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domingo, 17 de marzo de 2013

Paramilitares instalan retén en la carretera Ayutla-El Camalote, afirma la OPIM


Encabezados por los hermanos Remigio Cantú, intimidan a los habitantes, dice Inés Fernández

Paramilitares instalan retén en la carretera Ayutla-El Camalote, afirma la OPIM

MARGENA DE LA O
Chilpancingo, 14 de marzo. La Organización de Pueblos Indígenas Me' phaa (OPIM) denunció que un grupo de paramilitares, encabezados por los hermanos Remigio Cantú, instalaron un retén en la carretera Ayutla-El Camalote, en el punto conocido como Tecruz, para amedrentar a los habitantes de la zona.
La organización responsabilizó al gobernador Ángel Aguirre Rivero de lo que pueda sucederles a consecuencia de esta medida de represión.
Inés Fernández Ortega, integrante de la OPIM, vía telefónica, denunció que la mayoría del grupo paramilitar está encapuchada, y que llegaron a su pueblo, El Camalote, desde hace tres días. La indígena me' phaa, por la que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh) ordenó al Estado mexicano la reparación del daño por la violación sexual que cometieron en su contra militares, dijo que desde hace 12 años viene denunciado el acoso de los soldados y hoy de paramilitares que ya iniciaron los abusos, dijo, pero sin especificar cuáles.
Denunció que los paramilitares que han llegado hasta El Camalote pertenecen a la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg). Romualdo Remigio Cantú, ha estado en las asambleas del movimiento de autodefensa de Ayutla y Tecoanapa que lidera la Upoeg.
Incluso, señaló a ese grupo armado como el mismo que mató a su hermano, Lorenzo Fernández Ortega, en el año 2008.
"Tengo mucho miedo que me pase algo o a mi familia, por lo que pido al gobierno que intervenga y los baje del pueblo de El Camalote", soltó la indígena.
El comisario municipal de El Camalote, Silverio Remigio Guzmán, acusó al grupo armado de amedrentar al pueblo al pasearse armado. "Ellos andan diciendo que van a acabar con la OPIM, y que cuentan con el apoyo de Ángel Aguirre porque les da armas y dinero”, agregó.
El presidente de la OPIM, Cuauhtémoc Ramírez, detalló que el retén se instaló "con el pretexto" de que la semana pasada subió el Ejército, "es que un campesino que tenía su sembradío de mariguana huyó del lugar, pero los hermanos Remigio dijeron después que fue levantado, y que por eso instalaron el retén en contra de los delincuentes que se los llevaron”.
Exhortó a la Upoeg, si es que no está detrás de estas acciones, a que "detenga a los Remigio Cantú, porque ellos son unos delincuentes. Si quieren pruebas se las damos, pero no lo van a hacer porque son los mismos y cuentan con el apoyo del gobernador”.

http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2013/03/15/index.php?section=sociedad&article=008n1soc

miércoles, 18 de julio de 2012

Ya se cumplió el fallo de la Coidh en los casos de Inés y Valentina: estado


Difunde el gobierno un texto que no menciona a violadores

Ya se cumplió el fallo de la Coidh en los casos de Inés y Valentina: estado

CITLAL GILES SÁNCHEZ ( )
Chilpancingo, 17 de julio. El gobierno del estado aseguró que tanto la Federación como el estado han cumplido la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh) en los casos de Inés Fernández y Valentina Rosendo, pues, aseguró, se entregó un millón de pesos para comprar un terreno donde habrá un albergue para mujeres en situación de violencia.
Este lunes, organizaciones sociales defensoras de derechos humanos enviaron una carta al secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, en la que exigen dar cumplimiento total a la sentencia de la Coidh en los casos de violación sexual por soldados del Ejército contra dos indígenas de Guerrero, pues no se ha detenido, ni sancionado a los militares responsables.
Antes de esta denuncia, en el portal de Internet del gobierno del estado se difundió un comunicado en el que se aseguró que el Ejecutivo dio “cabal” cumplimiento a la sentencia y reiteró su compromiso de respetar todos sus términos, así como fortalecer las medidas para proteger la integridad de los defensores de los derechos humanos en el estado.
Indicó que “específicamente, en el caso de la indígena me’phaa Inés Fernández Ortega, los compromisos de los gobiernos federal y estatal se han cumplido a cabalidad, tanto lo concerniente a su persona y familia, como a las obras solicitadas a favor de la comunidad Barranca Tecoani, del municipio Ayutla de los Libres, a la que pertenece, y que suman en total cerca de 56 millones de pesos”.
Además, enlistó la serie de acciones que se han desarrollado en Barranca Tecoani, como las caravanas de la salud en comunidades marginadas, sobre todo en aquellas donde tiene presencia la Organización del Pueblo Indígena Me’phaa (OPIM).
Indicó que se concretó la construcción de un centro comunitario de atención a mujeres víctimas de violencia, donde se les dará asesoramiento jurídico o, en su caso, atención psicológica, y para el que se establecerá un fideicomiso por 11 millones de pesos que se destinarán a su construcción y mantenimiento.
El gobierno estatal entregó un millón de pesos para la compra del terreno”, afirmó.

Instan ONG a la Federación a cumplir con Fernández y Rosendo


Envían organizaciones nacionales e internacionales una carta al secretario Poiré

Instan ONG a la Federación a cumplir con Fernández y Rosendo

Reclaman que no se hayan entregado los expedientes de los militares agresores a autoridades civiles
LUCIANO TAPIA (Corresponsal)
Ciudad de México, 16 de julio. Cuatro organizaciones internacionales y 74 nacionales de defensoría de los derechos humanos, con presencia en 21 estados de la República mexicana, demandaron al secretario de Gobernación, Alejandro Poiré Romero, el cumplimiento de los compromisos asumidos por el Ejecutivo federal frente a las sentencias emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh) en el caso de las indígenas Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú.
En una carta entregada ayer al funcionario, las ONG recordaron que han transcurrido dos años desde que la Coidh emitió su sentencia y todavía hay “graves rezagos” en el cumplimiento de los compromisos en materia de salud, educación, reparaciones comunitarias e indemnizaciones.
Asimismo, reclamaron que han pasado 10 años de que las indígenas fueron atacadas por militares y “los expedientes ni siquiera han sido presentados ante una autoridad judicial”.
De acuerdo con las nuevas disposiciones legales, advirtieron las ONG, la autoridad militar debe remitir el expediente a las autoridades civiles para que sancionen a los responsables, pero “hasta la fecha no hay indicios de que los responsables serán consignados a la brevedad”.
Entre las organizaciones internacionales que firman el documento están Action des Chretiens pour l´Albolition de la Torture / Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura (Francia); Coordinación Alemana por los Derechos en México (Alemania); Servicio Internacional para la Paz International Service for Peace, Misereor (Amemania); Organización Mundial Contra la Tortura; Washington on Latin America (Estados Unidos).
También están las nacionales, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos; Fundar, Centro de Análisis e Investigación, A.C. Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE); Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos, A.C, integrada por 71 organizaciones con presencia en 21 estados de la República mexicana, quienes anuncian que estarán atentos al cumplimiento de las sentencias y “acompañaremos cercanamente a Inés Fernández Ortega y a Valentina Rosendo Cantú hasta que su proceso concluya con verdad, justicia y reparación”.
La carta enviada a Poiré señala que en el marco de la sentencia de Inés Fernández Ortega, mañana martes se tiene programada una nueva reunión con autoridades federales y estatales, en la cual esperamos que se presenten acciones concretas que se traduzcan en un cumplimiento de dichos resolutivos y no en mayor incertidumbre y espera para la señoras Inés Fernández y Valentina Rosendo.
“Queremos tener confianza en que usted, señor secretario, sabrá reconocer la relevancia que tiene para las señoras Inés Fernández y Valentina Rosendo que las autoridades que se comprometieron con ellas cumplan con las obligaciones del Estado mexicano. Siendo inminente la conclusión de esta administración”, concluye el documento.

