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martes, 18 de octubre de 2011

ARAÑAS Y MOSCAS


ARAÑAS Y MOSCAS por Guillermo Liebknecht



Todos conocen ese insecto de vientre redondo y cuerpo peludo y pegadizo que tiende  en rincones oscuros, lo más lejos posible de la luz del día, sus mortíferas redes, en las que encuentra la muerte la pobre mosca imprudente o frívola que cae en ellas, Es un feo monstruo de ojos redondos, que se dirían de vidrio, y extremidades largas, torcidas hacia fuera, perfectamente adaptadas para apresar y estrangular a su víctima. Ese monstruo es la araña.

Fíjense con qué tranquilidad acecha inmóvil en su rincón a la presa, cuando ésta se aproxima a sus dominios, o con qué diabólica destreza tiende su mortífera red, que ha de cazar y envolver despiadadamente a la débil mosca. El repugnante animal gasta mucho, a menudo muchísimo tiempo, en perfeccionar su red ateniéndose a todas las reglas del arte, para que el botín no pueda escapar en ningún caso. Primero tiende un hilo, luego, dos, tres, cada vez más. Tiende hilos transversales y une éstos con otros para que la víctima sacudida por las convulsiones de la agonía, no pueda romper la red, no pueda siquiera hacer que ésta se desprenda.
Por fin la red queda terminada, la trampa está tendida, y evitarla es casi imposible. Entonces, la araña se retira a su guarida y espera a que la imprudente mosca, empujada por el hambre, se acerque en busca de alimento.
No tiene que esperar mucho: la mosca llega pronto. Buscando comida, la pobrecita se agita en todas direcciones, tropieza de pronto con la red tendida, se enreda en ella, asustada, y pugna por salvarse, pero está perdida.
En cuanto ve que su víctima ha caído en la trampa, la araña sale de su emboscada y con mirada sanguinaria, prestas las extremidades, se acerca lentamente a su presa. No necesita apresurarse. La repugnante criatura sabe que el desgraciado insecto que ha caído en su red no tiene escapatoria. La araña se va acercando, mide a su víctima con la mirada de sus saltones ojos verde mate, esa mirada priva de razón a la mosca. Rendida tiembla del espanto; ve el peligro que le amenaza, trata de soltarse de los hilos que la traban, procura escapar, salvarse, y agota sus últimas fuerzas en esos intentos vanos, desesperados.
¡Todas las tentativas, todos los esfuerzos son inútiles! La red la envuelve más y más apretadamente, y la araña está cada vez más cerca. A cada movimiento de la mosca, que pugna por escapar de la red, en cuyos finos y pérfidos hilos se ha enredado, la envuelven nuevos y nuevos hilos, nuevos y nuevos lazos. En fin de cuentas, jadeante, exhausta, sin fuerzas para seguir resistiendo, se ve a merced de su enemigo, de su espantosa cazadora, la araña.
El repugnante monstruo tiende hacia ella sus peludas extremidades, la apresa y la estrangula. Luego se pone a chupar la sangre del trémulo cuerpo de su desmayada víctima, una vez, dos, tres, cuando quiere, en dependencia de su apetito. Saciada por cierto tiempo su sed de sangre, la araña deja a su víctima sin haberla acabado de matar. Luego regresa y de nuevo vuelve a chuparle la sangre, se marcha y regresa una y otra vez, la desventurada mosca no queda destruida por completo, mientras hay en ella una gota de sangre, de jugo. Y a menudo pasa mucho, muchísimo tiempo antes de que el pobre insecto muera.
Mientras el ansioso vampiro encuentra una gota de jugo en el cuerpo o en el cadáver de su víctima, no le quita ojo. Aspira la vida de su víctima, absorbe su fuerza, bebe su sangre, y sólo la deja en paz cuando ya no puede quitarle nada, absolutamente nada.
Entonces, la pobre mosca, muerta, seca, ligera como un granito de polvo, es arrojada de la red. La primera ráfaga de viento se la lleva, y todo ha terminado.
La araña satisfecha, regresa a su guardia; esta contenta de sí misma y del mundo en que vive, estima que mientras existan moscas a quienes atrapar, succionar su sangre y matarlas todo esta bien, en fin de cuentas una mosca más o una mosca menos.

