Historias de Casos de Privatización de recursos naturales, Violación a Derechos Humanos, Censura, Guerrillas y Otros... Crónicas de Masacres anunciadas, esa es la historia y el pueblo en marcha siempre...Este es Guerrero en pie de lucha Atte: Hercilia Gato... La relidad segun el GatoNegro
domingo, 19 de agosto de 2018
Izquierda Socialista realiza Simulacro Electoral en Calle Madero DF hostigados por la policia
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elecciones 2018,
Izquierda Socialista
¿Y el 1 DE JULIO?
Edgard Sánchez.
Varias personas e incluso
compañeros han empezado, estos días, a hacer pública su intención de voto para
el próximo 1 de julio. Yo también he recibido las presiones para votar y
especialmente para votar por AMLO, así como la solicitud de otras amistades preguntando
qué hacer.
No pretendo ser una “personalidad
democrática” o analista académico cuya opinión sea de interés público. Mi
opinión no es la de una individualidad aunque por supuesto sí tengo posición
política y convicciones que he defendido en diversos foros estos meses. Soy
militante de un partido socialista y mi opinión responde a la posición del PRT.
No es una posición “impuesta” sino el resultado de una elaboración colectiva,
en la que personalmente he participado y que incluso después de un intenso
debate e intercambio democrático quedó reflejada en la resolución del XIII
Congreso Nacional del PRT celebrado en diciembre pasado. Mi opinión pública
responde, por tanto, a esa resolución titulada precisamente “La crisis del
régimen políticos. Dos vías ante ella”.
En síntesis, nuestra posición
tiene que ver con que lo determinante de la situación actual es la crisis del
régimen político mexicano y no las elecciones. Las elecciones presidenciales
son importantes como punto de concentración de todas las contradicciones y
crisis del régimen político en decadencia y probablemente en fase terminal. Por
eso para nosotros lo determinante es tomar posición frente a la crisis del
régimen y no necesariamente definir una táctica electoral o una fórmula de
votación. Ante las "dos vías" frente la crisis del régimen hemos
buscado potenciar la alternativa de los movimientos sociales en lucha directa
frente a la otra vía, la que nos proponen los institucionalistas, los
electoralistas. No nos hemos convertido en abstencionistas que como reloj
descompuesto siempre proponen la abstención y la denuncia de la "farsa
electoral" independientemente de la circunstancia concreta. Es que en el
momento actual, el régimen político mexicano está en una crisis sin precedente
reciente en que la falta de legitimidad y el descrédito y desprestigio de los
partidos e instituciones político electorales, así como del sistema de
justicia, están extendidos entre sectores de masas y no es que sean grito de un
pequeño grupo de propaganda. Una crisis que se ha arrastrado durante todo el
sexenio de Peña y que se ha reflejado en sucesivas explosiones sociales
rechazando la continuidad de este régimen. Desde el yosoy132 opuesto al regreso
del PRI y la imposición de Peña, los diversos movimientos sociales opuestos a
cada una de las reformas neoliberales impuestas por los partidos del Pacto por
México, el surgimiento del movimiento por los 43 de Ayotzinapa gritando
"Fue el Estado" y "Fuera Peña", los 150 días de paro del
magisterio contra la reforma educativa, la explosión social contra el
gasolinazo de enero del 2017, el rechazo a partidos y gobiernos en la
solidaridad con los damnificados de los sismos de septiembre pasado, las
crecientes movilizaciones de mujeres y una nueva ola feminista contra las agresiones
a las mujeres y sobre todo el feminicidio, entre los más destacados. En todos
estos casos, ante el empuje de estos movimiento sociales, la línea
institucionalista quiso desactivarlos proponiendo esperar al voto de julio de
2018 en que supuestamente se lograría "el cambio".
Esa respuesta social al curso
neoliberal, a la violencia permanente y militarización en medio de una grave
descomposición social, está ahora acompañada de una gran división burguesa, una
división en el seno de las clases dominantes por los cambios que ocurren a
nivel internacional, especialmente desde la llegada de Trump al gobierno de EU,
pero también por la crisis de legitimidad del régimen mismo. La división
burguesa se da cuenta de la falta de legitimidad de su sistema de partidos e
instituciones político electorales.
El régimen surgido del fraude de
1988, el PRIAN, simbolizado en la alianza Salinas de Gortari-Fernández de
Cevallos, no solo está en crisis sino se ha roto. El desprestigio del PRI es de
tal magnitud que han presentado un candidato que presume de no ser priísta,
sino "ciudadano", en realidad un tecnócrata al servicio de la
oligarquía neoliberal, fuera con el PRI o con el PAN. Por eso el PAN se divide
y una parte acompaña a Meade, mientras que el PAN de Anaya busca
desesperadamente y de última hora poner distancia del PRI, romper la alianza en
que apoyaron a Peña aprobando todas las reformas neoliberales y ahora
oponiéndose a la corrupción característica del PRI, pero en realidad idéntica
por parte del PAN con figuras precisamente como Anaya.
La división burguesa va más allá
de la confrontación electoral entre PRI y PAN pues otra parte, viendo que
ninguna de esas opciones garantiza salvar la situación del caos que se avecina,
ha pasado a apoyar a AMLO, al que antes combatía como un "peligro para
México".
No solamente representativos de
la iniciativa privada más reaccionaria como Romo (ver la trayectoria del grupo
Pulsar que encabeza) convertido en redactor del programa de gobierno de AMLO
(en vez de los intelectuales de origen izquierdista que lo redactaron en
campañas anteriores) y anunciado como "Jefe de Gabinete" en el caso
de un gobierno AMLO, sino también infinidad de cuadros políticos del PAN, del
PRI y de los gobiernos neoliberales. Para no hablar de la alianza con el grupo
de extrema derecha identificado con los evangélicos del PES que, sea o no sea
AMLO presidente, tendrán una representación desproporcionada en el Poder
Legislativo gracias a esta alianza con Morena.
En países como Brasil o Costa
Rica a los evangélicos y sus partidos les ha costado un cierto tiempo llegar a
posiciones de poder con su programa derechista. En México, la irresponsable
alianza de Morena con el PES los ha catapultado al Congreso con una posición
que pondrá en riesgo conquistas y derechos de las mujeres en lo inmediato.
Finalmente la otra expresión de la división burguesa es que ante el
desprestigio de sus partidos tradicionales, hay ahora una intervención directa,
sin mediación, de las cámaras y sindicatos empresariales no solamente opinando
sino presionando, chantajeando, evenenando el ambiente e imponiendo sus
condiciones.
Un día urgen al PRI y al PAN a
unirse para evitar el ascenso de AMLO y en otro obligan al propio AMLO a ceder
en su oposición al NAICM (lo que además del nuevo despojo a pueblos campesinos
representados en la histórica resistencia de Atenco, significará el mayor
desastre ecológico para la cuenca del Valle de México), cuando le hacen
escuchar la voz de mando de Carlos Slim.