viernes, 9 de marzo de 2012

Parcial, el cumplimiento del Estado en el caso Inés Fernández: AI

Exige la organización garantizar verdad y justicia a las víctimas de abusos militares

Parcial, el cumplimiento del Estado en el caso Inés Fernández: AI

Apremia a realizar una investigación “imparcial y exhaustiva” de la justicia civil
CITLAL GILES SÁNCHEZ ( )
Chilpancingo, 7 de marzo. La organización Amnistía Internacional (AI) aseguró que el reconocer la responsabilidad del Estado mexicano en la violación sexual que sufrió Inés Fernández hace 10 años, es sólo una parte la que ha quedado saldada, pues aún falta el cumplimiento con el resto de la sentencia dictada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh) y exigió a las autoridades garantizar verdad y justicia a las víctimas de abusos militares.
La organización internacional destacó que el acto de reconocimiento oficial que hizo este martes el Estado con respecto a la violación que sufrió Inés Fernández hace 10 años, “salda una parte de su deuda”.
Indicó que parte de la sentencia destaca que el gobierno de México debe garantizar que los responsables sean sancionados por sus actos además de la reparación de los daños y garantizar que estas violaciones no se vuelven a repetir.
De igual forma, urgió a las autoridades mexicanas para que cumplan al 100 por ciento la sentencia de la Coidh, además de que se haga una investigación “imparcial y exhaustiva” de la justicia civil y se hagan reformas a las leyes para que todo abuso a los derechos humanos contra civiles por integrantes del Ejército mexicano “sea investigado y procesado por la justicia civil, no militar”.
La Coidh también responsabilizó al Estado por el caso de Valentina Rosendo, quien al igual que Inés, fue víctima de abuso sexual por militares y desde hace 10 años, el Estado mexicano se había negado a reconocer dichas violaciones. “AI considera que el fuero militar en su actual forma, es un obstáculo para llevar verdad, justicia y reparaciones a quienes han sido víctimas de abusos por parte de integrantes de las fuerzas armadas” y urgió hacer las reformas necesarias y juzgar en el fuero civil, los delitos cometidos por militares.

http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2012/03/08/index.php?section=sociedad&article=006n1soc

jueves, 8 de marzo de 2012

A 10 años de su violación, recibe Inés Fernández la disculpa oficial

Cumple México la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos

A 10 años de su violación, recibe Inés Fernández la disculpa oficial

Aunque tengan las autoridades a su lado, no les resolverán nada, dice la agraviada a asistentes
MARGENA DE LA O ( )
Chilpancingo, 6 de marzo. Inés Fernández Ortega entró, y los aplausos se oyeron más fuertes que los anteriores. Diez años después de que emprendió su lucha por justicia y castigo a los soldados que la violaron sexualmente, el Estado mexicano, obligado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh), reconoció su responsabilidad.
La acompañaron Obtilia Manuel Eugenio, dirigente de la Organización de Pueblos Indígenas Me’phaa (Opim); su marido, Fortunato Prisciliano Sierra, y el director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández.
Dos campesinos mayores veían hacia el templete que armó temprano el estado mayor presidencial en la plaza de Ayutla.
–¿Quién viene del gobierno? –preguntó el hombre a quien los años han dejado más huellas.
—Quién sabe quién pendejos venga –contestó el otro.
Antes que Inés, subieron al templete el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré; el gobernador, Ángel Aguirre Rivero; la titular de la PGR, Marisela Morales Ibáñez, y demás funcionarios.
Para el mandatario había mensajes personalizados al comenzar el acto: “Aguirre, asesino de estudiantes, ¡Justicia!”, era una de las tres cartulinas que sostenían brazos de hombres jóvenes en varios puntos del área del acto. Los ojos de Aguirre siguieron la frase y su rostro cambió; Poiré se acercó a su oído, pareció que le preguntaba qué pasaba.
Aun cuando los funcionarios estatales y delegados federales encabezaron el área de asistentes, destacaron los miembros de organizaciones como el Cecop, la Opim, la Crac, el Movimiento Lucio Cabañas Barrientos, la Red Guerrerense de Derechos Humanos, las Brigadas Internacionales de Paz, de los cinco pueblos de Tecoanapa, que ovacionaron a Inés Fernández cuando dijo que no creía, a pesar de que estuvieran ahí, que las autoridades cumplieran.
Tres de las cuatro ocasiones que la Corte ha obligado al Estado a ofrecer disculpas y reconocer su responsabilidad han sido por casos de Guerrero: Rosendo Radilla, Valentina Rosendo e Inés Fernández.
“Señora Inés Fernández Ortega: a usted, a su esposo, Prisciliano Sierra, y a sus hijos Noemí, Ana Luz, Colosio y Nélida, en mi carácter de secretario de Gobernación y a nombre del Estado mexicano, le ofrezco las más sentidas y sinceras disculpas por los hechos ocurridos hace casi una década en los que resultaron gravemente lesionados sus derechos”, dijo Poiré al cumplir la sentencia de la Coidh.
Literalmente exhibidos
¡Inés, Inés, Inés!, se oyó a unísono de los asistentes. Tras un discurso en su lengua (tlapaneco) claro, sin titubeos, apretó los labios, llevó dos de sus dedos de la mano derecha a sus ojos, y lloró por un instante.
“Quiero decirles a todos ustedes, hombres, mujeres y niños, que aunque tengan las autoridades a su lado, no le van resolver nada”, un traductor dijo a nombre de Inés. “¡Tssssssssssssss!”, se oyó de los asistentes, y a algunos de los servidores públicos se les vio pasmar los gestos, y a otros, mover las manos.
“Por ejemplo, el secretario de Gobernación, aunque esté presente y yo quisiera platicar con él, no me permitiría hablar con él porque yo hablo una lengua indígena, hablo tlapaneco”. Fue en ese momento cuando por primera vez el secretario de Gobernación dirigió su vista a Inés Fernández, que hablaba de pie.
De Aguirre también se quejó: “al gobernador quiero decirle que, aunque esté aquí presente, no va a cumplir con las necesidades mi pueblo, precisamente por eso busqué en otros lados justicia, porque realmente aquí no me atendieron”. Las gente movió la cabeza de arriba a abajo, como dando un sí.
Al alcalde de Ayutla, Armando García Rendón, y al secretario general de Gobierno, Humberto Salgado Gómez, les reprochó que las veces que les buscó, al primero para pedirle una obra de electrificación para su pueblo (Barranca Guadalupe, en ese municipio), y al segundo, la construcción de una escuela, la ignoraron. El secretario y el gobernador sonrieron nerviosamente, y el alcalde prefirió quedarse tal cual, sin gestos. A Aguirre, la mujer indígena le exigió que ahí, delante de ella y de la OPIM como testigo, les firmara los que proyectos que pudiera cumplir.
El Estado mexicano le pidió disculpas públicas a Inés Fernández Ortega por la violación que sufrió de soldados. La indígena aseguró que la militarización en los pueblos no ha parado, que es recurrente que los soldados entren hasta las comunidades vestidos de civil; incluso “andan por aquí”.
Me puede costar la vida
“Cuando los militares violaron a Inés Fernández Ortega, lo hicieron porque ven a la mujer como un botín de guerra; también porque con este acto nos dicen que pueden hacer lo que quieran y no pasa nada porque ellos tienen las armas”. Con eso Obtilia Manuel Eugenio emepezó su particpación en el acto, a sabiendas, dijo, de que lo que denunciaba podría costarle la vida.
–Cuando se levantaron en armas los indígenas zapatistas en Chiapas –agregó–, el gobierno mexicano hizo una guerra para acabar con los pueblos indígenas de México. En nuestro estado, en 1998, los soldados mataron a 11 indígenas mixtecos en la comunidad de El Charco, en este municipio, y los responsables no han sido castigados. También, de manera forzada, esterilizaron a decenas de hombres indígenas en este municipio.
Aguirre sólo frunció el ceño cuando escuchó esta segunda parte de la participación.
La dirigente de la OPIM se quejó de que sus pueblos están abandonados por las autoridades, y no tienen justicia, ni seguridad. De hecho, “lo que estoy diciendo y voy a decir ahora me puede costar la vida: hace todavía siete años, Ayutla era un pueblo muy tranquilo; en 2008, cuando Zeferino Torreblanca era gobernador, él fue el principal represor de nuestra organización y de todo el movimiento social del estado. En su gobierno se estableció la delincuencia organizada, y ésta, junto con policías y militares, formaron grupos de narcoparamilitares”.
Todos ellos, aseguró, son responsables de la muerte de los dirigentes de OFPM, Raúl Lucas y Manuel Ponce, y de Lorenzo Fernández (hermano de Inés), entre otros.
Acusó a los hermanos Remigio Cantú, de El Camalote, Ayutla, de ser “peones” de un grupo paramilitar.
Tlachinollan
“Lo ordenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en su sentencia no se agota con este acto”, asentó Abel Barrera, director de Tlachinollan.
Agradeció a Inés Fernández por haberle permitido acompañarla en su ejemplar lucha de la que, pidió, “empieces a acariciar ese fruto, todavía escaso en Guerrero, que es la justicia; de forma que este acto signifique la reunión de lo que ha permanecido separado, sin armonía, desde el 2002, y traiga para ti y los tuyos una brisa de paz”.


