Piden organizadores a vendedores cooperación a cambio de ofrecer sus productos
Fervor, paganismo y muchos ambulantes en Vía Crucis de El 30
En Costa Grande, los pobladores claman cese a la violencia durante el Vía Crucis
L. REYES, J. RODRÍGUEZ,
R. VALADEZ Y CORRESPONSALÍA
( Reportera y corresponsales)
Representación en Cuajinicuilapa, donde el discurso más que religioso fue una crítica social
Foto: FOTO JAVIER VERDÍN
Con
un cambio de escenario por primera vez en los 43 años de la
representación de la Pasión de Cristo en el poblado del Kilómetro 30,
de nuevo se recordó la muerte de Jesús bajo la mezcla de fervor,
paganismo y el comercio ambulante que abarrotó el Corral de Toros y la
avenida principal.
A diferencia de otras ediciones, en ésta,
golpeó al Comité Organizador la crisis económica que en 2009 afectó al
país y a Guerrero, pues de 30 mil pesos que recibían de apoyos para la
escenificación, ahora sólo contaron con 15 mil pesos, aunado a la nula
aportación del gobierno de Acapulco y del estatal.
El coordinador
general del Comité Organizador, Juan Manuel Solís Juárez, precisó que
ante ese panorama se dieron a la tarea de pedir prestado mobiliario y
alguno que estaba previsto para desechar prefirieron reutilizarlo, así
como pedir a los vendedores ambulantes una cooperación de 50 pesos a
cambio de permitirles ofertar sus productos durante esa representación,
que iban desde frituras, aguas, comida, ropa y hasta cervezas.
“Ahora
no tuvimos aportaciones del municipio y antes el gobierno del estado
daba, poco, pero daba. Pero por el contrario tuvimos el apoyo de
algunos regidores, quienes nos dieron mil pesos más o menos, así como
de nuestro amigo Ramón Almonte, quien cada año nos apoya”, manifestó.
En
cuanto a la negativa del gobierno local y del estatal para otorgar
recursos, Solís Juárez dijo que las autoridades comentaron fue por
“falta de presupuesto”.
Sobre el cambio de escenarios de la
representación de la Pasión de Cristo, las versiones oficiales fueron
que se trasladó al Corral de Toros por la capacidad que tiene de
recibir a pobladores y visitantes que cada año acuden, pues la
explanada de la iglesia resultaba ya insuficiente.
“Es que mucha
gente se quejaba de que no veían el baile de Salomé, ni los 39 azotes,
entonces teníamos que buscar un lugar más grande y para que la gente
viera de diferentes ángulos”, sostuvo, el director artístico del Comité
Organizador, Javier Valdez Cortés.
Sin embargo, los vecinos y
comerciantes de donde antes se desarrollaba –en el templo parroquial–
afirmaron que se trató por la falta de cooperación: “se lo llevaron a
otro lado que porque uno no coopera, que sólo vendemos pero no les
damos dinero y no es así, cooperábamos pero en especie yo les daba agua
a todos los actores”, reclamó uno de los pobladores.
Las
ganancias no sólo las obtuvieron los ambulantes, sino por igual los
lugares que cobraron 10 pesos por persona para que ocuparan un espacio
de su azotea o del balcón, y así lograr tener una mejor visibilidad de
la escenificación sin que les pegara el intenso sol que cubrió a ese
poblado, y que elevó a más de 35 grados centígrados a la sombra.
Saldo blanco en Tlapa
En
Tlapa, los actos de conmemoración de la Semana Santa han transcurrido
sin incidentes, según el director de Protección Civil Municipal (PC),
Luis Rafael Robles Montiel.
Este viernes, más de mil 500 vecinos
de Tlapa y de municipios de La Montaña participaron en el tradicional
Vía Crucis, donde, a diferencia de lo que ocurre en otras ciudades,
aquí no se efectuó una dramatrización, sino que una estatua de cristo
cargando la cruz fue llevada en brazos por los fieles y el recorrido
culminó en la iglesia del barrio de Santa Anita, en lo alto de Tlapa.