La crisis del régimen y sus
contradicciones y descomposición en nuevas olas de violencia (ahora contra los
propios candidatos de todos los partidos) es lo que nos ha llevado a cuestionar
si en una situación como ésta habría que contribuir, como nos proponen, a re
legitimar a las instituciones político electorales y los partidos del sistema
llamando a votar o apoyar candidaturas. Además de que ninguno de los partidos
nos representa y decimos no nos representan no solamente a la izquierda
socialista, sino tampoco a los movimientos sociales que durante este sexenio
han luchado contra las reformas neoliberales, que han luchado contra la
violencia, las ejecuciones extrajudiciales, la desaparición forzada, los
feminicidios, contra la guerra al pueblo, el despojo a las comunidades
indígenas y el racismo. Además de que no nos representan buscan desviar la
fuerza e independencia de los movimientos al atarlos a un carril institucional
que es un callejón cerrado por el predominio de las fuerzas y posiciones e
intereses de la derecha, incluso en Morena.
Lo necesario es fortalecer un
polo de lucha que políticamente tendría que ser un polo anticapitalista para
que en cualquier escenario posterior al 1 de julio pueda continuar en forma
independiente de cualquier partido institucional y de cualquier gobierno. Por
eso retomamos la consigna de "Votes o no votes, organízate" para
mantener y continuar la lucha anticapitalista.
Hay una contradicción que se ha
desarrollado frente a los comicios del 1 de julio. Resultado de la crisis del
régimen antes dicha y el hartazgo popular contra el PRIAN, seguramente ya hay,
como dicen las encuestas, una mayoría de los posibles votantes de este domingo
que lo harían por AMLO. Hartos del PRIAN y su curso de muerte, tienen la
ilusión, la "esperanza" dice la propaganda, de que un gobierno de
AMLO significaría el "cambio", la salida del PRIAN (pese a la
amnistía a los jefes de la Mafia del Poder). Pero la contradicción existe entre
el imaginario popular que tiene la esperanza de un cambio con AMLO y el
compromiso que defiende AMLO que no representa en realidad un cambio de
régimen.
La perspectiva que ofrece (y lo
argumentó desde su discurso de junio de 2016, después de la masacre de
Nochixtlán) es la de una transición pactada con el régimen en agonía. Por eso
limita el cuestionamiento a la reforma energética -y otras reformas
neoliberales- al tema de la corrupción. Le preguntan sobre la reforma energética
y claramente dice: no aceptaré los contratos corruptos realizados a la sombra
de la reforma energética. Pero no hay cuestionamiento a la privatizacion
energética que es lo medular, como tampoco lo cuestiona en el caso del NAICM,
después del regaño de Slim, sino solamente a oponerse a que se invierta parte
del gasto social en el aeropuerto, pero aceptarlo (pese al despojo y desastre
ecológico que significa) si lo hace la "iniciativa privada". Y por
eso en el marco de la transición pactada ofrece amnistía anticipada a la Mafia
del Poder (no a los sicarios como busca asustar la guerra sucia de la derecha).
Y mientras Anaya dice demagógicamente que meterá en la cárcel a Meade y a su
"patrón" Peña, AMLO le responde que él no hará un gobierno de
revancha y que no los meterá la cárcel, ni siquiera al corrupto Anaya. Es la
oferta de la transición similar a la ofrecida a Pinochet y militares para que
permitieran el regreso de los civiles al gobierno a cambio de impunidad, aunque
eso significara sacrificar a los desaparecidos y sus familiares.
La contradicción entre el
imaginario popular y el compromiso de AMLO tiene también sus momentos de
agudización. Cada que se anuncia una nueva concesión de AMLO a la derecha hay
voces de queja o protesta entre sus partidarios. Los intelectuales alrededor de
Morena -con contadas excepciones- han estado jugando un lamentable papel en
estos casos. Aunque en un primer momento se quejan terminan justificando cada
nueva concesión en aras del pragmatismo que han convertido en un valor político
típico de la época del neoliberalismo. Al final de cuentas justifican cada
concesión con el argumento de que se trata de algo necesario para tener más
votos y asegurar el triunfo de la candidatura de AMLO. Lo importante es ganar
la mayoría de votos, no importa a qué precio.
Localmente los partidarios de
AMLO se quejan de los candidatos "impresentables" que Morena postula.
Terminan justificando el hecho por la pragmática razón de que de lo que se
trata es de que AMLO gane la presidencia. Y piensan que la decisión de incluir
a los "impresentables" no es decisión de AMLO sino de los líderes
locales de Morena. Viendo solamente su distrito o su municipio o estado no se
dan cuenta que no es un problema local, sino una línea nacional de Morena propuesta
por AMLO para lograr la transición pactada con el régimen ofreciéndole
garantías de que no habrá cambios bruscos ni radicales. Decir que la transición
pactada es la línea política de Morena impuesta por AMLO no quiere decir,
necesariamente, que ya hubo una reunión secreta entre Peña y López Obrador para
hacer el pacto, como dice Anaya.
La transición pactada es una
línea, un ofrecimiento al régimen en crisis y descomposición. No quiere decir
que ya haya sido aceptada por la otra parte. Y menos tomando en cuenta la
división burguesa actual. Lo grave es que siendo línea política, aunque el
régimen no la acepte, determine la conducta y cada paso de Morena. Actúa como
si el pacto hubiera sido aceptado. Y actúa en consecuencia, por ejemplo, con
los candidatos "impresentables" o el futuro supuesto gabinete.
Por el peso del argumento
pragmático es que es común el argumento que nos ofrecen que pone el énfasis en
el "mal menor" en vez del convencimiento entusiasta de la inminencia
de un cambio radical. Por eso es que es claro que la transición pactada no es
el paso a una "Cuarta Transformación" del país. La Independencia, la
Reforma y la Revolución Mexicana son guerras o revoluciones que, con todo y sus
limitaciones históricas en cada caso, fundan una nueva República y una
Constitución reflejo de la nueva relación de fuerzas entre las clases.
Pero hay otra contradicción. Pese
a todas las concesiones y ofrecimientos de garantías por parte de AMLO, tampoco
es seguro que las clases dominantes y el sector más duro, autoritario y
antidemocrático que pueda tener el control del proceso electoral, esté ya
dispuesto a aceptar "ahora sí" (la tercera es la vencida, insiste
AMLO) un gobierno encabezado por AMLO. La contradicción entre las concesiones
de AMLO para que le reconozcan el triunfo, por un lado y por el otro, la
decisión de que pese a ello impongan un tercer fraude contra López Obrador. Es
decir, la opinión de sectores de las clases dominantes (¿y del imperialismo?
Funcionarios de Trump han dicho que a México no le conviene un gobierno
“izquierdista”) que aún con todo no le tienen confianza todavía a López Obrador
y que siguen preparando el fraude.
Es decir, pese a lo que digan las
encuestas, el riesgo del fraude no está descartado. Todos los días salen las
evidencias del fraude en curso. Pero en las actuales circunstancias (incluida
la división burguesa y el apoyo de una parte de la misma a AMLO) un fraude no
sería como los previos (por ejemplo simplemente con casillas zapato o compra de
votos) sino que requeriría medidas autoritarias mayores. La falta de
legitimidad de las acciones del régimen no parecen ya preocuparle. Hicieron
aprobar previamente la Ley de Seguridad Interior que es una señal muy grave. El
clima de violencia que se ha extendido estas semanas al asesinato de candidatos
a cargos de elección popular, “naturalizándolo” en la víspera de los comicios.
