Mostrando las entradas con la etiqueta BA-2D. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta BA-2D. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Manifiesto 19 del TDR-EP, MRLCB, BA-2D

Manifiesto No. 19
-Segunda parte-


A los pueblos de México.
A los pueblos del mundo.

…de lo que trata un verdadero proceso revolucionario es de un acto de ruptura del continuo de la historia […] sería, sin ser una vuelta hacia atrás, una afirmación del presente que se cumple mediante una recuperación del pasado…
Walter Benjamin


A seguir luchando en todas las formas que sea posible [y a] nuestros compañeros rebeldes a seguir combatiendo con las armas, para que la llama libertadora llegue a todo el país.
Lucio Cabañas Barrientos


Quiero morir siendo esclavo de los principios, no de los hombres.
Emiliano Zapata Salazar



Aunque la Guerra Fría terminó hace ya unas décadas, en México, como en muchas otras partes del mundo, no han desaparecido sus prácticas y representaciones duras, llámense políticas o militares, documentales e investigativas. Y no sólo no han desaparecido sino que se han actualizado, como lo demuestran los archivos recién filtrados a los medios de comunicación internacionales.

Ya desde los años setenta, se tradujo la doctrina de seguridad hemisférica en la doctrina de seguridad nacional, en la que no se escamoteó la elaboración y aplicación de proyectos de coordinación antiguerrillera y anticomunista.

La lucha armada en México es historia viva y aunque no forme parte del relato histórico del país es innegable; permanece en la memoria fresca y en las prácticas donde ha irrumpido; por ello, para los amos del Estado mexicano sigue siendo una tarea principal su exterminio físico, pues mientras el poder nos muestra una cara que instrumenta la capacidad de diálogo y servicio, la ética, la preocupación nacional, los mecanismos de participación social, etc., oculta su faz en la que no ha dejado, e incluso ha intensificado, prácticas que lo caracterizan, tales como la brutalidad policial, la cerrazón facciosa, el espionaje furtivo, la persecución implacable, la tortura, la ejecución extrajudicial, la desaparición forzada y el ritual burocrático saturado de prebendas, canonjías, corrupción y, sobre todo impunidad, conformando con todos estos elementos el terrorismo de Estado, que aunque es negado sigue existiendo.

Reconstruir los procesos que han conducido a tomar la vía armada como opción viable para conseguir demandas —desde necesidades específicas hasta para transformar el sistema socioeconómico y político que genera las condiciones de marginalidad de todo tipo— revelará que no es una ocurrencia o arrebato criminal o delincuencial, sino una parte necesaria de la lucha cuya principal razón es la supervivencia ante el latente exterminio. El gobierno mexicano se vale de todo tipo de acciones y de órganos de presión, control y represión y no abre ninguna posibilidad de disidencia, a la que genéricamente llaman “grupos terroristas”; no obstante, el uso de las armas y la implementación del terror son dos cosas muy distintas que el gobierno envuelve en una misma cosa cuando habla del otro, pero aleja cuando habla de sí mismo. La práctica más frecuente del terror históricamente característica, es la que emerge del Estado que se obstina en erradicar la expresión armada sin atender las causas sociales que la originan.

El hacer una revisión puntual de los movimientos armados en México e integrarlos y reconocerlos como parte de la historia del país, sin duda desembocará en una recomposición de nuestra idea de la historia, porque la oposición armada se constriñó durante décadas a una historia diluida, desplazada y anulada, pero entre lo mucho que revela no es sólo quiénes somos como sociedad, sino quienes hemos querido ser, y deseamos aún llegar a ser.

No es ya el momento de seguir cultivando los antiguos vicios de la política, de derecha e izquierda —dogmatismo, romanticismo, aventurerismo, sectarismo, etc.— sino de conocer cuidadosamente y dar a conocer la historia de la que somos parte y, como actores, direccionarla hacia nuestros objetivos; que nuestra voz no permanezca nunca más en el silencio y en olvido.