domingo, 6 de noviembre de 2011

Inés Fernández y Valentina Rosendo, con acceso a sus expedientes, celebra Tlachinollan

Concretan autoridades y ONG el cumplimiento del fallo de la Coidh

Inés Fernández y Valentina Rosendo, con acceso a sus expedientes, celebra Tlachinollan

CITLAL GILES SÁNCHEZ ( )
Chilpancingo, 5 de noviembre. A un año de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh) emitiera las sentencias en contra del Estado mexicano por las violaciones sexuales que cometieron militares contra las indígenas me’phaa Inés Fernández y Valentina Rosendo, organizaciones sociales y representantes de la Secretaría de Gobernación trabajan sobre el tema de justicia, educación, reparación comunitaria así como el reconocimiento de la responsabilidad del Estado. A partir de esta fecha, las indígenas podrán tener acceso a sus expedientes, señaló Centro de Derechos Humanos de La Montaña, Tlachinollan.
Desde hace un año, fecha en que la Coidh notificó las sentencias contra el Estado por las agresiones sexuales, tanto Inés Fernández como Valentina Rosendo, la Organización del Pueblo Indígena Me´phaa (OPIM) y Tlachinollan han pugnado por su total cumplimiento.
Las organizaciones acordaron con autoridades del estado establecer una metodología en la que se contemplan siete ejes de trabajo que son justicia, educación y salud; reparaciones comunitarias y políticas públicas; reconocimiento de responsabilidad; reformas legislativas, capacitación e indemnización, trabajos que están coordinados por la Subsecretaría de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación. “Actualmente nos encontramos trabajando en los ejes de justicia; educación y salud; reparaciones comunitarias y políticas públicas y el reconocimiento de responsabilidad”, indicó Tlachinollan.
Sin embargo, lamentó que a un año de que el Estado fue sentenciado “no se han presentado avances sustantivos”, por lo que seguirán pugnando para dejar precedentes que reduzcan los márgenes de discrecionalidad en el cumplimiento de sentencias y recomendaciones emanadas de órganos internacionales de protección a los derechos humanos.
En el comunicado, Tlachinollan resaltó que raíz de la insistencia de las víctimas y sus abogados, se logró que la Procuraduría de Justicia Militar remitiera los expedientes a la PGR, y posteriormente turnados a la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas, por lo que “partir de que ahora Inés y Valentina tienen acceso a los expedientes, han vuelto a constatar las negativas implicaciones que tiene la extensión del fuero militar en los casos de violaciones de derechos humanos”.

http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2011/11/06/index.php?section=politica&article=003n2pol

viernes, 23 de septiembre de 2011

Las sentencias de la CIDH en México, casos de Guerrero y Chihuahua



Audio del foro llevado a cabo Retos y Posibilidades en cumplimiento de sentencias emitidas por la CoIDH en México en el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín PRO Juárez AC donde se presentaron los casos de Rosendo Radilla desaparecido en la guerra sucia de los 70, Inés Fernández y Valentina Rosendo indígenas me´phaa violadas por elementos del ejército Mexicano, el caso del campo Algodonero en Chihuahua y recientemente el caso de los ecologistas de la Sierra de Petatlán torturados por militares Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera.