El registro de los candidaturas
“independientes” fue otro ejemplo del fraude en curso. La campaña de Marichuy
sirvió para desnudar el funcionamiento clasista, racista, misógino del sistema
electoral como argumentaba la propia Marichuy durante su gira. Pero también es
una prueba del carácter antidemocrático y fraudulento del proceso. En realidad
el diseño del mecanismo estaba hecho para hacer imposible conseguir las firmas
requeridas para el registro de independientes. Nadie lo consiguió, en realidad.
Todos reconocieron que solamente Marichuy consiguió firmas honestamente,
gracias al trabajo voluntario de sus promotores, los llamados “auxiliares”. En
cambio el INE reconoció que los otros aspirantes consiguieron sus firmas
fraudulentamente. Aún así le dio el registro a Margarita Zavala. Peor aun con
el Bronco. El INE le negó el registro por tramposo, pero el Tribunal Electoral
ordenó inscribir al Bronco en las boletas electorales como “independiente”. Ese
mismo Tribunal Electoral es el que funcionará para juzgar las elecciones del
domingo próximo. Y contra lo que digan las encuestas –como antes la cantidad de
firmas falsas- son capaces de imponer una decisión fraudulenta.
La crisis del régimen se
desnudará en cualquier caso. Si reconoce el triunfo de AMLO y su gobierno se
abrirá una situación de gran inestabilidad política pues insistirán en impedir
su instalación. Recurrir al Tribunal Electoral o a intentos de desafuero (como
hace la extrema derecha en otros países de América Latina). No hay que olvidar
que hace semanas, sorpresivamente, el PRI aceptó en la Cámara de Diputados,
quitar el fuero al Presidente. La reforma pasó al Senado y éste ha pospuesto
ratificarlo o no. Decidió dejar el caso para después de las elecciones o sea
dependiendo de quién sea el Presidente.
Pero la crisis será peor si no
reconocen la mayoría de votos a favor de AMLO y nuevamente imponen el fraude.
El propio López Obrador ha dicho que si la Mafia del Poder decide “soltar el
tigre”, él se va a su rancho en Tabasco.
Para nosotros no hay duda. En
1988 sostuvimos hasta el final la candidatura de nuestra compañera Rosario
Ibarra frente a la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas recién salido del PRI. Al
realizarse el fraude de Salinas contra Cárdenas, tanto Rosario Ibarra como el
PRT nos unimos a la lucha contra el fraude y en defensa de la voluntad popular.
A diferencia de los paleros que habían hecho campaña con Cárdenas y que después
de las elecciones, Salinas los compró, los recuperó, el PRT se mantuvo en la
lucha contra el fraude pese a las todas amenazas cumplidas desde la cancelación
del registro electoral hasta la desaparición del compañero José Ramón García
Gómez dirigente del PRT en Morelos en la lucha contra el fraude.
¿Qué es el “tigre suelto” que
tanto temen los partidos institucionales? Sería el pueblo irrumpiendo en la
política, en la calle, en las movilizaciones, en la lucha que ha caracterizado
este sexenio de muerte, gritando “Fue el Estado” (o sea no un partido en
especial sino el conjunto del sistema político) y “Fuera Peña” (contra el
PRIAN). Es decir, la lucha por fuera de los canales institucionales corruptos y
decadentes, tramposos y fraudulentos, buscando imponer su propio destino.
Una nueva explosión social de
protesta y lucha, que retome las del yosoy132, las de los maestros, la de
Ayotzinapa, la del gasolinazo o la de los sismos pero en un terreno superior.
Por supuesto que para ello será importante y necesario la existencia de un polo
anticapitalista de lucha e independiente de los partidos institucionales. En
ese camino es que nos sumamos y apoyamos la campaña del Concejo Indígena de
Gobierno y la candidatura de Marichuy. Hubiéramos querido mantener la
candidatura de Marichuy, aun sin registro, para hacer más evidente el rechazo y
la alternativa al sistema político dominante. Si hay un nuevo ascenso en la
movilización de masas después del 1 de julio, el esfuerzo por crear un polo
anticapitalista será más difícil y se deberá integrar sobre la marcha. Pero es
una necesidad que ya se discute en diversos espacios. Si hay un nuevo gobierno,
encabezado por AMLO, el polo anticapitalista también será necesario y urgente.
Pero es por lo anterior que nos
parece necesario mantener la independencia política frente a los partidos
institucionales, los que sobrevivan a la presente crisis.
Por ese motivo es que no hemos
hecho un llamado a votar, ni a apoyar a determinado partido o candidatura. No
hay alternativa en la crisis del régimen. No solamente el PRT ha tomado esta
posición. También lo hizo el CIG en su reunión en mayo en San Cristóbal.
También lo hizo la OPT. Con palabras casi idénticas hemos dicho. No llamamos a
votar por nadie, no hacemos alianza o apoyo a ningún partido o candidatura. Por
supuesto, más allá de esta decisión política no es extraño que en sectores
populares que nuestras organizaciones influyen haya también compañeros y
compañeras que vayan a votar por AMLO el domingo 1 de julio. Por eso hemos
insistido en que “Votes o no votes, organízate” para continuar la lucha
anticapitalista.
El problema no es el voto, sino
la crisis de todo el sistema. Si tuviera que votar seguramente, como sé que
harán otros compañeros socialistas, escribiría el nombre de Marichuy en la
boleta en señal de protesta contra el sistema electoral y anulando el voto. Lo
que no podemos hacer como partido es llamar a votar en estas elecciones. El
llamado al voto contribuye a re legitimar el régimen actualmente en crisis, en
descomposición y cayendo a pedazos, por lo que incluso descartamos un “apoyo
crítico”. Además de que no hay alternativa partidaria reconocida que represente
los intereses y demandas de los movimientos en lucha contra el neoliberalismo y
la violencia que sufre el pueblo trabajador. Y para la izquierda socialista
esos intereses y demandas son los que debe defender.
No tenemos duda en defender junto
con el pueblo su voto frente a los intentos fraudulentos del poder. Al mismo tiempo
rechazamos y respondemos a los insultos y calumnias de intelectuales y voceros
de las campañas que recurren a los viejos argumentos stalinistas de que si no
estás conmigo “le haces el juego a la derecha”. Peor aún a quienes renegando de
su pasado izquierdista y socialista abrazan el “realismo político”, el
electoralismo del “voto útil” (en el 2000 con ese argumento fueron parte de la
“izquierda azul”) o peor aún que descalifican las posiciones, esfuerzos y
proyectos de la izquierda revolucionaria y anticapitalista. No es autocrítica,
sino desmoralización y alejamiento de la izquierda anticapitalista, los que
ridiculizan y señalan a la izquierda revolucionaria como siempre equivocada y
marginal para justificar su enfoque enajenadamente electoralista. En el colmo,
a Rodríguez Araujo le parece tan absurda la posición anticapitalista que al
mismo tiempo afirma, como los voceros de los organismos electorales en su
momento, que el PRT no existe. De nuevo es la confusión entre la existencia de
un partido con registro electoral y un partido revolucionario existente por la
voluntad de sus militantes participe o no en elecciones.-
Ciudad de México a 27 de junio de
2018.
