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viernes, 2 de abril de 2010

Derecho Constitucional a la Alimentación: una decisión inaplazable

Derecho Constitucional a la Alimentación: una decisión inaplazable
¡El hambre, la malnutrición y la inseguridad alimentaria no esperan!
¡Por la soberanía alimentaria, por un México sin hambre, ni desnutrición!

A las Diputadas y los Diputados Federales
A los Grupos Parlamentarios de la Cámara de Diputados
LXI Legislatura
 
A la opinión pública
 
Las organizaciones de la sociedad civil y las ciudadanas y ciudadanos abajo firmantes nos dirigimos a ustedes para urgir la aprobación inaplazable por el pleno de la Cámara de Diputados de la Minuta del Senado de la República mediante la cual se reforma el artículo 4º de nuestra Carta Magna para elevar a rango constitucional el derecho humano a la alimentación.
Dicha Minuta, enviada por el Senado a la Cámara de Diputados desde el año de 2005, adiciona el siguiente párrafo al artículo 4º y un segundo a la fracción XX del artículo 27 de la Constitución, para quedar como sigue:
“Artículo 4º .- …
El Estado tiene la obligación de garantizar eficientemente el acceso de toda persona a una alimentación suficiente y de calidad, que le permita satisfacer sus necesidades nutricionales que aseguren su desarrollo físico y mental.
Artículo 27.- …
XX. …
Las políticas para el desarrollo rural integral, a que se refiere el párrafo anterior, tendrán como finalidad que el Estado garantice el abasto suficiente y oportuno de los alimentos básicos que la ley establezca.”
La demanda de la sociedad civil por elevar a rango constitucional uno de los derechos humanos fundamentales como lo es el derecho a no padecer hambre y malnutrición, ha sido una larga e incansable lucha que, desde 1992 a la fecha, han llevado a cabo una amplia y plural gama de organizaciones campesinas,  pro-derechos humanos, sindicales, urbanas, magisteriales, religiosas, de académicos e investigadores, de profesionistas de la nutrición así como de innumerables intelectuales, científicos, artistas y ciudadanos y ciudadanas de a pie.
Si nuestro país quiere transitar hacia un Estado democrático, cuyo desarrollo sea social  y medioambientalmente  sustentable, justo e incluyente que le permita, por ello,  enfrentar eficientemente  la crisis alimentaria por la que atraviesa, no puede seguir soslayando el cumplimiento de sus obligaciones y compromisos internacionales derivados de la Declaración Universal de Derechos Humanos y del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), así como los contraídos en la Cumbre Mundial de la Alimentación y la Cumbre del Milenio. Al respecto de estos últimos, nuestro país se comprometió a reducir a la mitad el hambre y la desnutrición de sus ciudadanos para el año 2015. La inaceptable realidad en México es que el hambre se está incrementando en 50% respecto al año base, mientras que en la mayor parte de América Latina y el Caribe (ALC), ésta se reduce al igual que  la malnutrición, con los ejemplos notables de Brasil y Cuba.
Al respecto del artículo 11 del PIDESC, en el cual se establece la obligación de los Estados a reconocer el derecho a la alimentación, el Comité de las Naciones Unidas para los Derechos Económicos, Sociales y Culturales ha emitido la Observación General 12 sobre el derecho a una alimentación adecuada en la que establece lo siguiente:
“El Comité afirma que el derecho a una alimentación adecuada está inseparablemente vinculado a la dignidad de la persona humana y es indispensable para el disfrute de otros derechos consagrados en la Carta Internacional de Derechos Humanos. Es también inseparable de la justicia social, pues requiere la adopción de políticas económicas, ambientales y sociales adecuadas, en los planos nacional e internacional, orientadas a la erradicación de la pobreza y al disfrute de todos los derechos humanos para todos.” (PIDESC; 1999; E/C.12/1999/5).
La falta de atención a una de las demandas más sentidas del pueblo mexicano –elevar a rango constitucional el derecho a la alimentación-, y con ello, el incumplimiento de los instrumentos internacionales de derechos humanos, ha propiciado que nuestro país se encuentre en un lamentable e inaceptable estado de hambre, malnutrición, inseguridad y vulnerabilidad alimentarias que afecta a la mayoría de la población, violando flagrantemente el Estado de Derecho y comprometiendo gravemente el futuro de nuestro país, la seguridad nacional y nuestra soberanía.
