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miércoles, 27 de septiembre de 2017

Ayotzinapa, 3 años...y contando


He tratado de sentarme a escribir, pero a pesar de la falta de celular, han sido días muy movidos, desde movilizaciones  y reclamos escolares, hasta la reactivación de los eventos por Ayotzinapa de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (Ceteg). Claro, sin incluir todas las protestas que se están dando en la región Costa Grande a raíz del sismo del 19S.

Atoyac, La Unión y Zihuatanejo son los municipios que más se han quejado. Una similitud en las quejas es que la dirección de Protección Civil en la entidad, no quiere emitir sus dictámenes a pesar del mal estado que resguardan los inmuebles. Eso está orillando a que los padres tomen las carreteras, cierren escuelas, bloqueen calles, y tomen los niños clases afuera, en los parques, las canchas, los ayuntamientos. Pero no hay respuesta, no hay autoridad que les resuelva.

Ayotzinapa...3 años de impunidad

Ayer, hoy mejor dicho, se han cumplido 3 años de la desaparición de los 43 jóvenes normalistas deAyotzinapa, una herida que sigue abierta por la falta de justicia. Los padres no han dejado de buscar, y las marchas en muchos lados, incluyendo la que se hace desde  2014 en la Ciudad de México, continúan, no así la búsqueda. La lentitud del gobierno federal es como el infinito. Aún así, los padres no dejarán de buscar a sus hijos.

El lunes que la Ceteg hizo evento por los 3 años de Ayotzinapa, develaron un mural que hizo Jair Arizmendi (en colaboración con otros artistas) en el edificio de los jubilados, que también es el bunker de los maestros activos. El profesor Chava dio su testimonio de cuando levantó los cuerpos de Daniel Solís y Julio César Ramírez Nava.

En el evento estuvo la abuelita de Daniel, todo estaba bien, menos la apertura del evento, hicieron un bailable norteño llamado La vaquerita,al menos, algunos de los reporteros y la banda que ahora tiene sus propias plataformas digitales, no les gustó. Coincidimos en que los compas normalistas  estarían de acuerdo. 

El profe Malaquías anunció dos veces que había llegado el papá de Daniel, pero al menos hasta las 7 y media, no había llegado. Platícabamos con el profe Chava que son días muy fuertes, fechas muy pesadas para los padres. El asesinato, la desaparición de los jóvenes, y encima, la apatía del Estado.

El testimonio de Chava apenas lo estoy redactando, me hubiera gustado escuchar eso días antes de hacer mi crítica del declive de las movilizaciones por Ayotzinapa en Zihuatanejo, y la división del magisterio, las pugnas, y todas esas cosas que rompen las luchas sociales en sus momentos más fuertes. Pero no, nunca obtuve el testimonio de la Ceteg, al menos la semana pasada.

El mural me gustó, saturado de color, ideas, y sentimiento, si acaso lo raro fue la colocación de espejos sobrepuestos que asemejan los rostros delos 43 normalistas. En la pintada del mural colaboraron David Obsucra, Miguel ángel Jaimes y Salvador TinocoLeyva. Y los profes de la Ceteg, dice Jair. 

No sé cuánto tiempo más continúe la búsqueda `por los 43 chicos, pero mientras no haya cuerpos, no podrá decir el gobierno que están muertos, no podrán mentirle a los padres, no podrá borrarse del colectivo la infamia del 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala.

P.D: Reporterito ya se empieza a familiarizar con los gatos amarillos y la gata gorda panzona, sólo  Rony sigue celoso porque no se la pasa en la casa, así que no puede interactuar con el gatito. También le ha gustado escuchar las rolas de Sean Paul, y el poco regueton que escuchamos. Bueno, que ese gato debe escuchar todos los ritmos para tener acervo musical. Eso sí, en esta casa no escuchará música religiosa, ni banda, ni narco corridos, ni la mamarrachada esa del mariachi loco. 

También empieza a reconocer más lugares de la casa y ya se dio cuenta de que afuera, hay más por conocer, y que el mar, le queda enfrente.