Si en verdad queremos un país justo, habremos de empezar por dar nombres y rostros a los actores sociales de este proceso, al que hay que restituir su actuación dentro de la memoria histórica; sin duda, entre los principales nombres, rostros y acciones, se encuentra el de Lucio Cabañas Barrientos. Como todo proyecto humano, nos nutrimos de mitos y símbolos que enriquecen nuestras ideas e ideales, y Lucio Cabañas es uno de éstos, trascendiendo su propia existencia y actos, más allá del martirologio que puede hacerse con su muerte, dándonos como Emiliano Zapata, Genaro Vázquez, Rubén Jaramillo, los Flores Magón y muchos otros, sentido e identidad como comunidad en construcción. Concebimos al tiempo, a diferencia de la modernidad lineal y progresiva, como la superposición de momentos, donde el pasado nunca está concluido y aniquilado, sino presente y conformándonos siempre; el pasado está en una dimensión en la que coexiste con el presente.

La reciente apertura de fuentes otrora consideradas confidenciales en Estados Unidos, México y otros tantos países, demuestran que Lucio Cabañas, como muchos otros líderes guerrilleros, se enfrentaron no sólo a poderes locales, nacionales y regionales, sino que también resistieron y combatieron los embates y las estrategias contrainsurgentes del TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca), liderado por Estados Unidos. Así pues, afirmamos que hubo y hay, hoy de manera más abierta debido al narcotráfico, un fuerte nexo castrense entre México y su vecino país del norte. Esto no se señala con afán de victimización, sino con plena conciencia de que no es el olvido, sino la renovación del agravio —que no ha cesado— lo que permite la reconstrucción de la memoria.

Buena parte de los mexicanos le apostaron en 2000 y 2006 a la vía electoral; lo menos que se puede decir de tales procesos es que la esperanza de muchas personas fue burlada. La historia de los grupos armados, como el Partido de los Pobres, nos muestra que estos se conformaron a partir de agotar las alternativas electorales y demás opciones dentro de los llamados cauces legales. Los movimientos guerrilleros de Genaro Vázquez Rojas y Lucio Cabañas Barrientos fueron resultado de la radicalización provocada por la represión del gobierno del estado de Guerrero y las fuerzas caciquiles que asfixiaban demandas agrarias de la Costa Grande guerrerense y de la Sierra de Atoyac. Hoy, como entonces, refrendamos nuestro derecho a sostener la vía de las armas como uno más de los recursos de los que nos valdremos para la transformación sociopolítica y económica de nuestro país.


¡Por la unidad del pueblo, la coordinación revolucionaria!


Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos
MRLCB

Tendencia Democrática Revolucionaria–Ejército del Pueblo
TDR-EP

Brigada de Ajusticiamiento 2 de Diciembre
BA-2D

Organización Insurgente 1º de Mayo
OIPM

Diciembre de 2010.

sábado, 2 de octubre de 2010

MANIFIESTO No. 18 TDR-EP

MANIFIESTO No. 18

-Primera parte-

A los pueblos de México.
A los pueblos del mundo.

…de lo que trata un verdadero proceso revolucionario es de un acto de ruptura del continuo de la historia […] sería, sin ser una vuelta hacia atrás, una afirmación del presente que se cumple mediante una recuperación del pasado…
Walter Benjamin
El gobierno… es verdad que nos trata de herejes, ladrones y asesinos, de estrujantes, libidinosos e impolíticos, pero advertid que es antigua costumbre de ellos desacreditar a los que tienen por contrarios para conciliarse así alguna gente a su arbitrio, ¡Miserables!