Hoy en pleno siglo XXI y en el año del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución, más del 20% de la población padece hambre y desnutrición y más del 50% de los mexicanos se encuentra en el nivel de pobreza. Por si  fuera poco, el modelo agroalimentario y nutricional hegemónico ha impuesto a nuestro país una epidemia de obesidad. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (2006), padecen sobrepeso y obesidad el 72% de las mujeres y 67% de los hombres; 34% de los adolescentes y 26% de los niños y niñas de 5 a 11 años. Al mismo tiempo, crecen la dependencia alimentaria del país, el abandono del campo, la degradación de suelos y el agotamiento de acuíferos, el poder de los monopolios agroalimentarios, la carestía de los alimentos y,  con ello, crecen la inseguridad y vulnerabilidad alimentarias de nuestro país expresadas en la crisis de la tortilla del 2008 y las consecuencias negativas que han conllevado las crisis mundiales de alimentos y la económica de 2008-2010. Todo esto se da a la par de la abdicación en la práctica de las obligaciones del Estado  en lo tocante a los derechos humanos de los mexicanos y mexicanas; consecuencia de la adopción a raja tabla y acrítica  del modelo de libre mercado.
La alimentación es un derecho humano fundamental, no es una mercancía. Es una obligación del Estado garantizar su cumplimiento a partir de un mandato constitucional y una política de Estado de largo plazo, con la participación corresponsable de los poderes de la República, los tres niveles de gobierno y la sociedad. El mercado no puede ni podrá jamás garantizar el derecho a la alimentación. Menos lo podrá hacer el ya histórico asistencialismo clientelar de los programas gubernamentales o la filantropía privada.
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL), en 2009, por la recesión económica aumentaron en 9 millones de personas en condiciones de pobreza en ALC, de los cuales el 40% correspondió a México; es decir, tenemos 3.6 millones de pobres más.
Si hoy nuestro país vive una crisis alimentaria sin precedentes, la situación puede  tornarse aún más dramática en virtud de las amenazas del entorno mundial, a saber: a) el cambio climático global y su impacto en la producción y disponibilidad de alimentos; b) agotamiento de los hidrocarburos y la volatilidad de los  precios del petróleo; c) el uso creciente de alimentos y de tierras para la producción de biocombustibles; d) el agotamiento de la disponibilidad del agua para la agricultura y su disputa por usos alternativos; e) la inversión sin regulación de fondos especulativos en las bolsas de granos; f) la inestabilidad económica y financiera global, incluyendo una alta volatilidad en los tipos de cambio; g) el poder creciente de las megacorporaciones agroalimentarias en el comercio y las políticas agrícolas internacionales y nacionales;  h) la creciente preeminencia de la agricultura empresarial y/o de gran escala –ya sea de exportación o de básicos-- en detrimento de las agriculturas de pequeña escala y/o familiar, y, con ello la agudización de la desigual distribución de recursos públicos, la polarización entre productores y regiones, el privilegio de la urbanización frente al “descuido” del sector rural; i) el uso geopolítico del poder alimentario; e, i) el deterioro de los hábitos alimentarios y la dieta tradicional por el impacto de la comercialización y de la publicidad de la industria procesadora de alimentos.
Sin alimentos no hay vida, no hay salud, no hay educación, no hay libertad, no hay posibilidad de trabajar, no hay posibilidad de criar y formar a los hijos e hijas, no hay ciudadanía, no hay democracia, no hay futuro, no hay país. El derecho a la alimentación es integral e inherente a otros derechos.
Hoy es la oportunidad. No la dejemos ir. En medio de la desesperanza, abriguemos una esperanza y luchemos por ella todos y todas, sin excepción, en la pluralidad y en la corresponsabilidad.
Derecho Constitucional a la Alimentación: una decisión inaplazable.
¡El hambre, la malnutrición y la inseguridad alimentaria no esperan!
¡Por la soberanía alimentaria, por un México sin hambre, ni desnutrición!

