los ataques en cifras
72 periodistas mexicanos han sido asesinados desde el año 2000. Se calcula que de 65 a 75% de los ataques contra periodistas provienen de gobernantes autoritarios temerosos de la libertad de expresión.
La mayor parte de los muertos y agredidos son del interior de la República, reporta la Comisión Nacional de los Derechos Humanos: el Distrito Federal con 64 casos, Oaxaca 41, Veracruz 29, Chihuahua 28 y Chiapas con 26 casos.
Cifras dadas a conocer por parte de Artículo 19, cuya oficina en México ha documentado toda serie de atentados en contra de periodistas y su ejercicio profesional, revelan que un total de 72 periodistas fueron asesinados desde el año 2000. Otros cuatro están desaparecidos. Se registraron 24 ataques contra medios con granadas o armas de fuego, y 37 profesionales de la prensa fueron detenidos de manera arbitraria. Además, se produjeron 81 actos de intimidación y presión contra periodistas, y 105 periodistas están amenazados.
Los reporteros en México trabajan con un alto nivel de estrés, con angustia y con un sentimiento de indefensión absolutamente justificado. “Lo que estamos viviendo en México no es una libertad de expresión, es una opresión”, asegura en uno de los capítulos de la serie el periodista Vicencio Ortiz Libreros, quien en 2009 fue secuestrado por un grupo de agentes federales de investigación en un municipio del Estado de Puebla.
Y es que los periodistas son un blanco sencillo, y Raymundo Pérez lo sabe muy bien: “Yo sentí el acero frío en mi cabeza, cuando nos advirtieron: no queremos a los de la prensa aquí porque nos calientan la plaza”. Esa amenaza la escuchó decir en voz de uno de sus secuestradores, perteneciente a un grupo delictivo dedicado al narco menudeo en Reynosa, Tamaulipas.
Entre dos bandos
“Los periodistas mexicanos trabajamos entre dos bandos: las autoridades y el crimen organizado. Ambos presionan, ambos secuestran”, asegura Romero Cárcamo. Los profesionales de la prensa también se enfrentan al desconocimiento de medidas de protección para el ejercicio de la profesión. “Protección como tal no la tengo, únicamente tomando las providencias y entre compañeros cuidándonos las espaldas”, señala Fausto Hernández Dionisio, periodista amenazado en 2005 por denunciar actos de corrupción al interior de un partido político.
Los reporteros trabajan con un alto nivel de estrés, con angustia y con un sentimiento de indefensión absolutamente justificado. Las malas condiciones laborales, otra cotidianidad. “Laboralmente estamos también mal, no tenemos seguro médico. No tienes prestaciones, no tienes ninguna garantía”, coinciden en afirmar los periodistas entrevistados.
El sentimiento generalizado es el miedo. La mordaza, el aniquilamiento de las voces y las plumas siguen beneficiando a algunos gobernantes y mafias. “La prensa en México, en los estados de la república, es mucho más vulnerables a ataques por parte del crimen organizado o de las autoridades que se dedican a amenazar a los mismos periodistas”, declara Darío Ramírez, Director de Artículo 19 para México y Centroamérica, organización internacional dedicada a la defensa de la libertad de expresión.
Deber ciudadano
Aún con todos los riesgos que implica ejercer la profesión de informar, la férrea vocación y responsabilidad son los incentivos que se encuentran para continuar haciendo periodismo. “Voy a seguir, no sé hasta cuando, quizá un día de estos digan: ya desapareció Vicencio. Porque éstos son los riesgos del periodismo”, reitera Vicencio Ortiz Libreros.
"No solo al gobierno corresponde vigilar proteger y defender las libertades de información y de acceso a ella, también es un deber de los ciudadanos luchar por un periodismo ejercido desde la verdad. Callar al silencio es tarea de todos", dice finalmente Lucano Romero Cárcamo, el autor de los cuatro reportajes.
El presente material es gentileza de José Zepeda, Director del Departamento Latinoamericano de Radio Nederland / Web

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