Tertulia "Hacia el 18"
Diciembre de 2017
No votare; ni por enemigos ni por amigo sospechoso
El desastre nacional ocasionado por las políticas excluyentes y privatizadoras del PRI y del PAN los tiene al borde de un negro abismo; la evidente división entre los grupos gobernantes, básicamente entre el PRIAN, cuya dinámica fue consecuencia de las graves contradicciones sociales y política por la cual atraviesa el país.
La disputa por el segundo lugar entre Ricardo Anaya candidato del PAN y su aliado metiche del PRD pretendió jugársela en su retórica contra Enrique Peña Nieto pero el desgaste solo le favoreció para posicionarse sólidamente en el segundo lugar, mandado a un lejano tercer lugar a José Antonio Meade del PRI, pero muy alejado del puntero y líder de las preferencias como lo es Andrés Manuel López obrador (AMLO) abanderado por su movimiento electoral; Morena.
El vacío que deja el PRIAN y que la constante emigración de personeros del PRI y del PAN a Morena nos indica que ese vacío se está cubriendo con la entrada de esta clase política ya desplazada o emigrada del PRIAN.
La ausencia de organizaciones de clase y democráticas, tanto sociales como políticas, permitió que AMLO se convirtiera el depositario del hartazgo social, cuya persistencia fue acompañada de un eficaz manejo del sistema de partidos donde encontró la beta para financiar exitosamente se perpetua campaña electoral, que sin duda entre acarreos, juegos mediáticos y demás se fueron millonadas de pesos del erario público.
Así millones de mexicanos se sienten representados por un sujeto político pragmático, autoritario, ecléctico, pero que además es el traje a la medida que estaba esperando la burguesía mexicana a efecto de conciliar las graves contradicciones de clase; estamos pues ante el típico bonapartista cuya utilidad es más que necesaria antes que la tempestad desborde ríos y vientos.
La política funcional de AMLO en el fraude del 2006 y del 2018 es una concepción de colaboración de clase que le permite no “asustar” a los del dinero y el adecuado cuidado de no mandar ningún mensaje que inquiete a los vecinos del norte es lo que le ha permitido estar entre los punteros de ayer y hoy.
La “purgas” políticas dentro de Morena contra todo que se defina como izquierda fue constante; el caso de Sinaloa (pero no el único) fue elocuente, cuando a una vieja generación de la vieja guardia de izquierda y nueva fueron expulsados desde un representante municipal hasta al presidente estatal de Morena; la desmovilización de las bases y simpatizantes de AMLO ante los conflictos graves como el privatización del petróleo, la reforma energética, la educativa, el caso de Ayotzinapa, etc. Es también una política previamente elaborada a efecto que las bases no se conviertan en multicitado “tigre”.
El desastre y la escalofriante situación que permea en el país es un costo que tendrá que pagar el PRIAN; estos enemigos francos del pueblo cuyo hartazgo fue capitalizado por un enemigo disfrazado de amigo del pueblo solo anuncia que después del primero de julio se viene la tempestad en este país.
La crisis política en el país y el desmoronamiento del sistema de partidos es algo que se deja venir; el espectáculo tipo Reality Show en que se convirtieron los “debates” presidenciables sin duda y a pesar del hartazgo ocasionara un fuerte abstencionismo que también será una forma de protesta prepolítica cuya validez los benefactores de las millonarias campañas electorales pretenden chantajear con el garlito que no votar es hacerle juego al sistema como si no fueran parte del mismo.
Los socialistas no debemos votar ni por enemigos francos ni enemigos disfrazados de amigos del pueblo; seremos millones y ya veremos después del primero de julio.
César del Pardo Escalante
Hermosillo, Sonora
jueves, 12 de julio de 2018
A veces
A veces
A veces viene cansado,
llega
cansado de trabajar, hastiado de blanco,
deja
su vida allí, entre tanto impaciente,
entre
su sindicato inepto y corrupto
espera
que ya lo jubilen, que ya le digan que se va,
Está
cansado,
Hastiado
de carencias y de impaciencias,
Pero
se levanta cada día a comenzar
A veces
no duerme, viene a dormitar aquí,
el
calor ayuda a que se arrulle y cierre sus ojos,
deja
la bata blanca y viene a ver a la madre,
a
escuchar sus achaques, pensando en sus amigos,
a
veces cuenta de sus pacientes,
de
lo rutinario, de los casos,
de
cómo lo hizo sufrir el síndrome de Hodgkin
Tuvo
que leerlo para el examen, se ríe, y espera que den las 4
Se
va a su casa, cansado agotado,
Mi
hermano,
El
doctor
Hercilia Gato 018´
sábado, 7 de julio de 2018
Ganó AMLO, ganó la gente, gano la esperanza
Gatos Pardos
Ganó AMLO, ganó la gente, gano la
esperanza
Hercilia Castro
Zihuatanejo, 6 de julio de
2018. Llevo varios días queriendo escribir del triunfo de Andrés Manuel López
Obrador, pero los sentimientos estaban, están a flor de piel en los rostros de
todos, en el mío. Apenas el domingo cuando escuchaba que Ricardo Anaya aceptaba
su derrota y que felicitaba a AMLO, no lo podía creer. Estaba justo, haciendo
compras del súper y pensando si me alcanzaría el dinero, a la vez que platicaba
por el celular con mi amiga Rosa cuando puso a todo volumen el discurso en
televisión del Ricky Riquín Canallín. No lo podía creer y me puse a llorar y a
gritar de la emoción. Al otro lado del teléfono, Rosa me preguntaba si estaba
llorando y que me calmara, contesté: Sí, ¡estoy llorando de alegría! En 2012
lloré de tristeza, ahora es alegría.
Y es que, aunque ya se
veía que Andrés Manuel nuevamente ganaría, quedaba la duda, de hecho, mi
cerebro se programaba para que Córdova saliera con su frase de que nuevamente
había perdido. Porque, hay que aceptarlo, Andrés Manuel ha ganado desde hace
dos sexenios, ha ganado desde votos, hasta un inmenso cariño y amor de la
gente. Amor con amor se paga, dice él.
A mí me tocó nacer en
Guerrero, una entidad rezagada en todos los aspectos, pobre en infraestructura
educativa, sin caminos a comunidades, sin puentes concluidos, con largas deudas
históricas como la masacre del 18 de mayo en Atoyac, hecho por el que el
maestro Lucio Cabañas toma la vía armada, la masacre de Aguas Blancas, la
masacre del Charco, la masacre de los copreros, la masacre de estudiantes en Chilpancingo, el asesinato de
campesinos opositores a desarrollos caníbales, las desapariciones forzadas de
Rosendo Radilla y más de 600 campesinos, maestros, estudiantes, niños, mujeres,
tan sólo, en Atoyac, y la desaparición de nuestros 43 normalistas, y los
sucesivos asesinatos de normalistas de Ayotzinapa en varios gobiernos priístas,
y el perredista de Zeferino Torreblanca Galindo, por sólo recordar algunos.