Hercilia Gato

27 de septiembre de 2017...3 años de Ayotzinapa, 3 años y nos siguen faltando 43 normalistas...




lunes, 25 de septiembre de 2017

Día 1 con Reporterito...o menos, como 5



Reporterito se va acoplando, no le tiene miedo a los gatotes amarillos ni a los berrinches de Rony, ni de Linguito, ni a la curiosidad de la gorda panzona, que todavía no sé si le daré casa hasta que alumbre o si la opero de una vez con todo y crías. En la mañana Amarillo Cariblanca quiso comerse a Reporterito, tuve que quitarselo de encima, literal. Luego en la noche llevé a Reporterito a que socializara (nuevamente) a la cocina, lo llevaba a mamache, que creo le gusta estar así.

Lo chistoso es que Amarillo Cariblanca me vio cargando al crío y como que se sacó de onda, creo que eso faltaba, no había visto que cargara al gatito. Entonces Cariblanca se echó pensativo viendo al crío, Reporterito sin miedo, enfatizo, y al final, el gatote amarillo, se calmó.

Ya le dije a él y a su hermano que el gatito es su hermano, que lo van a cuidar y que ya sé que están cansados de ser niñeros como lo fueron con el berrinchudo de Rony, pero que aun así debemos cuidarlo. Parece que les cayó el 20. Y es que pienso que cualquier ser vivo con cerebro, sea irracional o no, es capaz de entender todo. Claro, hay cada humano irracional que dices, "Ay, existe". Pero existen, y ni modo.

Más tarde Amarillo vino al cuarto a buscar al Reporterito, pero lo vio comiendo y ya, también le puse un plato de wiskas, y ambos gatos estaban comiendo juntos, como si fueran civilizados, o al menos, sabe que tendrá que ver al gatito mucho tiempo. 

Ya se fijaron que cuando Peña Nieto hace un chiste, salen luego luego los memes?, y es que yo no sé si lo haga intencional o si de plano está mal de su lóbulo frontal o qué. Mi hermano el médico ya lo hubiera canalizado al neuro. Digo.

No he tenido celular estos días, pero está bien, aquí andamos observando el mundo a través de una pantalla y de los ojos de los gatos. Ay no, qué mentirosa soy, la verdad es que ya quiero irme a reportear, transmitir para el noticiero. Si no fuera por mis gatos, ya estaría en el aburimiento total, bueno, no, estaría pintando. Pintar es mi tercer talón de Aquiles.

El 26 y 27 se cumplen 3 años de la desaparición de nuestros jóvenes normalistas de Ayotzinapa, a quien, después de que el GIEI tumbó la verdad histórica de Peña Nieto y Murillo Karam, sabemos estuvieron metidos también los militares.

Yo sólo pediría como deseo,un buen deseo como una buena estrella fugaz, que por favor, no lo olvidemos. No lo pido solo como guerrerense "guerrosa, revoltosa", ni con el ánimo de gritar "Cuidado, cuidado, cuidado con Guerrero; Estado, estado, estado guerrillero". Sino como mexicana, como ciudadana indignada y dolida, como mujer del pueblo, orgullosa de sus hermanos salvando vidas, enseñando en las aulas de las comunidades más alejadas, feliz, feliz y sensible de ver como quitan nuestros compas los escombros uno a uno para encontrar sus familiares, y aunque no lo sean, en busca de la esperanza, pero organizados.

No sé cuánto dure esta unión, este sentimiento de entrega, esta solidaridad, pero creo que México está demostrando que puede ser un pueblo autónomo, con su propio autogobierno. Sin dedazos, sin nepotismo, sin tranzas, sin perversidad, sin violaciones a los dderechos humanos, a la ley. Con la justicia en alto, y la esperanza como escudo. 

Yo sólo pido que no olvidemos, nada, no olvidemos estos días de desastres naturales, estos días de tristeza y a la vez de alegría, de honestidad y a la vez de descubrir la hipocresía gubernamental, que no sirve más este sistema, así de fácil. 