sábado, 30 de julio de 2011

Exigen Valentina e Inés que militares que las atacaron sean juzgados por civiles


La Sedena obstruye la justicia; las indígenas me’phaa, con amenazas de muerte

Exigen Valentina e Inés que militares que las atacaron sean juzgados por civiles

No hay voluntad del Estado para procesar el caso y cumplir la sentencia de la Coidh, señalan
LUCIANO TAPIA (Corresponsal)
Ciudad de México, 28 de julio. Acompañadas por representantes de organismos de Derechos Humanos, las indígenas me’phaa Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú, atacadas sexualmente por soldados, demandaron formalmente a la Procuraduría General de la República (PGR) y a la Procuraduría de Justicia Militar que sus casos sean investigados en el fuero civil, para cumplir con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh) y la reciente determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que avala y da carácter de obligatoria a la disposición del órgano internacional.
Luego de presentar los escritos ante la PGR y la Procuraduría de Justicia Militar, Inés Fernández y Valentina Rosendo ofrecieron una conferencia de presa en el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos).
Inés, en su idioma materno, con la traducción de Obtilia Eugenio Manuel, dirigente de la Organización del Pueblo Indígena me’phaa (OPIM), denunció que a pesar de que el Estado mexicano se ha comprometido a cumplir las sentencias de la Coidh, no ve que haya voluntad para hacerlo, además de que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), mediante la Procuraduría de Justicia Militar, retiene los expedientes.
“Yo no veo que haya avances de ningún tipo; incluso, me prometieron becas para mis hijos, además de otras cosas, pero lo cierto es que no llega nada, tampoco hay detenidos. El gobierno no quiere que se haga justicia, me están engañando”, denunció Fernández Ortega.
Por su parte, Valentina afirmó que desde febrero de 2002, cuando fue atacada sexualmente por los militares, ha tenido que recorrer un camino largo, desgastante, de sufrimiento y bajo amenazas de muerte, pero al fin ha logrado ser escuchada por los órganos internacionales, “junto con Inés, seguiremos luchando hasta que se haga justicia”.
Acompañaron a Inés y Valentina Abel Barrera Hernández, director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan; Sergio Méndez Silva, de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos; Édgar Cortéz, director del Instituto Mexicano para los Derechos Humanos y la Democracia, y Agniezcka Racksynska, secretaria ejecutiva de la Red de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los derechos para todas y todos”.


viernes, 11 de febrero de 2011

Instan premios Nobel a que se cumpla sentencia de la Coidh a favor de indígenas violadas por soldados

Instan premios Nobel a que se cumpla sentencia de la Coidh a favor de indígenas violadas por soldados



Organismos de derechos humanos denunciaron ayer en conferencia de prensa en la ciudad de México que a más de cuatro meses de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh) emitió las sentencias en los casos de violación de las indígenas Valentina Rosendo Cantú e Inés Fernández Ortega, se ha evidenciado “la nula voluntad del Estado mexicano” para cumplirlas.
La Coidh determinó la responsabilidad internacional de México por la violación sexual de ambas mujeres indígenas me’phaa, cometidas por soldados del Ejército en 2002, en Barranca Bejuco, Acatepec, y Barranca Tecoani, Ayutla. El organismo estableció que las violaciones constituyeron actos de tortura y que las investigaciones, al ser conducidas en el fuero militar, estuvieron viciadas por falta de imparcialidad del Ministerio Público castrense.
Por ello, los organismos, manifestaron que dicho Tribunal internacional ordenó al Estado que investigue las violaciones en el fuero civil, que reconozca públicamente su responsabilidad, y que adopte medidas para que hechos tan graves nunca más vuelvan a repetirse, entre otras medidas de reparación; sin embargo a nada de ello se ha dado respuesta.
En la conferencia de prensa estuvieron el director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández; el dirigente de la Organización del Pueblo Indígena Me’phaa (OPIM), Cuauhtémoc Ramírez; la representante de Just Associates (JASS), Marusia López; y el abogado de Tlachinollan, Santiago Aguirre.
También asistieron los actores y activistas Daniel Giménez Cacho y Ofelia Medina, quienes dieron lectura a la carta enviada por mujeres galardonadas con el premio Nóbel, en solidaridad con Inés Fernández y Valentina Rosendo. La conferencia de prensa se realizó en las instalaciones del Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez.
Los representantes de los organismos denunciaron que a más de cuatro meses de las sentencias, el Estado mexicano “no ha mostrado con hechos concretos que pretenda cumplir cabalmente las sentencias, como es su obligación”.
Responsabilizaron directamente a la Coordinación del Cumplimiento de las Sentencias, a cargo del subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos, Felipe de Jesús Zamora, y de la Unidad de Promoción y Defensa de los Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), instancias que no han reportado avances.
Denunciaron que, incluso, las investigaciones permanecen en el fuero militar, cuando la Coidh señaló expresamente que se trata de una instancia incompetente para investigar violaciones a los derechos humanos y, “señaladamente, la violación sexual de una civil cometida por elementos castrenses”.
“La remisión de los expedientes al fuero civil, siendo una medida elemental de cumplimiento inmediato, no se ha materializado, lo que sin duda muestra la creciente debilidad de las autoridades civiles frente a sus pares militares”, señaló el director de Tlachinollan.
También denunciaron que la instalación de las mesas de trabajo para el cumplimiento de los fallos, ha sido pospuesta desde noviembre del año pasado y que la más reciente cancelación ocurrió el pasado 8 de febrero, ante la incapacidad de la Secretaría de Gobernación de garantizar la presencia de los representantes de las instituciones involucradas en el cumplimiento.
Consideraron que ello “es muestra tanto del desdén frente al proceso de cumplimiento, como de incapacidad operativa por parte de la autoridad responsable de coordinar los trabajos encaminados al cumplimiento de las sentencias”.
Y luego denunciaron que lo más preocupante de la cancelación es que “denota una total falta de respeto a las víctimas, quienes por más de 8 años no han cejado en su búsqueda de justicia aún cuando les ha significado incontables riesgos”.
Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú no estuvieron en la conferencia de prensa, precisamente porque por la falta de avances en el cumplimiento de las sentencias perpetua la situación de riesgo que ambas enfrentan, pues la Corte les concedió, como parte de la sentencia, medidas provisionales en favor de ambas mujeres, de sus familias y sus organizaciones, lo cual tampoco se ha cumplido.
Ante la falta de cumplimiento de dicha sentencia, las organizaciones anunciaron nuevas acciones para exigir que el Estado mexicano cumpla “exacta y cabalmente las sentencias dictadas en los casos de Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú”.
Como parte de estas acciones, dieron a conocer el contenido de una carta suscrita por un grupo de mujeres galardonadas con el Premio Nóbel, reconocidas mundialmente por su compromiso con los derechos de las mujeres, entre las que se encuentran Jody Williams, Mairead Maguire, Wangari Maathai, Rigoberta Menchú Tum y Betty Williams.
Asimismo, la carta está suscrita por otras personalidades como Marta Lamas, Ofelia Medina, Begoña Lecumberri, Julieta Egurrola, Las Reinas Chulas (Ana Francis Mor, Marisol Gasé, Cecilia Sotres, Nora Huerta), Raúl Vera, Adolfo Gilly, Luis Villoro, Bruno Bichir, Daniel Giménez Cacho, Miguel Ángel Granados Chapa, Los de Abajo, Vanessa Bauche, Rosario Ibarra de Piedra, Ricardo Rocha, Carlos Fazio, Gilberto López y Rivas, general Francisco Gallardo, Giovana Caváosla, Zacarías Teresa, Cecilia Pérez y Francesca Guillén.
En el documento exigen al gobierno Federal el pronto cumplimiento de las sentencias emitidas por la Coidh y externan la preocupación por la permanencia en el fuero militar de las investigaciones así como por la postergación de la instalación de las mesas de trabajo.. (Zacarías Cervantes / Chilpancingo). 


http://www.suracapulco.com.mx/nota1.php?id_nota=96575

jueves, 7 de octubre de 2010

Insta AI cumplir fallo de Coidh a favor de las indígenas violadas

Urge el organismo a la investigación de los funcionarios que obstaculizaron el caso

Insta AI cumplir fallo de Coidh a favor de las indígenas violadas

Celebra el diputado Viterbo Aguilar sentencia de la Corte en el expediente de Inés y Valentina
LUCIANO TAPIA Y
 CITLAL GILES SÁNCHEZ (Corresponsal y reportera)
Ciudad de México, 5 de octubre. Amnistía Internacional (AI) conminó a las autoridades federales y estatales de México a implementar de forma inmediata todas las medidas para cumplir con las nuevas sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh) en materia de violencia contra mujeres indígenas, víctimas de violación sexual por soldados en Ayutla, en 2002.