Vengo de una familia de
opositores, una madre profesora universitaria que tuvo alumnos desaparecidos, y
fue perseguida en tiempos del “viejo” Figueroa Figueroa, con 5 hermanos que
también les tocó temer a los guachos (soldados) y a los judiciales, con un
padre que fue despojado por una expropiación del gobierno federal en 1973, poco
antes de que se creara el Fonatur, y que nunca le pagaron a mis abuelos o a él.
De una tierra
costeña, de Acapulco, de Zihuatanejo, donde he vivido casi todo el tiempo. Tuve
la fortuna de que desde niña creciera en plantones, marchas contra el fraude
del 88, me tocó ver caer un aguacero en el plantón que instalaron en el zócalo,
y cómo las gotas traspasaban los hules improvisados.
Zihuatanejo no era un
lugar muy politizado, pero el 88, el fraude a Cuauhtémoc Cárdenas Solorzano,
pero los momentos históricos es inevitable hagan un bumerang en todas partes.
Hasta en un lugar tranquilo con sol, arena y mar.
La primera vez que vi a
Amlo era adolescente, recuerdo que vino como presidente del PRD, fuimos al
Centro Social a escuchar su discurso, y, honestamente su acento era más
tabasqueño que no le entendimos demasiado. Con el tiempo ha cambiado su forma
oral.
Aquí hago una aclaración,
les hablo desde mi experiencia porque posterior al triunfo de Amlo, después de
ver llorar a mis amigos de alegría, de ver ganar a Maricarmen Cabrera Lagunas,
ahora diputada federal de Morena por el distrito 3, apenas veo ese México de
gente blanquita y acomodada que dice que somos unos mediocres, unos nacos, unos
prietos, unos huevones, unos peje chairos y que hasta hicieron un hastag titulado
me dueles México.
Apenas el jueves, fui por
primera vez al cumpleaños de un amigo que fue regidor por el PRD hace 12 años, ya
no lo es desde hace 6 años. Me encontré con otros vecinos, también luchadores
sociales y que, cansados de la corrupción, con el tiempo optaron por dedicarse
a hacer sus cosas y dejaron de manifestarse.
Hablamos de esto, de que
estábamos incrédulos a que ganara Amlo, que ganara el pueblo, y que no hemos
festejado como se debe. En memoria de los luchadores sociales que ya murieron,
los que sobreviven, y sus nietos, como Maricarmen Cabrera Lagunas, que su
abuelita doña Mary Lagunas, fue de las fundadoras en Zihuatanejo del PRD.
Por los que mataron y
desaparecieron mientras buscaban la democracia, por mi abuelo que murió
pensando que Cuauhtémoc ganó, pero no supo del fraude. Recordábamos con Enrique
a su madre, doña Helene Krebs Posse, quien siempre tuvo espíritu altruista y
fundó la única sociedad protectora de animales que hay en el puerto. Le decía
si recordaba que cuando marchábamos en oposición al PRI y sus abusos, salían
los priistas a burlarse de nosotros, a tacharnos de indios, de argüenderos, a
casi escupirnos, y nosotros, en nuestra decencia, aguantábamos vara para no
caer en provocaciones, y sí, lo recuerda claramente.
Como esa escena de una de
las tantas marchas que hicimos, donde íbamos gritando “El pueblo unido, jamás
será vencido”, y desde una tienda un acérrimo priista nos gritó: El perro
unido, jamás será vencido.
Sí, desde hace 30 años que existe esa gente que se
cree de otra estirpe, aunque tengan deudas a morir y un estilo de vida que no pueden
solventar, que insulta a los que marchamos y bloqueamos exigiendo justicia.
Recordamos cuando vino
Heberto Castillo, Othón Salazar, Ifigenia Martínez, Cuauhtémoc Cárdenas, Félix
Salgado Macedonio (hoy senador de Morena), el doctor Pablo Sandoval, padre de
Eréndira y Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, tantos y tantos que sí lucharon,
los que se fueron y los que siguen y que no hemos festejado como se debe.
En Guerrero, la mayoría
provenimos de familias así, con luchadores sociales, pero el gobierno nos ha
tratado mal, los priistas, y luego los perredistas, y no hablo desde la
víscera, sino desde esta realidad que noto muchos mexicanos ignoran, el que el
pasado domingo votamos los jodidos, los más desesperanzados, los esperanzados
por ver caer al PRIAN-PRD.
El jueves decía Enrique de
la Madrid (hijo del priista Miguel de la Madrid Hurtado) que se demostró que en
México no se roban las elecciones, claro, son los mismos discursos de siempre,
de que todo está bien cuando no es así.
Porque, esos funcionarios
que estarán hasta diciembre, difícilmente han ido a un municipio marginado, o
han estado en una manifestación, no, no nos equivoquemos, ellos, los poderosos
de siempre, los caciques, son los que nos mandan golpear en las
manifestaciones, los que mandan infiltrados, sicarios, matones para ejecutar a
los luchadores sociales, para violar a las mujeres en los pueblos, como a Inés
y Valentina que recientemente, dictaron sentencia contra sus violadores,
después de 16 años, el hecho, en Guerrero.
Ellos son la clase que nos
aumenta los impuestos, que nos roba con estafas maestras, que asesinan a periodistas,
amenazan, desaparecen, esos, que no saben lo que es tener en la mano 100 pesos
y dudar si comer o no.
Que no saben de la miseria
que pasan muchos niños, del trabajo que les cuesta llegar a una escuela, de que
la reforma educativa, la punitiva reforma, ha restado maestros, si de por sí
hacían falta, ahora más. Tampoco saben de la infraestructura deteriorada de los
planteles, de la falta de agua en las colonias, de que los policías estatales
se llevan profesionistas y los hacen pasar como delincuentes, no lo saben, y si
es así, nunca les interesamos.
Por la mañana me encontré
a un ex perredista, se acercó a mí y me dijo que siempre ando observando todo,
que qué bueno que ande tras los hechos, que me recordaba, junto a mi madre,
cuando íbamos a las reuniones del PRD, a las marchas, los plantones, y
nuevamente, hicimos memoria de los caídos.
Me explicaba que la maldad
llega por el mal salario, que con 100 pesos no la hace un padre de familia
porque a los hijos hay que darles de comer, calzarlos, llevarlos a la escuela,
comprarles útiles, tener para el médico, y que 100 pesos, no alcanzaban.
Que la maldad entra en el
momento en que el padre al ganar mal, fácilmente acepta vender droga, ser
sicario “entonces, qué ejemplo le estoy dando a mis hijos, dígame. Ahí, entra la
maldad”.
Ayer en la entrega de constancia
de mayoría de la diputada Maricarmen Cabrera Lagunas, al salir de la sala de
reuniones del INE, la gente la esperaba, la abrazaban, gente de a pie, de las
colonias, sin ropa de marca, con huaraches, con ropa limpia, niños, mujeres,
hombres morenos claro, de esos que no salen en las revistas de sociales, de
esos que desde las 5 de la mañana están activos, esos, con secundaria trunca
pero que salen a trabajar, como todos, pero que no aspiran a una vida con
tratamientos de spa o viajes al extranjero para comprarse una bolsa Louis Vuitton.