José María Morelos y Pavón

Como en todos los pueblos y civilizaciones, la versión oficial de la historia es construida por quien se encuentra en el mando político. México no es la excepción. Hoy, en tiempos del bicentenario de la Independencia y centenario de la Revolución, vemos un desfile de discursos en boca de personajes ridículos que poco o nada entienden de la historia, acompañados por una saturación de mensajes patrioteros (comerciales y spots en radio y televisión, películas, espectaculares, telenovelas, eventos y desfiles cívico-publicitarios, etc.), que desvirtúan la conmemoración como derecho público y el sentido reflexivo de esa experiencia histórica que debiera aterrizar en la vida y el presente de cada persona.
El discurso del poder usa y abusa de la historia, utilizándola como mero pretexto, para legitimarse e impartir clases de "civismo" en cadena nacional. Este discurso de héroes y hechos consumados, cuyo resultado sería las condiciones en que la mayoría nos encontramos, no sólo es absurdo e inaceptable sino que pretende anular las gestas de las que se vale, haciendo del pasado el material ideal de su futurismo autoritario, es decir, la falsa promesa de que "todo está mejorando", que el pasado fue más tormentoso y los costos (más de 30,000 muertes en la guerra de las drogas, más de 3000 desapariciones forzadas, pobreza extrema, marginación, desempleo o empleo con sueldos de miseria, seguridad social deficiente o nula, educación ficticia y funcional, impuestos indignantes, justicia privada y selectiva, entre otros), valdrán la pena en un futuro.
Así, debemos a los diferentes gobiernos en México, sexenio tras sexenio, la construcción de un discurso "histórico" patriotero que hoy impera en las mentes de amplios sectores de la población. Lo que el discurso oficial sostiene, por medio de sus anuncios "comunicadores", libros de texto y clase política actual, es una fantasía en la que ellos son el fruto del proceso histórico de México. Esta fantasía está viva gracias a las personas que pasiva y neciamente lo creen o ni siquiera la sospechan como un grueso engaño, por lo que derrumbar fantasías como esa es una de las tareas más urgentes. Todo ello torna indispensable que volvamos a la historia con una mirada crítica, disruptiva y libertaria.
En 1810, en medio de una atmósfera de descontento, buena parte de la clase criolla actúa en defensa de su estatus, buscando cargos políticos para su clase y sin poner en cuestión la estructura colonial; por su parte, la Iglesia católica, a pesar de su descontento, obedeció a regañadientes y mantuvo su apoyo al poder virreinal. Es en este contexto donde las ideas y propuestas que defendieron Hidalgo y Morelos cobraron, por su grado de excepcionalidad y pertinencia, una gran radicalidad y potencia revolucionaria.
Miguel Hidalgo, que había sido rector de la Universidad de San Nicolás en Valladolid (conocido por su trayectoria intelectual innovadora, su conocimiento profundo en filosofía moderna, en la ciencia física y matemática, en la Ilustración, las artes, conocedor de varias lenguas europeas e indígenas, entre otras cosas), encabeza el llamamiento a los pobladores locales para sublevarse contra el gobierno tirano. Conforme avanza y crece el contingente se pone en evidencia, en el grado de violencia usado por la gente indignada y furiosa, que los reclamos tenían una profundidad mayor que la atendida por las clases privilegiadas y que se necesitaba el filo suficiente para cortar el grueso lazo colonial desde sus fundamentos y desde las personas que vivían sus consecuencias concretas.
A la tortura y muerte de Hidalgo, la tarea organizativa que logra Morelos añade, a las ya radicales propuestas, las condiciones necesarias para hacer realizable dicho proyecto. Morelos plasma en forma de principios, tanto en los Sentimientos de la Nación como en su participación en la Constitución de Apatzingan, las propuestas hechas por Hidalgo y otros importantes intelectuales como Servando Teresa de Mier y Primo de Verdad. Morelos coloca por primera vez, como artículos sin los que el proyecto nacional no podrá continuar y a diferencia de otros países latinoamericanos que se independizaron, conceptos como los de igualdad (en un contexto de marcada estratificación en castas), patriotismo, reparto de tierra a las comunidades indígenas y mestizas, la abolición de la esclavitud en todos sus sentidos, soberanía nacional, educación y formación para generar humanos virtuosos, moderación de la opulencia y la miseria, etc. Para Morelos cualquier gobierno que no cumpliera estas demandas sería un gobierno tirano. En ese caso, la obligación de la Patria sería despegar sus labios para reclamar sus derechos con Espada en mano para ser oída.
¿Qué puede celebrarse o conmemorarse hoy, en que la injusticia, la impunidad, la desigualdad y la enajenación siguen vigentes? Jamás podría decirse que una patria justa, libre y completamente nuestra. ¿Entonces qué celebrar o conmemorar? No cabe duda que lo que debemos conmemorar y recuperar para la memoria histórica es el espíritu de resistencia y lucha contra cualquier forma de subordinación que subyugue la vida de nuestro pueblo. No cabe duda que lo que no puede escapar a nuestra memoria histórica es ese anhelo de libertad entre individuos y comunidades, así como la ruptura de relaciones de dominio y subordinación con respecto a cualquier estructura tiránica.
Consideramos que el estado neoliberal es irreformable y, por ello, se requiere anularlo para trascender la dominación capitalista y estar en condiciones de hacer efectivos los postulados defendidos por Hidalgo, Allende, la Corregidora, Morelos, Leona Vicario, Guerrero y muchos más, que mantienen vigencia. Por tanto, se requiere abolir las nuevas formas de esclavitud, reconocer y respetar los derechos y la cultura de los pueblos originarios, negros y mestizos, superando el racismo y opresión que sigue dividiendo a la sociedad mexicana; articular un poder comunitario que garantice la libertad, la justicia y la soberanía popular; impulsar un patriotismo plurinacional fundado en el respeto a toda forma de vida y de cultura; garantizar el trabajo, la educación, la salud, la justicia para todos; eliminar la persecución política, la tortura, la ejecución y la desaparición forzada.
Para ello se requiere articular una gran fuerza social capaz de construir sus propias formas económicas, políticas, ideológicas y militares, a partir del creciente descontento social y de los movimientos de resistencia que siguen surgiendo, impulsando la formación de brigadas, comités, colectivos, concejos, etc., en silencio mientras sea posible y a grito abierto cuando haya que hacerlo, recuperando el valor de las acciones, desde las cotidianas hasta las excepcionales y heroicas, como lo han hecho los sujetos individuales y colectivos que han ido transformando nuestra historia.
Un México distinto al que hoy existe, fundado en la democracia, la libertad y la justicia es posible. Esto no es sólo un anhelo, sino una posibilidad real si unimos los esfuerzos, la voluntad y creatividad de todos los mexicanos, y de sus distintas organizaciones sociales y revolucionarias que luchan por una vida mejor.
Es nuestra responsabilidad histórica hacer posible la construcción de una modernidad diferente de la conocida hasta ahora. Este mundo, a pesar de todas las desigualdades y horrores que existen, guarda las posibilidades de ser distinto y existe una multiplicidad de dimensiones humanas que debe estar siempre abierta a la libertad de existir y realizarse humanamente. La estatura de las ideas revolucionarias no se levanta solamente con las acciones por las que se hace valer, sino por la agudeza, solidez y radicalidad de los planteamientos, así como por la pertinencia histórica en que son formuladas. Detectar y sostener como exigencias nuestras necesidades radicales como población y construir la fuerza material organizada para llevarlas adelante constituyeron, antes, constituyen ahora, el binomio del quehacer revolucionario que se nos presenta como ineludible.
Ante el actual gobierno tirano, y siguiendo los ideales de Hidalgo y Morelos, nuestra obligación es despegar los labios para reclamar nuestros derechos con Espada en mano para ser oídos.