El organismo criticó la actitud del Estado y estableció una serie de medidas obligatorias para reabrir la investigación penal en la justicia ordinaria, investigar a los funcionarios que obstaculizaron las investigaciones del caso de Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú.

En un comunicado emitido por Arturo Ávila Salazar, de la oficina de Comunicación y Proyectos Tecnológicos de Amnistía Internacional México, se señala que ya es hora de garantizar la verdad, justicia y reparación, y señala que desde 2002 el Estado se ha negado a reconocer que las dos mujeres sufrieron la violación sexual. Sin embargo, las decisiones de la Corte en ambos casos son contundentes en señalar que las mujeres sufrieron la violación sexual de soldados.


En las sentencias se estipula la obligación de México –todavía no cumplida– de terminar con la aplicación de la justicia militar en la investigación y procesamiento de miembros del ejército en casos de violaciones de derechos humanos.
Agrega que, de nuevo, el compromiso de México de cumplir con sus obligaciones en materia de derechos humanos está bajo la lupa.

En menos de un año, la Corte Interamericana ha emitido cuatro sentencias contra México en casos de graves violaciones de derechos humanos e impunidad. Las medidas tomadas para implementar estas sentencias –de cumplimiento obligatorio para las autoridades– han sido muy limitadas hasta ahora. Amnistía Internacional urge su acatamiento pleno y efectivo.

La organización se mantendrá alerta ante la actitud que adopte el Estado mexicano, dice el documento.
Por su parte, en Chilpancingo, el diputado Rutilio Viterbo Aguilar celebró el fallo de la Coidh a favor de las indígenas me’phaa Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú.

En la sesión del Congreso, en el rubro de las intervenciones, Viterbo Aguilar detalló que el pasado viernes, la Coidh falló a favor de las indígenas guerrerenses, luego de que en 2009 iniciaran la demanda ante la Coidh por las agresiones sexuales sufridas a manos de soldados.

 http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2010/10/06/index.php?section=sociedad&article=005n1soc


martes, 5 de octubre de 2010

“Por dignidad” se debe cumplir sentencia de la Coidh: Valentina

Acuerdan la creación de un frente nacional para demandar que se acate el fallo
“Por dignidad” se debe cumplir sentencia de la Coidh: Valentina

Reclama la indígena violada por soldados que se haga justicia también para Inés Fernández

LUCIANO TAPIA (Corresponsal)

Ciudad de México, 4 de octubre. La indígena me’phaa Valentina Rosendo Cantú dijo que si el gobierno mexicano “tiene dignidad”, debe cumplir las sentencias emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh) en los casos de ella y el de Inés Fernández Ortega, violadas sexualmente por soldados en 2002.

Por su parte, el ex presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Emilio Álvarez Icaza; la directora para el programa de Centroamérica y México del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, Alejandra Nuño, y el director del centro de derechos humanos Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, anunciaron que se creará un frente común en todo México con las organizaciones sociales para vigilar y hacer que el fallo de la Corte Interamericana se cumpla.

“Que los militares responsables vayan a la cárcel y se les castigue conforme a la ley. Ya basta de amenazas y de las persecuciones contra mi persona y mi familia, si no he regresado a mi pueblo es porque no hay garantías”, dijo Valentina Rosendo Cantú, quien manifestó que a consecuencia de la denuncia que hizo, fue señalada e incluso abandonada por su esposo, y ha tenido que hacer frente a una serie de necesidades para sacar adelante a sus hijos.

Ante los representantes de los medios de comunicación y de organismos de derechos humanos, Rosendo Cantú, que asistió a la sede del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, relató parte de los momentos dramáticos al ser agredida física, psicológica y verbalmente por sus verdugos.

Sostuvo que en México en lugar de proteger a las víctimas se protege a los violadores. “A mí –agregó– nunca me creyeron las autoridades del estado de Guerrero, fue por eso que al ser escuchada por los organizaciones sociales de derechos humanos, el caso fue ventilado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ahora espero que el Estado mexicano cumpla”.

Emilio Álvarez Icaza, Alejandra Nuño, Abel Barrera Hernández y el asesor de Tlachinollan, Mario Patrón Sánchez, informaron que se está conformando una comisión de defensores para sostener las primeras reuniones con el Ejecutivo federal, con los congresistas federales y que estos delitos no queden impunes.

Patrón Sánchez, señaló que actualmente hay 108 defensores de derechos humanos que cuentan con medidas precautorias.

Abel Barrera Hernández, denunció que en Guerrero hay casos por aclarar, como la masacre de El Charco, además de las víctimas de la guerra sucia, que dejó más de 600 desaparecidos.

http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2010/10/05/index.php?section=sociedad&article=004n1soc

martes, 31 de agosto de 2010

C O M U N I C A D O URGENTE:

C O M U N I C A D O

·         Amenazan a hija de Inés Fernández Ortega y envíen mensaje de amenazas para Raül Hernández.
·         Agreden a integrantes de la OFPM

Tlapa, Guerrero a 31 de agosto del 2010.- A cuatro días de que Raúl Hernández alcanzó su libertad después de haber demostrado su inocencia, el coordinador de Dirección Colectiva de la Organización para el Futuro del Pueblo Mixteco (OFPM) Álvaro Ramírez Concepción fue agredido con armas de fuego por ocho hombres que llegaron a la parcela de Jorge Luis García Catarino quien es beneficiario de medidas provisionales otorgadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El ataque duró 20 minutos aproximadamente el pasado lunes 30 por la tarde, donde también resultaron lesionados: su hermano Audencio Ramírez Concepción, Ambrosio García Catarino y Ramón García Guadalupe. Los agresores huyeron con rumbo desconocido mientras que los heridos fueron auxiliados por personas de la comunidad de Juquila, municipio de Ayutla de los Libres de donde son originarios.

Por lo intransitable de los caminos, Álvaro permaneció en su casa desangrándose hasta que sus compañeros lograron abrir la carretera a pico y pala para trasladarlo hoy por la mañana al Hospital General de Ayutla. Hasta el momento los médicos reportan que su estado de salud es estable pero delicado, ya que recibió varios impactos de bala, dos de los cuales son de gravedad pues uno lo recibió en la espalda y el otro en la pierna a la altura de la ingle.

Como Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan hemos pedido a la Secretaría de Seguridad Pública del estado que brinde protección a los compañeros de la OFPM que se encuentran heridos en el Hospital General de Ayutla, porque nada garantiza en este ambiente de impunidad que los agresores no quieran acabar con su vida.

Esta agresión es parte de un patrón de agresiones contra defensores y defensoras indígenas quienes se encuentran en total indefensión a pesar de que la Corte Interamericana ha dictado medidas provisionales 108 defensores y defensoras de la Organización del Pueblo Indígena Mep´haa (OPIM), Inés Fernández, Valentina Rosendo, Tlachinollan y familiares de Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce.