De acuerdo con Robles Montiel, el ayuntamiento desplegó un
operativo
desde el pasado martes en el que participan agentes de la policías,
Protección Civil, Tránsito y reciben apoyo de médicos del Seguro Social
y de la Cruz Roja.
Al momento, detalló Robles, se ha reportado “saldo blanco” en el
operativo
de Semana Santa, salvo un accidente carretero que ocurrió el martes en
uno de los accesos a la ciudad, en el cual resultaron dos personas
heridas.
En tanto, en el tradicional recorrido evocando el Vía
Crucis de Jesucristo, el obispo de la diócesis de esta región, Roberto
Domínguez Couttolenc, expresó en su mensaje que los fieles católicos
piden perdón por la aprobación del aborto en las leyes mexicanas y por
la violencia que azota al país.
Cese a la violencia, claman
Las
peticiones para que se termine la ola de violencia y que cese la
zozobra en la que vive la población de la Costa Grande y del país,
fueron las más repetidas durante el Vía Crucis en las calles de Tecpan.
Tanto
la gente que participó en la caminata efectuada al mediodía, como la
que organizó en sus hogares cada una de las 14 estaciones, elevó
súplicas a las imágenes de Jesús, María y José, para que concluya todo
este ambiente de delincuencia, sobre todo en los últimos meses con el
número de
ejecutados en el estado.
El recorrido que
inició en la iglesia de San Bartolomé Apóstol, a las 10 de la mañana
pasó por las calles Valente de la Cruz, Apolonio Castillo, Callejón del
Prado, José Solís, Enrique Angón y finalizó de nueva cuenta en la
parroquia principal.
A diferencia de otros años fue notorio el
gran número de personas que recorrieron las calles, guiados en esta
ocasión por los sacerdotes Mariano Núñez Soberanis, párroco de la
ciudad y Salvador Cisneros Palacios invitado para la celebración
religiosa.
Al finalizar la representación de la pasión de Cristo,
Cisneros Palacios se unió a las plegarias al indicar que la región es
caracterizada por su gente de trabajo, de paz, “esencia que se ha
perdido debido a la presencia de la delincuencia organizada que no
respeta la paz social que procura la población de la Costa Grande, por
eso es necesario unir nuestras voces para que de una vez por todas el
flagelo de la inseguridad deje de azotar a las familias, las cuales al
menos uno de sus integrantes han sido víctima de la delincuencia”.
Celebraciones en Taxco
Las
mujeres y hombres de la comunidad de Taxco El Viejo y Tecalpulco
cargaron en sus espaldas órganos y algunos rollos de zarzamora de entre
20 y 40 kilógramos, que son colocados en el dorso, mientras que los
niños llevan en sus hombros desnudos una cruz, portando cada penitente
una corona de espinas.
Taxco El viejo, aún con su formación
rural, donde estuvieron asentados los primeros habitantes descendientes
de los aztecas para dar lugar a Tetelcingo, lugar donde actualmente se
encuentra asentada Taxco, mantiene sus raíces, con algunos momoztles
que se ubican en el atrio del templo de San Francisco de Asís,
construida en el siglo 16, según los historiadores.
Durante la
Semana Santa, en especial el viernes santo, desde la 10 de la mañana,
acudieron a la procesión de las Tres Caídas, más de 150 penitentes
entre hombres, mujeres y niños, para caminar descalzos por cinco horas.
Penitencias
Entre
piedras negras incandescentes por los rayos del sol, van descalzos
lentos, sigilosos, por calles de Taxco, expiando culpas, a través de
rollos de zarzamora, espaldas laceradas y tobillos y cintura
maltratadas, como parte de la penitencia que realizaron las hermandades
este Viernes Santo.
Algunos, primero, flagelaron la espalda con unos 100 azotes, para después colocarse las espinas en sus hombros descubiertos.
Estos
hombres anónimos, conocidos como encruzados, caminando, soportan el
polvo que llega a sus heridas, aunado a pesadez de las espinas que se
conjuga la aflicción y el tormento que padecen sus plantas de los pies,
por las altas temperaturas que se registran en los empedrados de Taxco.
http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2010/04/03/index.php?section=regiones&article=006n1reg