Todos ellos, votaron por
su candidata, por un partido joven, como dice mi amiga Cristina Sierra, ganó el
hartazgo, ganó el cansancio, ganó que la gente ya está harta de tener muertos
en casa, desaparecidos, y que haya gobiernos indolentes, omisos, negligentes y
abusivos.
Hago énfasis en el color
porque me preocupa ese discurso de odio de los que piensan que los mediocres,
los indios, los wevones, votamos por López Obrador, cuando esta nación debería
estar unida ante los atropellos, contra las injusticias, sin importar el color
o el estrato social.
López Obrador ganó el
pasado 1 de julio, a 30 años del fraude del 88 que ha marcado una lógica de
políticas privatizadoras y neoliberales qe sólo nos han dejado en el rezago, el
dolor y la miseria.
No la tiene fácil López
Obrador, antes de tomar posesión como presidente de la República, Peña Nieto
está firmando leyes retrogradas, como la ley de la veda de aguas, que es
leonina y es otro tema que abordar, o las Zonas Económicas Especiales, o la misma
reforma energética que con los contratos a revisar, es muy probable vengan
demandas millonarias en caso de que se cancelaran, o la despiadada minería, o
la ley de playas, muchos conflictos le dejan el PRI al nuevo mandatario.
Ahí, es dónde la sociedad
tenemos que estar atentos y señalar los errores, prepararnos más para una
batalla campal contra el odio del PRI, su mano detrás de ese racismo y esas
campañas como el me dueles México.
Ahí, es donde tenemos que ser sujetos activos y, seguir en pie de lucha.
Ganó AMLO, pero México
también porque tendrá una oportunidad única de incidir en sus mandatarios y
cambiar la política del país, como debería de ser.

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domingo, 1 de julio de 2018
Foro sobre el escenario politico 2018, la propuesta del CIG, a 50 años del 68 y a 38 años de la ENAH
Etiquetas:
1968,
Concejo Indígena de Gobierno,
elecciones 2018,
ENAH
Necro-elecciones
Gilberto López y Rivas
Las elecciones del próximo
domingo se llevarán a cabo en el contexto de los mayores grados de violencia
que se rememora en el México contemporáneo, después del conflicto armado
revolucionario de 1910 a 1917.
En este mes de junio se registra
la cifra más alta de homicidios dolosos en los 20 años de que el gobierno
federal reporta la incidencia de delitos, con 2 mil 234 personas ejecutadas
extrajudicialmente, mientras 114 candidatos a cargos de elección popular han
sido asesinados, y forzados a renunciar más de un centenar.
Asimismo, destacan los 110
periodistas ultimados del año 2000 a la fecha y el nivel de impunidad de estos
atentados contra la libertad de expresión, de acuerdo con la CNDH, que resulta
en 90 por ciento de los mismos.
Igualmente, República 32 advierte
que: en los cuatro primeros meses de 2018, se han registrado 226 feminicidios,
un aumento de 15 por ciento en relación con el mismo periodo del año pasado, y
116 por ciento más en comparación con hace tres años
(http://republica32.com/feminicidios-en-cifras-rojas-2018-peor-ano-nina-mujer-en-mexico/).
Además de las ejecuciones
extrajudiciales, que ya rebasaron las 200 mil personas desde que se declaró la
supuesta guerra contra el narcotráfico, es necesario considerar los crímenes de
Estado y lesa humanidad acumulados por décadas, todos impunes, y los más
recientes, igualmente sin castigo, que se expresan en las desapariciones
forzadas, cuyo caso paradigmático, los 43 estudiantes de Ayotzinapa, se
encuentra en el pantano de un Estado delincuencial que niega la justicia y la
presentación con vida de los más de 40 mil desaparecidos forzados. Estos miles
de desaparecidos tampoco podrán ejercer el derecho al voto en las necro-elecciones
próximas, que lejos están de las condiciones de paz social que debieran
caracterizar al ejercicio efectivo del derecho de los ciudadanos a votar y ser
votados, que garantiza el artículo 35 de la Constitución.
Por el contrario, el proceso
electoral se desarrolla en el contexto de una guerra social de exterminio. El
reputado Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres (IISS),
que monitorea conflictos armados en el ámbito planetario y que dio seguimiento
al caso mexicano durante una década, señaló, en el año 2017, que México sufre
un conflicto armado no reconocido y lo considera el segundo país más letal en
el mundo, después de Siria, especificando los criterios para discernir entre
conflicto armado y altos niveles de criminalidad violenta. Los factores claves
para su caracterización son, según el IISS: La duración y el tiempo. Aquellos
en los que la violencia se mantiene durante muchos años y con una intensidad
constante tienden a calificar como conflictos armados; aquellos que experimentan
picos periódicos de violencia no son considerados. En segundo lugar, ¿la
violencia es una amenaza para el Estado, así como para el ciudadano? ¿El
gobierno mantiene control territorial? Y, finalmente, ¿el Estado ha reconocido
la amenaza en estos términos y ha respondido en consecuencia? Tristemente,
México cumple con todos estos criterios. Otros países latinoamericanos, como
Brasil, pueden verse afectados por altos niveles de violencia criminal, pero
sus gobiernos tienen un mayor control territorial y la violencia aumenta y
disminuye (https://www.iiss.org/).
Este conflicto armado no
reconocido es la dimensión represiva de lo que William I. Robinson denomina
acumulación militarizada, cuya finalidad es la recolonización integral de los
territorios rurales y urbanos para el saqueo y el despojo de recursos naturales
y estratégicos, mediante la violencia exponencial que caracteriza esta
configuración actual del capitalismo globalizado. “El sistema ha abandonado
–afirma Robinson– a amplios sectores de la humanidad, que están atrapados en un
circuito letal de acumulación-explotación-exclusión. El sistema ni siquiera
intenta incorporar a esta población excedente, sino más bien trata de aislar y
neutralizar su rebelión real o potencial, criminalizando a los pobres y a los
desposeídos, con tendencias hacia el genocidio en algunos casos” ( Una Teoría
sobre el capitalismo global, Siglo XXI, 2013, p. 11).
El proceso electoral, por otra
parte, se encuentra marcado por los mayores índices de ilegitimidad, corrupción
y carencia de credibilidad del conjunto de la clase política; por la comprobada
ineficacia, inoperancia y parcialidad de los árbitros electorales, el INE y el
Tribunal Federal Electoral y por la guerra sucia de la propia campaña, factores
que, indudablemente, presagian otra elección de Estado y los poderes fácticos,
que nada tiene que ver con un ejercicio democrático ciudadano, libre y
trasparente.
Documento de CLETA "Gane quien gane"
¡Gane quien gane!
En noviembre de 2016 el CLETA
UNAM emitimos un documento donde expusimos nuestra posición sobre el proceso
electoral que se realizará en 2018 y en esencia va en cuatro líneas:
1.- Creemos en todas las formas
de lucha aplicando en cada momento las que creemos convenientes. Esto depende
del momento histórico.
2.- Aunque la lucha electoral la
ejercemos poco, lo hacemos cuando se dan ciertas condiciones históricas
(pusimos de ejemplo la lucha electoral de la COCEI en Juchitán en 1981 en que
CLETA UNAM participó acertadamente), pero dejamos claro que no creemos que
solamente con este método se pueda cambiar de raíz el capitalismo y logar la
instauración de una sociedad comunitaria, colectiva, comunista.