El sábado 28 de agosto, una de las hijas de Inés Fernández también fue nuevamente amenazada por dos personas que intentaron secuestrarla cuando caminaba  en pleno centro de Ayutla. Al amenazarla, los atacantes hicieron referencia a Raúl Hernández, quien por este motivo ha tenido que cancelar actividades públicas relacionadas con su liberación y adoptar medidas extraordinarias de seguridad.  

Condenamos enérgicamente el atentado del que fue víctima el coordinador de la Dirección Colectiva de la OFPM, así como sus acompañantes. Del mismo modo expresamos nuestra preocupación por la amenaza dirigida a la hija de Inés Fernández Ortega y Raúl Hernández Abundio. Estos condenables hechos corroboran una vez más que en Guerrero no existen garantías para las defensoras y defensores de derechos humanos. Especialmente para quienes forman parte de organizaciones indígenas como la OFPM y la OPIM, cuyos esfuerzos para articularse para demandar condiciones de vida digna para las comunidades continúan siendo obstaculizados  por agentes estatales y no estatales o criminalizados.

Para Tlachinollan hechos como los que hoy se denuncian son incentivados por la impunidad que ha prevalecido respecto de anteriores agresiones en contra de defensores y defensoras de la OPIM y la OFPM. En la medida en que tales hechos no han sido investigados, se alienta la repetición de los mismos.  Ni las fuerzas de seguridad estatales, ni la misma presencia del Ejército en la región,  han sido capaces de contener esta espiral de violencia y de garantizar las condiciones básicas para que los pueblos indígenas vivan con tranquilidad.

Es evidente que tanto el atentado que sufrieron integrantes de la OFPM como las amenazas a la hija de Inés Fernández y a Raúl Hernández Abundio,tiene como objetivo frenar el trabajo de los defensores y defensoras de derechos humanos de Ayutla y dejar que los autores de estos crímenes permanezcan sin castigo.  Reiteramos nuestra exigencia para que las autoridades competentes realicen una investigación exhaustiva, seria y expedita para dar con el paradero de los responsables y acabar con la impunidad. Asimismo, nuevamente demandamos que las medidas provisionales ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos sean cumplidas a cabalidad y con diligencia como no ha ocurrido hasta ahora.

ANTECEDENTES:

Álvaro Ramírez fue detenido el domingo 6 de junio 2010, por agentes de la Policía Investigadora Ministerial (PIM) cuando transitaba por el zócalo de Ayutla, acompañado de su hija de 10 años de edad.

Su aprehensión se dio por la orden de aprehensión que libró el juez Mixto de Primera Instancia radicado en esa ciudad, Alfredo Sánchez Sánchez. No obstante el sábado 12 de junio Álvaro Ramírez salió libre por falta de pruebas.

La OFPM es una organización hermana de la OPIM, ambas desde 1998 han estado luchando por hacer exigibles sus derechos como pueblos y denunciando las graves violaciones a los derechos humanos cometidas por el Ejército mexicano, desde la masacre de El Charco. En este marco, dos de sus dirigentes fueron desaparecidos de manera forzada y privados de la vida.  Los casos de Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas son un claro ejemplo de cómo se protege a los agresores y se deja en total indefensión a los defensores de derechos humanos.

viernes, 16 de abril de 2010

México ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por violencia sexual y tortura cometida contra mujeres indígenas

*AMNISTÍA INTERNACIONAL*

*DECLARACIÓN PÚBLICA*

*14 de abril de 2010*

*Índice AI:** AMR 41/026/2010*

*México ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por violencia sexual y tortura cometida contra mujeres indígenas*

* *

El día de mañana, 15 de abril, en Lima, Perú, se celebrará la audiencia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre la demanda contra el Estado mexicano por parte de Inés Fernández, una mujer indígena Me’phaa, violada y torturada por miembros del Ejército Mexicano el 22 de marzo de 2002. Esta audiencia tiene lugar en el marco del periodo extraordinario de sesiones de la Corte que también estudia una demanda contra Paraguay y otra contra Bolivia.

Durante 8 años, Inés Fernández ha revindicado la justicia y la reparación del daño, algo que le ha sido negado sistemáticamente por el Estado Mexicano. Ante la imposibilidad de conseguir justicia en México y la reparación del daño que les son debidos, Inés Fernández y sus familiares no tuvieron más opción que elevar su reclamo ante el tribunal regional.

Este caso, que Amnistía Internacional ha documentado y seguido de cerca desde muchos años, refleja una serie de faltas en la actuación de las instituciones civiles y militares que han resultado en la violación grave a los derechos humanos de Inés Fernández y en una negativa a realizar una investigación independiente e imparcial para llevar los responsables ante la justicia y reparar el daño. El trato discriminatorio que ha recibido Inés Fernández, como mujer indígena, ha sido un factor fundamental en la impunidad.

El caso destaca nuevamente el papel de la jurisdicción militar en obstaculizar el acceso a la justicia para las víctimas de violaciones de derechos humanos presuntamente cometidas por miembros de las Fuerzas Armadas Mexicanas. En diciembre de 2009, la Corte Interamericana falló en contra de México en el caso de la desaparición forzada de Rosendo Radilla y ordenó la reforma al código penal militar para asegurar que los casos en que militares están implicados en abusos contra civiles sean de competencia de la justicia civil.

El caso de Inés Fernández demuestra otra vez la forma en que la jurisdicción militar viola los derechos de las víctimas y garantiza la impunidad. Es de destacar el papel fundamental que sigue desempeñando la jurisdicción militar en obstaculizar el acceso a la justicia para las víctimas y sus familiares por abusos cometidos por el Ejército Mexicano durante las tareas que realiza hoy en día en México.

A la vez, este caso forma parte del patrón de hostigamiento y abusos cometidos contra miembros de la comunidad Me’phaa en Guerrero, quienes han sufrido discriminación, abusos e injusticia durante muchos años. Amnistía Internacional ha documentado la forma continua en que defensores de derechos humanos de esa comunidad enfrentan amenazas, ataques y fabricación de delitos. Los responsables siempre se mantienen impunes a pesar de las medidas provisionales emitidas por la Corte Interamericana.

Amnistía Internacional seguirá acompañando a Inés Fernández en su búsqueda de justicia y para que México cumpla con sus obligaciones internacionales en este caso. Además Amnistía Internacional considera que es imprescindible que México tome las medidas a nivel doméstico para garantizar que este tipo de abuso no vuelva a ocurrir y que asegure la debida diligencia en la investigación de casos de violencia contra las mujeres para que los responsables rindan cuentas.

*Información complementaria*

En 2004 Amnistía Internacional publicó el informe, “Mujeres indígenas e injusticia militar”, AMR 41/033/2004 <http://www.amnesty.org/es/library/info/AMR41/033/2004/es>. El informe documenta los casos de Inés Fernández, Valentina Rosendo y otras mujeres indígenas presuntamente víctimas de violación por miembros del ejército mexicano. Hasta ahora todos los casos han quedado en la impunidad.

En mayo de 2010 la Corte Interamericana de Derechos Humanos se celebra la audiencia de la demanda de Valentina Rosendo, otra mujer indígena violada y torturada por miembros del ejecito en el estado de Guerrero, en 2002.