¡Por la unidad del pueblo, la coordinación revolucionaria!

Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos
MRLCB
Tendencia Democrática Revolucionaria – Ejército del Pueblo
TDR-EP
Brigada de Ajusticiamiento 2 de Diciembre
BA-2D
Organización Insurgente 1º de Mayo
OIPM

Septiembre 23 de 2010, a 45 años del asalto al Cuartel Madera.

lunes, 18 de mayo de 2009

MANIFIESTO 14

MANIFIESTO No 14

A 42 años de la Masacre de Atoyac, sigue viva la lucha 

del profesor Lucio Cabañas Barrientos

Ser pueblo, hacer pueblo y estar con el pueblo.

Comandante Lucio Cabañas Barrientos.

Al pueblo de México.

A los pueblos del mundo.

El 18 de mayo de 1967 fue perpetrada una cruenta represión por el gobierno y policía locales, en el Municipio de Atoyac de Álvarez, Guerrero, cuando profesores y padres de familia llevaban a cabo un acto de protesta social contra el autoritarismo de los directivos de la escuela Juan Álvarez y los caciques del lugar. Dicha represión cegó la vida de 5 pobladores, entre los que se encontraba una mujer embarazada, siendo heridos más de veinticinco campesinos.

La masacre y persecución llevaron al profesor Lucio Cabañas a buscar refugio en el monte. A partir de ese momento, protegido y apoyado en el campo y la ciudad por redes comunitarias, el Prof. Lucio inició en silencio la construcción del Partido de los Pobres (PDLP), y su Brigada Campesina de Ajusticiamiento (BCA), organizando al pueblo y desarrollando su conciencia política, realizando a la postre acciones de desgaste, hostigamiento, y requisa de armamento al ejército federal y a los cuerpos policiacos, así como el cobro del impuesto revolucionario a quienes se habían enriquecido a costa del despojo y la explotación.