Esa mosca a la que chupan, esa mosca a la que matan y exprimen todo el jugo, esa mosca de cuya sangre viven y se hartan son ustedes, proletarios de la ciudad y del campo. Ustedes, pueblos esclavizados; ustedes trabajadores del cerebro; ustedes obreros industriales, ustedes, trémulas jóvenes y mujeres débiles y oprimidas, que no se atreven a exigir que se satisfagan sus derechos; ustedes infelices víctimas del militarismo; resumiendo, todos ustedes, pobres víctimas de la explotación, a quienes se arroja al arroyo cuando ya no se puede sacar nada más de sus venas; ustedes que dan al país toda su producción y son su corazón, su inteligencia y su fuerza viva; ustedes, a quienes se ha otorgado tan sólo el derecho de perecer dócil y sumisamente de miseria en vuestros miserables rincones, mientras que con su sangre, con su sudor, con su trabajo, con sus pensamientos y con sus vidas crían y nutren  a sus opresores, a las repugnantes arañas.
Arañas son los señores, los ricos, los explotadores, los especuladores, los capitalistas, los depredadores, el alto clero, zánganos de toda laya a quienes beneficia la arbitrariedad que nos hace sufrir; los capitalistas que adoptan leyes inicuas que nos aplastan; los tiranos que nos convierten en esclavos. Arañas son todos los que viven a cuenta nuestra, a cuenta del pueblo; los que nos pisotean, los que se ríen de nuestro sufrimiento y hacer mofa de nuestros vanos esfuerzos y de nuestra lucha, de nuestro trabajo.
Mosca es el pobre obrero, obligado a someterse a todas las ordenanzas draconianas que se les ocurren a los patronos porque el desventurado no tiene medios para defenderse y debe ganar su pan y el de sus seres cercanos. Araña es el gran fabricante, que roba a cada uno de sus obreros de seis a ocho marcos por día y tiene la desvergüenza, mejor dicho, les hace el favor de darles bondadosamente la miserable paga de dos o tres marcos por doce o catorce horas de trabajo.
Mosca Es el minero que sacrifica su vida en el viciado ambiente de la mina para sacar de las entrañas de la tierra tesoros de los que no le es dado gozar; araña es el señor, el gran accionista, copropietario de la empresa, cuyas acciones suben de precio en el doble o el triple y todavía está descontento, ya que desea embolsarse dividendos todavía, más altos; araña es quien roba al obrero, quien le quita lo obtenido con su trabajo y, si los obreros se atreven a pedir el menor aumento de salario, recurre inmediatamente a la fuerza armada para ametrallar a los "motineros".  
Mosca es el niño que desde su tierna  infancia se ve obligado a trabajar penosamente en la fábrica, en el taller, en el hogar paterno, para ayudar a los padres a ganarse el pan.
Arañas no son los pobres padres a quienes la miseria obliga a sacrificar a sus hijos, sino las inmundas y humillantes condiciones que les ponen en la necesidad ineludible de pisotear sentimientos naturales y de destruir su propia familia.
Mosca es la honesta hija del pueblo que trata de ganarse el pan con su honrado trabajo, pero que no encuentra ocupación si no cede a la lujuria del dueño o el director de su fábrica, que se aprovecha de su situación sin salida y luego la arroja a la calle con fría indiferencia, la mayor parte de las veces embarazada, "para evitar el escándalo". Araña es el fatuo pisaverde, el zángano de "casa bien", que saca brillo a las aceras, seducen entre risas a jóvenes inocentes, las hunde en el fango y se considera llamado a deshonrar a cuantas mujeres pueda.
Mosca eres tú, laborioso labrador que cultivas el vergel para el rico terrateniente, que siembras un grano que no has de poseer, que crías frutos de los que no has de gozar. Arañas son los grandes propietarios agrarios, que obligan a trabajar sin descanso ni plazos a los pobres medieros, criados y jornaleros, para poder ellos mismos holgazanear, lucirse y presumir; que suben cada año el arriendo y bajan la paga por el trabajo honrado.
Moscas somos todos nosotros, las personas pobres y sencillas, que temblamos desde siempre al pie de los altares, agachamos la cabeza ante la anatema de los sacerdotes y que, para gloria y gozo de éstos, nos matamos y esclavizamos unas a otras; todos los que doblando el espinazo e hincándonos de rodillas, hemos permitido a nuestros opresores deleitarse con los frutos de su violencia e injusticia, pues éramos débiles espiritualmente por la influencia de las doctrinas religiosas, que mutilaban y paralizaban nuestra voluntad. Arañas son esos hombres de sotana negra y ojos falsos y codiciosos, que embaucan a sus ingenuos feligreses con doctrinas que humillan al hombre y le inculcan ese espíritu de sumisión y mansedumbre que envenena las almas y, como lo evidencia el ejemplo de Polonia, pierden a pueblos enteros.
Resumiendo, las moscas son los oprimidos, los esclavizados, los explotados, y las arañas son los inmundos hombres de negocios y los especuladores, la arbitrariedad y el despotismo, sean cuales fueren la formas en que las moscas tropiecen con ellos.
En otros tiempos, las arañas tendían sus redes en los castillos y palacios señoriales, pero ahora prefieren instalarse en los grandes centros de la vida industrial en las suntuosas mansiones de los afortunados de hoy día. Se les puede encontrar principalmente, en las ciudades fabriles, pero penetran también en las aldeas y los lugarejos; se crían en todas partes donde florece la explotación, donde el obrero, el proletario desposeído, el pequeño artesano, el jornalero, el pequeño campesino abrumado por los impuestos se ven entregados despiadadamente al saqueo de la codicia desenfrenada de los caballeros del lucro, los comerciantes y los empresarios.