La situación de hostigamiento contra defensores de derechos humanos de la comunidad indígena Me’phaa está documentado en el informe de “Exigiendo justicia y dignidad. Defensores y defensoras de los derechos humanos en México”, AMR 41/032/2009 <http://www.amnesty.org/es/library/info/AMR41/032/2009/es>, publicado en enero de 2010.

En otra audiencia publica, la Corte Interamericana aborda hoy la demanda contra Paraguay en el caso de los reclamos de la comunidad indígena Xákmok Kásek por sus tierras ancestrales. Amnistía Internacional se dirigió ayer a las autoridades Paraguayas para que cumplan con sus obligaciones internacionales en materia de derechos de los pueblos indígenas (AMR 45/001/2010) <http://www.amnesty.org/en/library/info/AMR45/001/2010/es>. Los casos de Inés Fernández y de Xákmok Kásek ponen de manifiesto la marginación y discriminación que sufren los pueblos indígenas de América, desde tiempos inmemoriales

domingo, 7 de marzo de 2010

Reclama AI por 8 años de impunidad en el caso de las indígenas violadas

Organizan ONG panel para la presentación de Inés Fernández y Valetina Rosendo

Reclama AI por 8 años de impunidad en el caso de las indígenas violadas

El organismo exhorta nuevamenta al gobierno estatal a reparar el daño y atender recomendaciones
de la CIDH
Participarán en el foro González Placencia, Eugenio Manuel y Tlachinollan
LAURA REYES MACIEL
A ocho años de que las indígenas me’phaa Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú fueron violadas por militares y sigan en espera de la reparación del daño por el gobierno estatal y la federación, Amnistía Internacional (AI) exhortó de nueva cuenta a esas instancias gubernamentales que den solución y atiendan las recomendaciones emitidas por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH).
Ese caso ocurrido en 2002 y que desde mayo del año pasado es juzgado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh), ha obligado a que AI y la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) organicen el panel denominado Ocho años de impunidad, en el que también participarán integrantes de la Organización de los Pueblos Indígenas Me’phaa (OPIM).
En ese acto, que será el próximo 8 de marzo en la ciudad de México, estarán presentes Fernández Ortega y Rosendo Cantú, quienes expondrán de nuevo sus testimonios de lo que vivieron hace ya ocho años, cuando un grupo de militares ingresaron a la comunidad Barranca Tecuani.
La propia Inés ha reconocido en más de una ocasión que los derechos humanos en el país no sirven, pero que aún tiene la esperanza de que su caso sea investigado y resuelto por las organizaciones internacionales, pero principalmente por el gobierno estatal.
En ese panel participarán Luis González Placencia, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal; la coordinadora de la OPIM, Obtilia Eugenio Manuel; Javier Vázquez, presidente de AI en el país, y el Centro de Derechos Humanos La Montaña Tlachinollan.

http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2010/03/06/index.php?section=sociedad&article=005n1soc

sábado, 23 de mayo de 2009

Torreblanca: acataré los llamados de CIDH en caso Inés Fernández

Ofrece tardío apoyo después de que la Corte Interamericana dio entrada a pesquisas
Torreblanca: acataré los llamados de CIDH en caso Inés Fernández

Atenúa su postura, pero dice que desconoce si hay recomendaciones del organismo

CITLAL GILES


El gobernador Zeferino Torreblanca Galindo aseguró que si se tienen que corregir algunas recomendaciones que hizo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a su gobierno por el caso de la indígena me’phaa Inés Fernández Ortega, quien fue violada por militares, “se corregirán”, pues aseguró que su gobierno está dispuesto a colaborar en materia de derechos humanos. Por otra parte, comentó que en Guerrero de cada 10 reos que salen de las cárceles, siete vuelven a delinquir, por lo que dijo es necesario cambiar el sistema de rehabilitación. 

Consultado sobre la atracción que hizo la Corte Interamericana de Derechos Humanos del caso Fernández Ortega, a quien se le negaron las medidas de protección que ordenó la CIDH y por lo cual la Corte abrió una investigación al gobierno mexicano, Torreblanca avaló estas pesquisas.

Agregó: “que se den todos los estudios, estamos de acuerdo que se defiendan los derechos de los ciudadanos y este gobierno seguirá poniendo la parte que le corresponde en materia de derechos humanos”.

Ante el señalamiento de que el Estado mexicano, incluido Guerrero, no otorgó las medidas cautelares y de protección a la indígena me’phaa, el ejecutivo aseguró que si hay alguna recomendación sobre el particular, se atenderá y se acatará la disposición; sin embargo, señaló que lo que hace el gobierno “no tiene destinatario, ni tiene tampoco excepciones, simple y sencillamente tratamos de generar una seguridad colectiva a la sociedad y me preocupan todos los guerrerenses”.

Sin embargo, la atracción del caso y el proceso judicial que hace la Corte al gobierno mexicano es por desacatar las recomendaciones hechas en 2005 por la CIDH, Torreblanca respondió que “conoceremos (las recomendaciones) y si hay algo que corregir, corregiremos con mucho gusto”. 

Por otra parte, en su discurso ante el Club Rotario, el mandatario estatal reiteró que en materia de inseguridad no será con más policías, ni con más armas o con más cárceles “que por cierto luego se escapan” (en referencia a los 53 reos que se fugaron de la cárcel de Cieneguillas, Zacatecas), como se va a combatir a la delincuencia.

Consideró que el problema de todas los penales del país es la sobre población que tienen y aseguró que en Guerrero “no cantamos mal las rancheras”. Dijo que en los Ceresos que hay en el estado, constantemente se están supervisando y revisando para evitar que haya este tipo de situaciones, incluso dijo que cada seis meses se están rotando a los directores.

http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2009/05/23/index.php?section=sociedad&article=006n1soc

viernes, 22 de mayo de 2009

Llega el caso de la me’phaa Inés Fernández a Corte internacional

Organizaciones de derechos humanos anuncian el proceso en el Distrito Federal
Llega el caso de la me’phaa Inés Fernández a Corte internacional

El procedimiento, por incumplir recomendaciones anteriores; esperan los alegatos oficiales

La mujer fue violada por militares en 2002 y el gobierno de México desechó su denuncia

ROBERTO RAMIREZ BRAVO


La Corte Interamericana de Derechos Humanos recibió el caso de la indígena me’phaa Inés Fernández Ortega, violada por militares, luego de que el 7 de mayo pasado la Comisión Interamericana lo remitió a esta instancia.

Según explicó el abogado del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra, este hecho implica el comienzo del proceso judicial al que está siendo sometido el Estado mexicano en este tribunal internacional. Si bien aclaró que todavía viene un periodo de alegatos en el que se tienen que desahogar la admisibilidad y el fondo del caso, según los cuales se le da la oportunidad al Estado mexicano para que alegue la existencia de algún proceso en curso o cualquier otra causa para considerar que es inadmisible el procedimiento; y debe establecerse el fondo del asunto, en este caso, demostrar que hubo violaciones a los derechos humanos.

Fernández Ortega fue violada sexualmente y torturada por soldados en la sierra de Ayutla en 2002. Tres años más tarde, la Comisión emitió recomendaciones al gobierno de México, además de medidas cautelares, que no fueron atendidas, así como la reparación del daño, que el gobierno también incumplió.