3.- Caracterizamos los momentos
actuales y consideramos que ante el proceso electoral de 2018 había que moverse
bajo las siguientes tácticas:
a) Apoyar la iniciativa del EZLN
y la CNI para impulsar una vocera del Consejo Indígena de Gobierno (todavía no
designaban a Marichuy) y el proceso organizativo que esto conlleva.
b) Apoyar, crítica pero
fraternalmente, las iniciativas honestas fundamentalmente las de Morena..
c) Aprovechar estas tácticas,
para a nivel de base, tratar de acercar a militantes de Morena y la “sexta” que
llegaban a afirmar que el EZLN era una construcción gubernamental (los de
Morena) y a compas cercanos al zapatismo, que dogmáticamente se manifestaban
contra toda acción de los morenistas.
4.- Independientemente de estas
tácticas nuestra estrategia no cambia y se resume en seguir construyendo al
CLETA (CLETA-UNAM), impulsando la estructura nacional e internacional de
nuestra organización cultural que hace política, con los objetivos de construir
“poder popular” e ir controlando territorio de manera autogestora.
A un año y medio de distancia
emitimos este segundo documento que pretende guiar nuestras acciones tácticas
para los próximos meses (después del 1° de julio) y lo hacemos público antes de
las elecciones, pues no somos de los oportunistas que “nos subimos a la
cargada” de los acontecimientos para no quedarse fuera de las limosnas y
puestos que se llegan a generar, ni somos los dogmáticos que aplicamos
etiquetas a los compañeros con quienes tenemos algunas discrepancias.
¡Gane quien gane!
Para el CLETA UNAM que Morena u
otras agrupaciones ganen en algunas instancias de poder dentro del aparato
burgués (ya sean federales, estatales o municipales), lo máximo que se logra es
generar coyunturas para que podamos conseguir nuestros objetivos con menos
riesgos y si laboramos acertadamente, quizá en menos tiempos. Sobre todo para
aquellos que nos manifestamos por la transformación radical de la sociedad, que
somos antiimperialistas, antisistémicos, antipatriarcales, luchamos por el
socialismo, y que reivindicamos todas las corrientes de pensamiento que nos
lleven al triunfo popular (incluyendo el marxismo).
Esto no está exento de riesgos,
ya que como sucedió cuando el “cuauhtemismo” ganó posiciones, a partir de 1988
trajo consigo la mediatización y desaparición de muchas organizaciones que se
planteaban hacer la revolución. En esto jugó un papel definitivo el nacimiento
del Partido de la Revolución Democrática (PRD), con el requisito de la
afiliación individual y la destrucción de valiosos procesos de organización
popular, cultural y política. Algunas de estas agrupaciones que se disolvieron
siguieron manteniendo cierta estructura dentro del PRD, que finalmente derivó,
en la mayoría de los casos, en las llamadas “tribus” cuyo objetivo dentro de
ese frente (que no partido), fue el conseguir puestos para sus afiliados y con
ellos canonjías y prebendas… aunque hay excepciones pues conocemos en el PRD
compañeros consecuentes, pero son los menos.
Caracterizamos que el resultado
de las próximas elecciones, sea cual sea, no desaparece ni aminora la lucha de
clases, que a nivel mundial está en momentos de grandes contradicciones, en el
marco de una profunda crisis estructural del sistema capitalista.
Creemos que estamos en momentos
semejantes a los acontecimientos previos que se dieron en 1968 en que la
reconstrucción de la postguerra le dio al capitalismo una fuerza en que se
apoyaba para aumentar la represión y la explotación. Sin embargo, la “liebre le
saltó” en Francia con una de las huelgas más numerosas de la historia y la
insurrección de grupos sociales, sobre todo de los jóvenes, muchos de ellos
estudiantes. Como en cascada las acciones populares se sucedieron en todo el
mundo
¿Dónde va a saltar ahora la
liebre? ¿En Brasil con el golpe judicial que han dado los neoliberales para
usurpar el poder? ¿En Estados Unidos donde los supremacistas guiados por Trump
pretenden aplastar a todos los que no se plieguen a sus políticas? ¿En México
donde después de que realicen uno de sus ya conocidos fraudes electorales les
puede crecer la insurrección popular? ¿Dónde?
El triunfo de grupos que
consideran que la raíz de la problemática es la corrupción y que no la ven como
una consecuencia de la explotación capitalista, no garantiza ningún cambio
estructural, pero si ahondará contradicciones interburguesas dando espacios
para que avancen planteamientos más radicales. Y si siguen los mismos de hace
90 años en el poder, además de incrementarse la represión también crecerá la
respuesta popular. Por ello gane quien gane la lucha contra la opresión seguirá
en cualquiera de estos escenarios.
¿A qué le llamamos que se genere
coyuntura?
Que suceda algo semejante a lo
que pasó en la Ciudad de México en 1997 cuando ganó el “cuauhtemismo”, que más
allá de que el oportunismo copó la mayoría de los espacios de poder formal, se
presentó la oportunidad de que gente organizada y probada utilizara espacios,
respondiendo a proyectos colectivos y no a ambiciones personales; pero hay que
reconocer que también de 1997 a la fecha derivó en nuevos bribones que
utilizaron esos espacios para corromperse y enriquecerse. Esta descomposición
llegó hasta a organizaciones que con el pretexto de ser autogestionarias
cayeron en el changarrerismo para resolver sus necesidades individuales por
sobre de las del movimiento social.
Coyuntura es que por al menos al
principio, se frene la represión despiadada que vivimos en este momento, en
contra los luchadores sociales. Coyuntura es que temporalmente se puedan
liberar espacios en beneficio de quienes luchan por un cambio radical.
Coyuntura es que si se hace una buena labor se puedan ir radicalizando sectores
y personas que entenderán que no basta con tener un puesto de poder, para que
la clase dominante acceda a las justas demandas del pueblo. En fin, si ganan
esos sectores progresistas, nacionalistas, democráticos y hasta de “buena fe”,
habrá estas y otras coyunturas, y si no, habrá que prepararse para una lucha
más frontal, más radical, más decidida. Pero gane quien gane, la lucha de
clases seguirá, ya sea en una fase de mayores contradicciones o en otra, en que
baje la represión pero que habrá que enfrentar otros fenómenos como la
mediatización y la traición.
Sobre los tiempos inmediatos
En lo inmediato (segundo semestre
de 2018) no habrá más cambios substanciales más que los que logremos imponer
mediante la movilización y la acción popular.
No hay que olvidar que el cambio
del poder formal es hasta el mes de diciembre, lo que derivará en que si lo
pierden los PRIISTAS-PANISTAS (y los dirigentes deshonestos del PRD),
utilizarán el tiempo que les queda para “amarrar” sus reformas estructurales
tratando de que los que vienen no puedan hacer cambios profundos en su Reforma
Punitiva (que ellos llama educativa); en la entrega del territorio a las
mineras y todos los mega proyectos imperialistas (incluyendo la destrucción del
vaso del Lago de Texcoco y toda la zona, con su aeropuerto de la
muerte).Terminarán de sentar las bases para privatizar el agua de todo el país;
terminarán de rematar la riqueza petrolera; tomarán medidas para poder aplicar
el “semestre de Hidalgo” (pendejo el que deje algo); amarrarán acuerdos para
que no se pueda hacer justicia cuando se descubran todas sus fechorías, etc.,
etc.