Tras largos años de combate y resistencia, en los que causó decenas de bajas al ejército federal, el PDLP y su BCA se constituyó en uno de los símbolos revolucionarios armados más relevantes de la lucha contra la opresión, la explotación y la miseria, que, en la década de los setenta, fue desarrollada en México por ésta y otras organizaciones guerrilleras.

Esto hizo que el gobierno intentara aislar del pueblo al movimiento insurgente, para aniquilarlo; invirtiendo millones de pesos, y recursos político-militares, e implantando como política de Estado el terror y el asesinato, así como la desaparición forzada, para inhibir la protesta social y mantener su dominio; pero el PDLP no sólo logró sortear exitosamente las más de 17 campañas militares desplegadas en su contra, sino que fortaleció sus vínculos con el pueblo y su trabajo de organización.

Y como siempre, la reacción del gobierno fue cobarde y alevosa, pues al no conseguir aniquilar a la guerrilla reprimió al pueblo de manera despiadada. Por lo que hoy día siguen siendo reclamados más de 600 guerrerenses detenidos-desaparec idos –y más de mil en todo el país- por las fuerzas castrenses y cuerpos policiacos, como la Brigada Blanca y la Dirección Federal de Seguridad.

Estos crímenes de Estado, perpetrados bajo los gobiernos priistas, no sólo se han mantenido en la más completa impunidad, sino que se siguen repitiendo, ahora por los gobiernos panistas –y en algunos casos hasta perredistas- , como lo constatan las sucesivas masacres, persecuciones, asesinatos, torturas, desapariciones y encarcelamientos de luchadores sociales y revolucionarios, en el marco de la más profunda descomposició n de la clase gobernante y del sistema político actual.

Por ello la lucha emprendida por el Prof. Lucio Cabañas Barrientos continúa vigente. Y por ello encontramos su efigie en manifestaciones del magisterio, de estudiantes, colonos, transportistas, amas de casa, profesionistas; en la resistencia cotidiana contra la explotación capitalista; en sindicatos, en huelgas, en plantones, en bloqueos carreteros. También encontramos al comandante Lucio en los nuevos movimientos armados inspirados en su ideario político, fortalecidos con su experiencia y potenciados con su ejemplo en la lucha por la transformació n revolucionaria y la liberación nacional. 

Al combatir en primera fila el Prof. Lucio fue ejemplo a seguir, encarnando en los hechos su propia consigna de: "¡Ser pueblo, hacer pueblo y estar con el pueblo!, por lo que vive eternamente en nuestros corazones. Vive en la montaña y en el quehacer cotidiano de las organizaciones democrático revolucionarias del país, así como en la construcción del poder popular y en la resistencia legítima de los de abajo contra el gobierno usurpador y el sistema de dominación.

Lucio Cabañas vive y no descansará hasta que el pueblo y sus organizaciones democráticas revolucionarias pongamos término a la impunidad y a la injusticia que caracteriza a los dueños del capital; hasta que liberemos a la patria y hagamos florecer una sociedad efectivamente humana, digna y justa.

¡POR LA UNIDAD DEL PUEBLO, LA COORDINACIÓN REVOLUCIONARIA!

Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos

MRLCB

Tendencia Democrática Revolucionaria- Ejército del Pueblo

TDR-EP

Organización Insurgente 1º de Mayo

OI-1M

Brigada de Ajusticiamiento 2 de Diciembre

BA-2D

Unidad Popular Revolucionaria Magonista

UPRM

República Mexicana, a 17 de mayo de 2009.

martes, 5 de mayo de 2009

MANIFIESTO #13

MANIFIESTO No 13
lunes, 4 de mayo de 2009, 03:31 pm
De: "COMANDO MAGONISTA"

MANIFIESTO No 13

Las armas nacionales se han cubierto de gloria.

Parte militar del Gral. Ignacio Zaragoza al Presidente D. Benito Juárez G.

¿CUANDO LAS ARMAS DEL PUEBLO SE CUBRIRAN DE GLORIA?

Al pueblo de México.

A los pueblos del mundo.

Hace 147 años, el 5 de mayo de 1862, el pueblo mexicano derrotó en heroica batalla al ejército invasor francés.

Nuestra joven nación había sido invadida por Francia, con el pretexto de cobrar una deuda privada convertida en deuda pública y, luego, en deuda externa. Esta ignominia, apoyada por la derecha monárquica y clerical, fue derrotada por el pueblo y los sectores antiimperialistas de la época, prefigurando la consolidación de la república, sin que esto significara un cambio sustancial en las condiciones de vida de los oprimidos de siempre.