Y que no olvidemos el 26 y 27 de septiembre de 2014, a ninguno de nuestros jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa. Que no olvidemos a ningún  desaparecido, ni de la guerra sucia (que diría Tita Radilla, no fue guerra, fue terrorismo). No olvidar, que sea la consigna.

Reporterito ya tiene sueño, hay que dormir al crío.

Hercilia Gato

25 de septiembre de 2017...A unas horas del 3 aniversario de la desaparición forzada de los compas normalistas de Ayotzinapa, sucedida en Iguala, Gro...Nos faltan 43 compas










sábado, 23 de septiembre de 2017

Día 3 (y 4) con Reporterito





Ya llevamos casi 4 días desde  que nos encontramos con Reporterito (o me encontró, o lo encontré), se ha ido adaptando a su nueva casa y Amarillo y Amarillito que ya tienen más de 3 años (calculo) lo aceptan como su crío, también la gata gorda y panzona que llegó hace unos días. Sólo a Linguito y a Rony no les parece para nada, ser desplazados por el nuevo gatito cola cortada. Que mientras redacto, anda brinque y brinque sobre la lap y mi panza.

Nos amalgamamos pronto, que a mí no me es nada difícil relacionarme con los animales, pero también llevo 3 días incomunicada, sin trabajar por falta de celular. Yo que criticaba a los que viven dependiendo de la tecnología y me he vuelto una dependiente de las redes para trabajar. "Un engrane más del sistema", diría Dany.

Me siento como 4 años atrás, cuando quedamos incomunicados por la tormenta Ingrid y Manuel, sin teeléfono, con la luz fallando, sin red, con mucha lluvia y los caminos destrozados. Las dos últimas, no han cambiado.

Tal pareciera, como ha repetido Astudillo, que septiembre es un mes complicado, en este mes fue lo de Ingrid y Manuel, también, en fiestas patrias, y hace 3 años la desaparición de nuestros 43 compañeros normalistas de Ayotzinapa. Los temblores del 19 y 20 de 1985, y ahora la repetición de la tagedia, el mismo día, en el mismo país golpeado por sus gobernantes. Y también, ahora la tormenta Max que afectó en demasía la Costa Chica, y claro, Costa Grande, aunque esta ha pasado desapercibida hasta ayer.

Las carreteras no han cambiado su situación, cada temporada los caminos terminan colapsados, incomunicadas las comunidades, claro, la fuerza del cambio climático aumenta, y la negligencia de las autoridades también.

El celular se murió al caer al agua ese día que reporterito se fue con nosotros los reporteros hasta Petatlán y ahí nos agarró la tormenta mientras veíamos la solidaridad de nuestra gente damnificada por Max, pero con el corazón entregado a las víctimas del temblor en la CDMX y Morelos.

Petatlán fue de los municipios más afectados ahora por las lluvias de Max, y aún así, la gente, puso su centro de acopio e iba a entregar los víveres que podía, incluso, a pesar de la tormenta.

Ahora no tengo celular para enlazarme al noticiero de Aristegui y reportar que en la Costa Grande, incluido Zihuatanejo, nos estamos ahogando. Pero no, no tengo herramienta de trabajo.

Petatlán, Atoyac, Tecpan (En riesgo) y Zihuatanejo fueron de los más afectados, pero no han existido para los medios grandes, sí, entiendo las prioridades, supongo deben morir antes para que les pongan atención a estos municipios.

Lo más doloroso, que Héctor Astudillo hizo su reunión con todos los alcaldes 8 días después de la tormenta, ya que la tragedia tocó a Zihuatanejo con la inundación del fin de semana y las 50 casas aterradas, además de los que quedan damnificados en las comunidades de Pantla y El Coacoyul.







Tampoco tengo hambre, no sé si fue el estrés del 19, pero desde entonces, no siento hambre, es como si mi estómago rechazara el alimento aunque mi cerebro lo obligue a comer, no siento ganas, me sento inapetente.

Tal vez la impotencia de no poder hacer algo, no poder ayudar, querer hacerlo y verte imposibiltado,como si todos los recuerdos de la desesperación y origen de mi claustrofobia a raíz de los temblores del 85 volvieran.