En todas partes, lo mismo en la ciudad que en el campo, vemos que los pobres trabajadores se debaten infructuosamente en las redes de sus enemigos; vemos que quedan exhaustos en esa lucha y perecen.
¡Qué terribles tragedias registra la historia secular de la lucha de las débiles y tímidas moscas contra las crueles y sanguinarias arañas! ¡Es ésa una historia de sangre y sufrimientos! Pero ¿a qué narrarla otra vez? Lo pasado, pasado está; hablemos del presente y del futuro.
Fijémonos mejor en la lucha que despliegan en nuestros tiempos las moscas contra las arañas, analicemos las condiciones en que se desarrolla, estudiemos nosotros, las moscas, la estructura de las redes que de nuevo tienden contra nosotros nuestros enemigos, procuremos adivinar sus ardides y, sobre todo, unámonos, pues cada uno por separado somos demasiado débiles para romper las telarañas que no envuelven. Rompamos las cadenas que nos traban, arrojemos a nuestro enemigo de sus guardias, hagamos llegar a todas partes la luz, la clara luz de la instrucción, para que esa inmunda peste no pueda continuar en las tinieblas su obra criminal.
¡Ay, moscas, y  moscas! ¡Si quisieran, serian invencibles! Cierto que las arañas son todavía fuertes, pero son pocas; cierto que ustedes, moscas, no tienen ni peso ni influencia, pero su número es infinito; son la vida, y, si quisieran, todo el mundo sería suyo. Si se  unen, de un solo aletazo romperían todos los hilos, destruirían todas las redes que ahora les envuelven y en las que les hace padecer de hambre. Si quisiera, la miseria y la esclavitud desaparecerían para siempre.

¡Aprended, pues, a querer!

domingo, 3 de mayo de 2009

Marcha 1ro de mayo en Guerrero

A pesar del riesgo sanitario poco más de 300 maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) respaldados por varias organizaciones sociales marcharon por la Costera de Acapulco en exigencia del cumplimiento de la minuta firmada por el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo. Durante la manifestación, los maestros minimizaron la alerta mundial epidemiológica por la influenza, pues argumentaron que es una cortina de humo para acallar las voces de protesta.

imtegrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) respaldados por varias organizaciones sociales marcharon por la Costera de Acapulco en exigencia del cumplimiento de la minuta firmada por el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo. Durante la manifestación, los maestros minimizaron la alerta mundial epidemiológica por la influenza, pues argumentaron que es una cortina de humo para acallar las voces de protesta.


Con un ligero cambio en las consignas, los maestros portaban pancartas ahora con la leyenda “compañeros la influenza me da miedo, pero mi dignidad es primero” y “la influenza es puro disimulo”, salieron desde la Subcoordinación de los Servicios Educativos de la región Acapulco-Coyuca hacia el zócalo, donde hicieron un mitin informativo.

Estos fueron respaldados por organizaciones sociales, como la Coordinadora Estatal de Transportistas Independientes de Guerrero (CETIG), la sección 17 del Sindicato de mineros de Taxco; la Red de Organizaciones y Grupos Ambientalistas de Zihuatanejo (ROGAZ), así como el Comité de Familiares y Amigos de Secuestrados, Desparecidos y Asesinados en Guerrero, quienes marcharon para conmemorar el 1º de mayo, a pesar de que sindicatos y autoridades municipales acordaron suspender dicha actividad por el riesgo sanitario.