Con estas perspectivas, este
semestre debe de ser de “dignidad, lucha y resistencia”, empujando para
defender a nuestros militantes, incluyendo aquellos que tienen una incidencia
social por su consecuencia y su tenacidad. Habrá que aprovechar cualquier
resquicio para avanzar, impidiendo que el enemigo tenga pretextos para
criminalizar a las organizaciones consecuentes y a sus integrantes.
También hay que aprovechar para
aumentar los niveles organizativos y de unidad, como el ejemplo que nos están
poniendo los integrantes del Consejo Nacional Indígena, la UPVA y la CNTE con
sus movilizaciones tendientes a elevar los niveles de conciencia del pueblo y
de organización.
Donde haya fraude electoral hay
que aprovechar las contradicciones para avanzar y organizar desenmascarando al
estado y a sus personeros antipatrióticos, detectando a aquellos que con una
posición más radical están dispuestos a comprometerse más, no solo por tener un
espacio en la estructura del poder, sino principalmente, a los que comprenden
que esas contradicciones son producto de un sistema capitalista en decadencia.
Sobre los tiempos de Mediano
Plazo
En caso de que mediante un fraude
se impongan los de siempre, no cambiaremos la táctica esbozada para el segundo
semestre de 2018, esta continuará de manera indefinida: “dignidad, lucha y
resistencia”
Si hay cambios substanciales en
la correlación de fuerzas políticas, entrando al poder los que pregonan como
bandera máxima la lucha contra la corrupción, políticamente debemos de “tejer
fino”, de lo contrario, corremos el riesgo de caer en posiciones de
“radicalismo verbal” que nos aíslen de los trabajadores y no nos permitan
cumplir objetivos estratégicos como contribuir a la toma de conciencia de clase
de los explotados.
Además, es necesario establecer una política de alianzas (tácticas y
estratégicas) que enfrente la posible mediatización de los integrantes de la
organización, pues la necesidades económicas personales y el bajo nivel de
conciencia, se traducen en lo que sucedió con un sector importante de
integrantes del PRD de 1989 a la fecha: los oportunistas metieron su aserrín en
las cabezas de luchadores sociales que terminaron mediatizados y luchando
contra los principios revolucionarios.
En este marco es vital la formación ideológica de los militantes del CLETA y en
general de quienes colaboren, simpaticen o aspiren a ser cuadros de nuestra
organización (incluyendo los que ya lo son).
En cualquiera de los dos casos,
gane quien gane, es fundamental que sigamos avanzando en la reconstrucción
nacional mediante las CCLETA´s (Células Culturales de Lucha Emancipación,
Transformación y Arte), que permitan la construcción de nuevas áreas
culturales, además de las que ya tenemos, a saber: arte, educación con equidad
de género, propaganda, agroecología y decrecimiento, salud popular (incluye
medicina tradicional), gestoría y promotoría cultural, cultura f{isica y
economía solidaria.
Igualmente, “gane quien gane”,
seguiremos laborando en reconstruir e incrementar nuestra presencia nacional e
internacional con la construcción de CCLETAS Internacionales y de proyectos en
los que participa nuestra organización, asistiendo a festivales, conferencias,
simposios, etc.
También es muy importante que
“gane quien gane” sigamos siendo una organización autogestionaria e
incrementemos las escuelas en las áreas que laboramos, que nos permita
“competir” con calidad en cualquier terreno. Esto no con la intención de ganar
premios, sino con el objetivo de motivar a nuestros hermanos de clase a sumarse
a la lucha.
“Gane quien gane” es fundamental
la formación ideológica de todos los cletos y compañeros que se acerquen a la
organización. No buscamos artistas que sienten vergüenza cuando les llaman
trabajadores del arte, tampoco agroecólogos de escritorio que no se ensucian
las manos sembrando y luchando. Tampoco luchadores de género que no pueden ser
consecuentes en sus acciones personales, y así en cada área. Para enfrentar los
tiempos que vienen debemos de estar preparados y que la consecuencia no se
limite a asistir a marchas, sino que necesitamos hombres y mujeres nuevos y
nuevas, con una formación integral y muy completa. Esta la debe tener lo mismo
un estudiante, un catedrático, que un campesino que haga la revolución
sembrando y luchando por defender nuestro maíz de la invasión de transgénicos.
A Largo Plazo
En CLETA UNAM afortunadamente
tenemos compañeros que han vivido toda la historia de la organización y
reconocemos y valoramos su experiencia. Igualmente lo hacemos con los que
aunque ya no militen en CLETA los reconocemos y se reivindican como “cletos
históricos”: Nosotros no discriminamos a los viejos, los valoramos como lo
hacen en nuestras culturas ancestrales.
Pero las determinaciones de la
organización siempre se han tomado en colectivo. Por ello en los últimos tres
años hemos realizado reuniones nacionales y la primera parte del XI Congreso
del CLETA, entre otras instancias de toma de decisiones.
Lo que sigue en el largo plazo se
particularizará en la segunda parte de nuestro XI Congreso Nacional que
realizaremos en 2018 y en el XII Encuentro Internacional del CLETA que
efectuaremos en 2019.
Por lo pronto hemos avanzado en
algunas resoluciones importantes como son:
1.- Revocamos el acuerdo de que
el CLETA es una organización política y nos definimos como una organización
cultural que hace política, como lo fuimos desde 1973 hasta el año 2007.
2.- La estructura organizativa y
de crecimiento nacional e internacional del CLETA se sustentará en las Células
Culturales de Lucha, Emancipación Transformación y Arte (CCLETA´s) del CLETA.
3.- Se avanzará nacionalmente en
la organización de las CCLETA´s ya existentes en varias partes de la república
mexicana y la promoción de otras células mediante el siguiente procedimiento:
donde haya una sola persona trabajando se le considerará un promotor, pero ya
dos, conformarán una célula (una CCLETA) y donde se tenga un espacio autónomo
será un Centro del CLETA.
4.- Junto con esta reconstrucción
del CLETA Nacional se está impulsando la recuperación de los derechos
históricos y la infraestructura del CLETA que ha sido abandonada o desvirtuada.
Esto se hará siguiendo nuestro método tradicional de mostrar, con trabajo, que
tenemos razón.
5.- Las CCLETAS´s y los centros
del CLETA no se circunscribirán a las tres áreas de, arte, educación y
propaganda que nos han definido hasta ahora, sino que será un proceso abierto
donde además de otras áreas en las que ya estamos trabajando como salud
popular, promotoría cultural, agroecología, lucha de género, diálogos
ecosistémicos, artes marciales, entre otros, los CCLETA´s se abrirán a nuevas
propuestas siempre y cuando caigan en la definición de células culturales de
lucha, emancipación, trabajo y arte.
6.- El articulador de este
proceso será el periódico El Machete.
Fraternalmente
CLETA
23 de junio de 2018
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