Día 4 con reporterito

No sé si sea el gatico nuevo que llegó a darme una enseñanza de sobrevivencia, o estar sin celular, pero sin querer estoy haciendo el trabajo que me dejó la psicóloga, exteriorizar lo que siento, lo que pienso y encausar el post trauma por violencia.

Y es que no acaba uno de pasar por el shock de la muerte, cuando los desastres naturales impactan en el colectivo social. Hace unos días tuve que ir a terapia, porque yo sí creo que la cura a los transtornos está con la psicología y la psiquiatría, a pesar del estigma que muchos le tienen a los médicos del alma, digo, ni siquiera saben las raíces etimológicas de Psique, y ahí van a juzgar a los que vamos a consulta, como si nosotros fuéramos los locos. 

Tuve que ir porque estoy, honestamente, hasta la madre de la violencia, y la última nota cubierta fue sobre el crimen de un delegado de tránsito municipal, no me ha dolido el cadáver, sino ver tanto dolor, el dolor de las familias, la impotencia de no saber cómo explicar la muerte, el dolor.

Pero todo fue a raíz del show mediático de los policías, eso, todos nos dimos cuenta, no era necesario, como dice un amigo del palacio, que hicieran tanto escándalo, pudo ser un operativo más ágil. 

Pero el dolor, cómo me explico que es algo normal, no soy médico, ni cura, ni tanatóloga, tampoco soy una reportera fría como mis compañeros de roja que parecería ya no los sucumbe el dolor, o al menos, no sé cómo lo administran. A mí el dolor emocional me duele, soporto el dolor físico, lo he controlado gracias a tantos años en hospitales, es algo normal someterte a una canalización. Pero el dolor emocional, no lo soporto.

Fue lo que me tumbó hace dos semanas, tuve una crisis nerviosa, según refirió la psic y mi sobrino urgenciólogo- neuro, el hastío a la violencia, el colmo de la violencia me tumbaron. Ahora, con lo del temblor, ha sido estremecedor, mueve recuerdos como cristales que se encajan. 

Se me fue el hambre y el sueño, la crisis epiléptica es lo que no se ha ido, pero desgraciadamente no hay diazepam inyectable en este pueblo, para así emborracharse de un diazepanazo y dormir hasta que la pesadilla acabe.

Como cereza en el pastel, este sábado llegó un gato negro, contrario a lo que digan de que es mi destino tener gatos, no lo creo, aunque este gato llegó a darme una lección de vida.

Llegó maltrecho, pensé estaba herido por maltrato animal, además de la sarna, pensaba en llevarlo el lunes a curar, pero vi tan nerviosos a los otros gatos que ni querían acercarse al enfermo, que lo lleve  inmediatamente al veterinario, estaba tan mal el gato que no quiso huír.

El veterinario me explicó que la sarna come la capa de grasa que mantiene a los perros y gatos bien, el ácaro se mete hasta la piel, entonces los animales se rascan hasta herirse del dolor insoportable. Pensé en la veterinaria en dejar en observación al gato negro, ver si se salvaba, y entonces, adoptarlo. 

Pero cuando el médico dijo que el gato estaba muy enfermo y mal por la sarna, tuve que decidir, y pregunté en cuánto salía la inyección letal para dormirlo y no vuelva a sufrir. La inyección cuesta 120, así que decidí dormirlo, pude pagar el tratamiento, pero el dolor, no. El gato ya duerme, y ya nadie lo molestará.

La lección es que estoy preparada para la muerte, pero aún no para el dolor emocional, reconozco mis fallas y sé que debo manejarlas más en la terapia. 

También quisiera escribir sobre la violencia, detallar los sucesos, pero se han cruzado prioridades. Lo bueno- malo es la falta de celular.

Ya anocheció, es hora de darle de cenar al reporterito.

Hercilia Gato

















Comunicado del Movimiento Ecuménico Por Los Derechos Humanos- MEDH

  Comunicado del Movimiento Ecuménico Por Los Derechos Humanos- MEDH Los Organismos de DDHH de la República Argentina, abajo firmantes, repu...