viernes, 28 de agosto de 2009

ONG denuncian ante función pública a secretario de medio ambiente

ONG denuncian ante función pública a secretario de medio ambiente

 

Por haber asentado hechos falsos en una resolución dentro del proceso de impugnación de la Norma que protege a los manglares, las organizaciones Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Grupo Ecologista del Mayab (Gema) de Quintana Roo, Defenders of Wildlife de México, Conservación de Mamíferos Marinos de México (Comarino) , Teyeliz, Bios Iguana A.C de Colima, La Red de Organizaciones y Grupos Ambientalistas de Zihuatanejo (ROGAZ) Frente opositor al muelle Icasos (FOMI) de Acapulco, Red Manglar México y Greenpeace presentaron una denuncia ante la Secretaría de la Función Pública (SFP) en contra el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales Juan Rafael Elvira Quesada.

 

El Secretario Elvira asentó hechos falsos y cayó en la ilegalidad en una resolución por la que se resolvió un recurso de revisión(1) presentado por Comarino en donde se impugnó la ilegal modificación de la Norma Oficial Mexicana NOM 022 SEMARNAT 2003, que establece las especificaciones para la preservación, conservación y restauración de los humedales costeros.

 

Además Elvira Quesada también confirmó la ilegal modificación por la que se adicionó el numeral 4.43 a la Norma Oficial Mexicana NOM 022 SEMARNAT 2003 en el 2004, alegando falsamente que dicha resolución se emitió en base a una supuesta determinación hecha por la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (COFEMER)(1). Según el Secretario Elvira, había determinado que la modificación de dicha NOM actualizaba el supuesto de excepción establecido en el segundo párrafo del artículo 51 de la Ley Federal sobre Metrología y Normalización, cuando la COFEMER no se refirió a supuesto alguno establecido en dicha Ley.
Cabe señalar que cuando Alberto Cárdenas Jiménez fue Secretario de medio ambiente en el sexenio de Vicente Fox, modificó ilegalmente la NOM al publicar el "acuerdo que adiciona la especificación 4.43 a la Norma Oficial Mexicana NOM-022-SEMARNAT-2003"(3). Dicha adición establece: "4.43 La prohibición de obras y actividades estipuladas en los numerales 4.4 y 4.22 y los límites establecidos en los numerales 4.14 y 4.16 podrán exceptuarse siempre que en el informe preventivo o en la manifestación de impacto ambiental, según sea el caso se establezcan medidas de compensación en beneficio de los humedales y se obtenga la autorización de cambio de uso de suelo correspondiente".
“Esto es un ejemplo claro de cómo la Semarnat no ha promovido la protección de los manglares como han anunciando en foros nacionales e internacionales. Por el contrario han realizado acciones para debilitar la normatividad que los protege, como en el caso de la NOM 022, y han detenido la publicación de la norma 059 que clasificaría a las especies de manglar como amenazadas desde hace tres años” dijo Juan Carlos Cantú, director de programas de Defenders of Wildlife de México.
“Cuando el Secretario Elvira era Subsecretario de Fomento y Normatividad Ambiental modificó la NOM022 y sabía que estaba debilitando la protección de los manglares. Esto es lamentable, ya que no ha hecho nada para enmendar esa acción ilegal que ahora estamos denunciando. La Semarnat debe promover la conservación de los ecosistemas y no debilitar las leyes y otorgar autorizaciones para hacer lo contrario” dijo María Elena Sánchez, presidenta de Teyeliz, A.C. 
 “La Semarnat violó los procedimientos establecidos en al menos tres leyes: la Ley Federal de Procedimiento Administrativo, al no presentar ante la COFEMER el anteproyecto y la Manifestación de Impacto Regulatorio del acuerdo 30 días antes de la publicación en el Diario Oficial de la Federación; la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental y su reglamento, al no publicar el anteproyecto del acuerdo; y la Ley Federal sobre Metrología y Normalización (LFMN), al no llevar a cabo el procedimiento previsto para las modificaciones de una NOM. Con ello, la subsecretaría de fomento y normatividad ambiental de la Semarnat, además de violar disposiciones de carácter público, violó el derecho de cualquier persona y de las organizaciones a participar en las modificaciones a la NOM, evidenciando parcialidad, dolo y mala fe, conductas todas constitutivas de delitos ambientales y de responsabilidad administrativa” dijo…
 “Seguir permitiendo que las autoridades modifiquen ilegalmente las leyes que protegen los manglares en nuestro país para beneficiar proyectos privados por encima del interés público, sólo incrementará los riesgos para las comunidades que viven en las zonas costeras, peligrando no sólo la infraestructura de áreas urbanas, sino la vida de familias enteras que habitan en ellas” dijo Gabriel Martínez Campos, presidente de Bios Iguana A.C.
“Tumbar la protección al manglar significa incrementar la vulnerabilidad del país ante los efectos del cambio climático. Tumbar el manglar significa también repetir el desastre que hoy es la Riviera Maya, donde las playas están siendo erosionadas debido a la construcción encima de dunas costeras y manglares. Hoy más que nunca, con dos iniciativas del PRI en el Congreso para permitir la depredación de manglares, los manglares deben ser protegidos” dijo Araceli Domínguez del Grupo GEMA
“Exigimos a Salvador Vega Casillas, secretario de la función pública que proceda con la investigación y se sancione al Elvira Quesada, además que se elimine la ilegal modificación de la NOM022 que protege a los manglares” finalizó Alejandro Olivera coordinador de la campaña de océanos y costas de Greenpeace México. 

Notas:
Recurso de revisión 63/2004. 
Oficio COFEME/04/0892
Diario Oficial de la Federación. 7 de mayo de 2004.

 

 



Para mayor información comunicarse con Angélica Simón a los teléfonos 56 87 95 95 ext. 115,

cel. 044 55 34 31 35 44, correo: asimon@greenpeace.org y en la página www.greenpeace.org.mx 

 

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