No obstante, montada en esta gesta histórica, año tras año la clase gobernante se llena la boca de supuesto patriotismo, al tiempo que encubre la nueva ocupación colonial y hace entrega de los sectores estratégicos y recursos naturales del país al capital financiero: energéticos, medios de transporte, vías de comunicación, corredores eco-turísticos, servicios, sistema de salud, sistema alimentario, mares, litorales, selvas, minas, etc.

Lo anterior sólo ha beneficiado a unos cuantos oligarcas nacionales y extranjeros. Y para muestra basta un botón: hoy aparece en la lista de Forbes Carlos Slim como uno de los empresarios más ricos de América latina y el mundo, mientras 80 millones de mexicanos sobrevivimos en la miseria con menos de 57 pesos diarios.

No es casual que diputados y senadores al servicio del gobierno usurpador, legislen a favor de las empresas transnacionales para facilitar el proceso de ocupación neocolonial, suprimir los derechos constitucionales del pueblo trabajador y legalizar, y fortalecer, un Estado policiaco.

Así lo muestra la injusticia y la impunidad que siguen campeando en nuestro país tras la brutal represión policiaca (federal, estatal y municipal) de que fueran objeto, hace tres años, los comuneros de San Salvador Atenco, cuyos principales dirigentes fueron condenados -prácticamente- a cadena perpetua, en un acto de venganza de la derecha panista en el poder, por haber frustrado la pretensión foxista de construir un nuevo aeropuerto.

En éste, como en otros hechos represivos, la clase dominante ha pretendido poner término a la protesta social, y escarmentar al pueblo, mediante asesinatos, desapariciones, encarcelamientos, violaciones, abusos sexuales y vejaciones sin par, con el objeto de romper la íntima capacidad humana en que se funda la posibilidad de transformar de manera digna y justa nuestra sociedad.

No por nada el gobierno federal utiliza la ahora llamada "influenza humana" y la campaña mediática orquestada en torno a ella, para tratar de ocultar su fracasada "guerra contra el narcotráfico" , así como la crisis económica y el despido de miles de trabajadores. Y no por nada utiliza dicha campaña para tratar de proyectar una imagen de responsabilidad y eficiencia administrativa, a fin de enmascarar su ineptitud política y captar el mayor número de votos en la próxima jornada electoral, intentando re-posicionarse y acreditar su represiva y deslegitimada actuación en la dirección y administració n de los asuntos en cuya discusión y determinación deberíamos participar todos los mexicanos. 

De ahí que, desde ahora, la clase política se afana en garantizar el condicionamiento y la compra de votos, mediante programas asistenciales financiados con recursos públicos, para imponer candidatos que son designados por los poderosos de siempre, y apoyados por los medios de comunicación. 

Esta realidad nos exige a todos los mexicanos defender al país del saqueo, y liberarnos del dominio del capital, contraponiendo a éste un nuevo tipo de sociedad y de poder fundados en el respeto a la dignidad, la justicia y la libertad.

Para ello, los de abajo debemos instrumentar creativamente todas las formas de lucha, entre ellas, la autodefensa popular y la lucha armada revolucionaria, a fin de poner término a la injusticia y a la impunidad. O, ¿a que le tenemos miedo? En el pasado, nuestro pueblo, carente de armas y de instrucción militar, fue capaz de asumir la responsabilidad de defender la tierra de nuestros padres. Defendámosla nosotros y cubramos de gloria las armas y anhelos libertarios del pueblo mexicano.

¡POR LA UNIDAD DEL PUEBLO, LA COORDINACIÓN REVOLUCIONARIA!

Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos

MRLCB

Tendencia Democrática Revolucionaria- Ejército del Pueblo

TDR-EP

Organización Insurgente 1º de Mayo

OI-1M

Brigada de Ajusticiamiento 2 de Diciembre

BA-2D

Unidad Popular Revolucionaria Magonista

UPRM

República Mexicana, a 4 de mayo de 2009

__._,_.___

Comunicado del Movimiento Ecuménico Por Los Derechos Humanos- MEDH

  Comunicado del Movimiento Ecuménico Por Los Derechos Humanos- MEDH Los Organismos de DDHH de la República Argentina, abajo firmantes, repu...