Este es el segundo caso de México que llega a la Corte Interamericana en el que están involucrados elementos del Ejército, y el segundo en general correspondiente a Guerrero.

La decisión de la Comisión Interamericana se dio a conocer en la ciudad de México, en una conferencia en la que estuvieron, entre otras personas, el director del Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde), Ernesto López Portillo; Edgar Cortés, secretario de la red nacional de organismos civiles de derechos humanos Todos los Derechos para Todas y Todos; Jorge Romero, director de Fundar, Centro de Análisis e Investigación, y Abel Barrera Hernández, director de Tlachinollan.

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil, en inglés) y Tlachinollan, las organizaciones que promueven legalmente el caso, hicieron saber en un comunicado que esperan que el Estado mexicano haga frente a sus obligaciones internacionales, cumpliendo con lo dispuesto por la Corte Interamericana y adopte todas las medidas necesarias, para que los beneficiarios de dichas medidas de protección y los defensores de derechos humanos en Guerrero puedan llevar a cabo su labor en condiciones de seguridad y sin temor a que su vida o su integridad personal se vea afectada.

http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2009/05/22/index.php?section=sociedad&article=006n1soc

lunes, 9 de febrero de 2009

Indígena violada sólo encuentra burlas en siete años de reclamo de justicia

Inés Fernández ha sido amenazada por autoridades; le dicen que los derechos humanos no sirven
Indígena violada sólo encuentra burlas en siete años de reclamo de justicia

En lugar de asumir su caso el gobierno manda al Ejército a hostigar comunidades

Tuvo que recurrir a la CIDH, en Estados Unidos, para que escucharan su denuncia

CITLAL GILES SANCHEZ 

A siete años de que militares la abusaron sexualmente, Inés Fernández Ortega, indígena me’phaa, tiene la esperanza de que se haga justicia algún día. Lamenta que en México y en Guerrero no se haya hecho nada para investigar su caso. Al contrario, denuncia que ha recibido burlas y amenazas de las autoridades, que le dicen que los derechos humanos no sirven y no valen.

En su entorno familiar las cosas dieron un cambio total, pues de ser una joven contenta y feliz con su familia, desde 2002 su vida se ha desarrollado entre problemas con su esposo, Fortunato, además de estar enferma de los nervios y llena de temor a que le vuelva a suceder lo mismo.

Con ayuda de Obtilia Eugenio Manuel, quien traduce del me’phaa al español, Inés –quien siempre anda con la cabeza agachada y con un tono de voz que apenas se escucha– relata lo que ha tenido que vivir a raíz del ataque sexual de los soldados.

Con tan sólo 31 años de edad, Inés dice sentirse muerta en vida, y aunque de vez en cuando suelta un esbozo de sonrisa, se le apaga cuando tiene que recordar lo que sucedió un día de marzo de 2002, cuando un grupo de militares entró a su comunidad, Barranca Tecuani, y abusó sexualmente de ella y de otra indígena.

Inés comenta que a pesar de que lo denunció, las autoridades de Ayutla nunca le hicieron caso, incluso critica a los gobiernos estatal y federal de no hacer investigaciones de lo sucedido, y al contrario, envían a más militares para intimidar y hacer que desistan de las denuncias.

“Ni el gobierno de México, ni el estatal han hecho algo, porque si de verdad hubieran hecho investigaciones ya estuvieran detenidos los que me hicieron daño, ya llevo varios años pidiendo justicia y nunca llega”, comenta.

Por eso dice tuvo que ir Washington, Estados Unidos, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para denunciar la agresión sexual que sufrió y es ahí donde tiene puestas sus esperanzas.

Toma un poco de aire y asegura que reconoce al militar que la violó, incluso dice que en las incursiones que han hecho después de 2002 lo ha visto, y por eso se enferma de los nervios y del miedo.

“He llegado a ver a la persona que me hizo daño, que mató mi vida, y no estoy tranquila; reconozco a las personas que me hicieron daño, y lo dije en el Ministerio Público, qué color eran, que eran altos, con uniformes, que cargaban armas, esas son suficientes pruebas que les di, pero ellos dicen que yo no quiero declarar más, pero tampoco ellos dan la confianza para decirles” reprocha Inés.

En su idioma, Inés critica el actuar del gobierno contra los indígenas, contra los pobres, pues aunque sabe que el gobierno está para apoyar a los más necesitados y para defernderlos, en realidad no es así.

“Nunca tuve un apoyo del gobierno que me dijera ‘Inés no te sientas sola, va a haber justicia’; ni uno de ellos vino a apoyarnos, ni una mujer funcionaria vino a verme, a decirme ‘yo estoy contigo Inés’, ni una”, lamenta.

Al contrario, dice que las autoridades les dicen que los derechos humanos no sirven, que ellos, como son indígenas, no valen nada “que como sea nos vamos a morir”.

Y hay momentos que lo creen, al vivir en esas condiciones, donde los militares les preguntan su nombre, les toman fotos, y si son de la OPIM, les dicen que se cuiden porque en cualquier rato van a acabar con ellos, y que si no quieren morirse que se salgan de la lucha, “eso dicen los guachos”.

Dice que la edad en las mujeres no es impedimento para que los militares abusen de ellas, pues tiene conocimiento que han violado tanto a mujeres jóvenes como a las que tienen una edad mayor, pero que al denunciar el gobierno les responde que no es cierto, “pero ellos qué saben, no saben cómo vivo, no saben lo que viví, porque no vienen a investigar; no decimos mentiras, ahí están los guachos. En mi país no hay gobierno, sólo mandan los que tienen mucho poder, mucho dinero”.

Inés toma nuevamente aire y asegura que su vida ha cambiado desde aquel día, ya que antes de su violación ella era alegre, estaba contenta, vivía feliz con sus hijos y con su esposo, pero después todo cambió.

“Ya todo es diferente, lloro demasiado, estoy cansada, no salgo de mi casa por el temor a los militares que están allá en mi comunidad; desde el domingo en la tarde que los vi yo ya estoy enferma de miedo, me da calentura, me pongo nerviosa, ya no dejo que mis hijos vayan a la escuela por estar pensando que les puede pasar por lo mismo que yo pasé y yo no quiero que a mis hijos les pase esto, yo siempre estoy encerrada”, explica.

La relación con su esposo también cambió, porque le dice que “soy la mujer de los guachos porque me violaron, pero no fue mi voluntad”.

El que estén los militares en su comunidad la enferma, porque le recurdan a cada rato la violación que sufrió a manos de ellos, “casi matan mi vida, a mí ya casi me mataron con lo que me hicieron, me dañaron mucho”.

A las mujeres de su comunidad Inés le recomienda que ya no caminen solas y que si ven llegar a los militares corran a esconderse y que no salgan, para que no les pase lo mismo.


http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2009/02/08/index.php?section=sociedad&article=004n1soc

Comunicado del Movimiento Ecuménico Por Los Derechos Humanos- MEDH

  Comunicado del Movimiento Ecuménico Por Los Derechos Humanos- MEDH Los Organismos de DDHH de la República Argentina, abajo firmantes, repu...