Sin embargo, para la CETEG, dichas medidas sanitarias no fueron motivo para suspender la marcha programada ya desde hace dos meses, según el vocero de la CETEG, Jorge García Hernández, quien aseguró que “puede más la necesidad de manifestar y reivindicar la lucha social, que el riesgo que corremos”.

Aunque admitió que la convocatoria fue para más de 10 mil personas, dijo que debido a esta “sicosis” que autoridades desplegaron en el mundo, su llamado se vería acotado y esperaba una participación de unos 4 mil asistentes, sin embargo, la respuesta fue de poco más de 300 personas.

Durante la manifestación, los maestros abarcaron los cuatro carriles del sentido de la base al zócalo, y aunque hubo pequeños conatos de violencia entre un chofer de camión urbano y algunos conductores, no pasó a mayores.

En la protesta que duró poco más de dos horas, se enfocaron en minimizar la alerta epidemiológica a los pocos acapulqueños y turistas que se asomaban de los establecimientos a ver la marcha.

“Amigo restaurantero, hotelero, turista, acapulqueño, la influenza es puro disimulo, hablan de muchos muertos, pero ningún de cuerpo presente, es sólo una cortina de humo que está haciendo el gobierno (...) mejor que digan que harán con los mil millones de dólares que recibe el gobierno de México”, decía uno de los profesores en el altavoz.

Mientras, otro repartía unas hojas en la que llaman “terrorismo de estado” a la epidemia, con la cual el gobierno de México hizo “una cortina de humo” y aprovechó para legalizar la droga, modificar la ley de seguridad pública así como el aumentar la deuda externa con el préstamo de 47 millones de dólares que hizo el Fondo Monetario Internacional a México.

Asimismo indicaron que el cubreboca “sólo sirve para acallar las voces de protesta” y sólo los sindicatos “agacheros” optaron por suspender sus manifestaciones.

En su momento, la ex presa política Rosario Merlín aprovechó para cuestionar al gobierno la situación de miles de trabajadores que por la suspensión de actividades sociales y económicas por la alerta sanitaria, dejan de percibir ingresos, con lo que se agrava la crisis económica.

En entrevista, García Hernández criticó las declaraciones del secretario de Educación, José Luis González de la Vega Otero, quien calificó de irresponsables al magisterio guerrerense por salir a las calles, a pesar del riesgo sanitario, “más es el gobierno que sabía de esta contingencia y que no hizo nada, ahí se le puede acusar de omisión, indiferencia y fincarle todo tipo de responsabilidades”.

Argumentó que la marcha es para reivindicar su lucha contra la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE), pues a cinco meses de haber firmado la minuta con el gobernador, éste no ha cumplido con nada.

“Hasta ahorita no han cumplido con nada, porque no hemos tenido absolutamente ni una respuesta, nada de plazas a egresados normalistas, recategorizaciones, ni la liberación de 24 millones de pesos del PPS, a diferencia de los institucionales, a quienes ya se les liberó 10 millones de pesos y a nosotros nos están regateando”, dijo.

Precisó que las autoridades condicionan dicha entrega de préstamos a cambio de que dejen de hacer sus movilizaciones, sin embargo, advirtió que no recularán, porque es la esencia de la CETEG.

Movilización en Iguala

Contrario a lo que se había anunciado, la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG), con organizaciones sociales, no marcharon por las calles de Iguala, sólo hicieron un mitin en el zócalo, donde exigieron soluciones a diversas demandas, además del cese a la persecución de luchadores sociales.

Ahí cada uno de los Los dirigente Nicolás Chávez Adame, Pablblo Sandoval Cruz, Arturo Hernández Cardona y Héctor Arroyo Delgado, acompañados de más de un centenar de personas adheridas a diferentes organizaciones sociales, en su turno recriminaron el hostigamiento contra varios de sus compañeros y demandaron que no quede impune la muerte de los líderes na savis Raúl Lucas y Manuel Ponce.

Por su parte, Pablo Sandoval Cruz dijo: “hoy nos quieren espantar con una epidemia, esa psicosis generalizada está perjudicando más las mentes de las personas. Lo que confrontamos en Guerrero es infinitamente peor a esta epidemia, porque son más los perjuicios que provocan un mal gobierno”.

www.lajornadaguerrero.com.mx

Comunicado del Movimiento Ecuménico Por Los Derechos Humanos- MEDH

  Comunicado del Movimiento Ecuménico Por Los Derechos Humanos- MEDH Los Organismos de DDHH de la República Argentina, abajo firmantes, repu...